UKIYO-E.
XILOGRAFIA JAPONESA.
Juan
Perez Garrido

Para comenzar
ha hablar del grabado japonés necesitamos remontarnos a la edad media
japonesa e indagar sobre los cuadros de pintura paisajística que
se desarrollaban durante la época de las provincias en lucha. El
comienzo del periodo se produjo con el desenlace de la guerra Onin 1466-1467,
trayendo como consecuencia una serie de guerras civiles entre la mayoría
de las ciudades japonesas de las cuales la mas perjudicada sin lugar a duda
fue la ciudad de Kyoto, que había alcanzado en este momento su máxima
expansión económica comercial y territorial, fue totalmente
destruida. Aparte de la gran cantidad de daños materiales que sufrió
Japón en este periodo, la sociedad de todo el país quedo realmente
dañada.
Este periodo de decadencia finalizara en el siglo XVI con la llegada de
los unificadores del imperio. Dos personajes que consiguieron restablecer
el orden en la sociedad, anunciando el nacimiento de la edad media japonesa.
El primero de ellos es Oda Nobunaga (1534-1582) y el segundo prácticamente
contemporáneo al primero Toyotomi Hideyoshi (1536-1548), dentro del
mundo de la historia del arte este periodo de unificación se conoce
como la época Momoyama.
Ya el arte de estos momentos nos rebela ese carácter militar. Solían
representar el espíritu de los guerreros que habían conseguido
la victoria frente al príncipe local. Durante todo el siglo XVI se
levantaron fortalezas que son el testigo de todas estas luchas internas
entre príncipes locales, rivales los unos contra los otros. Estas
mismas fortalezas se construían en las cimas de las montañas
o bien en grandes llanuras para destacar aun más el poder del príncipe.
Según los restos que todavía se conservan, la fortaleza de
Nobunaga fue la más suntuosamente decorada, con lujosos murales dorados
del maestro Kano Eitoku (1543-1590) desgraciadamente el castillo fue incendiado
durante el levantamiento militar del general Akechi Mitsuide en el año
1582.
El arte de la época Momoyama se caracterizaba sobretodo por el florecimiento
de la pintura de paisajes. Creando una nueva forma de representación
que serian los cuadros Yamato, en los cuales se representaban pequeños
paseos por los alrededores de la ciudad descubriendo las costumbres del
momento y dejándonos ver el progreso de la sociedad con el paso del
tiempo. Esta forma pacifica de demostrar el poder a través del arte
será lo que desarrolle el Ukiyo-e, estampas del mundo que fluye,
lo que viene a ser la xilografía japonesa. Tomando estas escenas
de diversión, las fiestas que se producen a lo largo del año
y en general la vida rutinaria de cualquier persona.
La escuela de arte mas importante era la escuela Kanö, era el centro
de los pintores paisajistas bajo la supervisión de las clases dominantes,
de modo que solo encontramos escenas representadas desde puntos de vista
superiores, dejando a un lado los detalles aunque siempre interesados en
representar una historia. Esta dominación de los señores impuesta
en el nuevo orden social, creo que los ciudadanos quisieran un lugar donde
poder olvidarse de este sometimiento, dando lugar a los Barrios del Placer,
también llamados “Lugares del vicio y del mal” pasando
a formar parte de uno de los lugares mas representados en el Ukiyo-e.

En 1603 su puso de moda el teatro Kabuki, consistente en una serie de danzas
para alegrar las animas de los difuntos que fallecieron en guerras pasadas.
En este tipo de danza creada por Izumo no Okuni, podían participar
todas las personas que quisieran, sin embargo con el paso del tiempo el
baile se separo del espectador y se convirtió en el teatro que encontramos
hoy en día, también se comenzó a interpretar una danza
con la que se pretendía alagar al cliente, lo que se convirtió
en un atentado contra las buenas costumbres, lo que trajo como consecuencia
que las cortesanas no pudiesen realizar el baile Kabuki. Aquí la
razón de que la mayoría de los actores fueran hombres, incluso
para representar personajes femeninos.
De este modo las representaciones como la de los cuadros Yamato, escenas
exteriores de la vida cotidiana, pasaron a ser escenas interiores, dentro
de los teatros y las casas de los barrios del placer evolucionando poco
a poco hasta llegar a realizarse retratos de figuras aisladas, acercándose
cada vez mas a la iconografía y a el arte del Ukiyo-e.
Otro de los acontecimientos importantes que acaecieron en 1603 fue el traslado
del Shogunado a Edo, que en particular había sido siempre un pequeño
pueblo de pescadores y con el traslado del general, Shogun, se fue trasformando
en una importante ciudad, se edificaron las residencias de los Daimyö
y los Bushi, los templos y los barrios de viviendas… el arte que comenzamos
a encontrar en Edo es un arte claramente influenciado por las costumbre
de las ciudades de Kyoto y Osaka, ya que la mayoría de los artesanos
que llegaron a Edo con el traslado del Shogunado provenían de estas
mismas ciudades portando consigo sus conocimientos y costumbres. Sin embargo
en 1657 un gran incendio en la ciudad de Edo destruyo el castillo, los palacios
de los Daimyö, los palacios de los Bushi y buena parte de los barrios
de viviendas, lo que hizo desaparecer prácticamente el arte que se
desarrollaba en ese momento y abriendo la puerta del arte a la sociedad,
y dándole de nuevo una oportunidad para formarse. Surgiendo ya finalmente
el Ukiyo-e, la xilografía japonesa, un nuevo arte con el que se podían
obtener grandes resultados en cuanto a calidad y cantidad, a un bajo coste.
La xilografía
ya se conocía en Japón antes del 1603 correspondiendo a la
época de Edo, generalmente entrelazados con la cultura budista, solían
representar Sutras o divinidades budistas, el Budismo junto con el Ascentismo
Zen forjaron en un primer momento la doctrina filosófica por la que
se regia el arte de esta época. Donde en la comparación del
hombre con la naturaleza, ninguno sobresale por encima del otro, la explicación
de que el hombre y la naturaleza son la medida del mundo. El Ascentismo
Zen hizo que en la plasmación del hombre y la naturaleza se viese
como una forma de representación religiosa.
La obra mas importante que se conserva de este momento es el “Ise
Monogatari” serie de estampas en blanco y negro del año 1608
donde se representan las más exóticas diversiones de la nobleza,
el autor de la serie no se conoce porque en esta época los grabadores
eran poco conocidos. La xilografía del momento se empleaban para
ilustrar libros didácticos o de entretenimiento y con el paso del
tiempo se empezaron a introducir los primeros colores como son el rojo bermellón,
verde y amarillo. Estos libros ilustrados se acogieron con gran expectación
en la sociedad del momento, sobretodo en Edo la capital del momento.

Podemos decir
que el primer representante del Ukiyo-e verdaderamente conocido es Hishikawa
Moronobu (1618 ó 1625-1694) hijo de una familia de bordadores de
Awanokuni Yasudamura, en lo que hoy seria la prefectura de Chiva, se traslado
a Edo cuando surgía la xilografía, su educación artística
la recibió en las escuelas de Kanö y Tosa, desarrollando su
propio estilo, el llamado Yamato-Ukiyo-e. A la muerte de este, muchos de
sus discípulos continuaron con su estilo por ejemplo encontramos
a Morofusa y Moroshige datados en el periodo Enpö (1673-1681) y Genroku
(1688-1704) respectivamente. En cuanto a la técnica de la xilografía
podemos decir que todavía no había alcanzado su mayor apogeo,
las representaciones todavía eran toscas y simples pero en su mayoría
cumplían su objetivo, representar la vida cotidiana de la sociedad
actual.
Entre el 1744-1748 una de las grandes aportaciones de la civilización
china al arte del Ukiyo-e durante el periodo Enkyö, inventado por el
chino Shisen, es la introducción del grabado policromo, que consiste
básicamente en realizar una primera estampación en tinta china,
se retoma la estampa ya impresa y se estampa con otro color, en sus inicios
rojo y verde, puesto que el color mas utilizado a lo largo del tiempo ha
sido el rojo, el nombre de estos grabados ha derivado de este mismo hecho,
pasando a llamarse Benizuri-e, que quiere decir “estampa impresa con
carmesí”. Un rasgo importante que podemos encontrar en estos
grabados policromos es la presencia de las señales de ajuste, necesarias
para precisar la colocación de la estampa y así no errar a
la hora de estampar los colores, produciéndose así un gran
paso para la historia del Ukiyo-e.
La técnica del Benzuri-e se mantuvo durante bastante tiempo, sin
embargo con la aparición de Ishikawa Toyonobu (1711-1785) creo un
estilo propio dentro de los Benzuri-e que con el tiempo acabara siendo independiente,
el llamado estilo Bijin-ga influenciando enormemente a los artistas que
seguirían a Ishikawa Toyonobu, con sus figuras femeninas redondeadas
y con interés en el rostro.
Con Ishikawa Toyonobu uno de los grandes pilares del arte del Ukiyo-e, se
comienza a vislumbrar el final de la primera época del arte del Ukiyo-e.
Con Torii Kiyomitsu (1735-1785) se cierra esta primera fase, estudiante
de la tercera generación de la escuela de Torii, comenzó su
enseñanza realizando las clásicas estampas del estilo Benzuri-e,
pero conforme fue madurando su estilo fue evolucionando a un arte mas refinado
y meticuloso, llegando a desvincularse de la influencia del Benzuri y creando
un nuevo estilo independiente, el Yakusha-e, que contaría con numerosos
seguidores ganando cada vez mayor fuerza, entre los que se destacan Hiyoshige,
Kiyotsune y Kiyohiro.
En el 1764 surgió un nuevo entretenimiento entre los samuráis
y las clases más ricas de la sociedad japonesa de Edo. Cada mes del
año debían realizar una nueva estampa lo mas original posible
para los calendarios, de este modo surgió la costumbre de realizar
estampaciones costosas, los creadores de esta costumbre serán los
samuráis Okubo Jishirö Tadanobu y Abe Hachinojo Masahiro. Este
nuevo movimiento es lo que daría lugar al Nishiki-e. Donde se empieza
a combinar colores libremente.
Suzuki Harunobu (1725-1770) estudio en la escuela de Nishimura Shigenaga,
fue uno de los artistas mas conocidos, realizo numerosas estampas para calendarios
y contribuyo a el nacimiento del Nishiki-e. Isoda Koryusai, contemporáneo
a Harunobu, fue realmente influenciado en sus inicios, copiando prácticamente
el estilo de Harunobu, en torno a 1772-1781 creo una serie de retratos de
cortesanas con un gran sentido del realismo y de sensualidad, compuesta
de 100 retratos conocida como “Hinagata wakana no hatsumoyö”.
Con el paso del tiempo el Nishiki-e se fue perfeccionando hasta que llegaron
a utilizar mayor número de planchas y una mayor aplicación
de colores permitiendo alcanzar un gran realismo. Sobretodo en los retratos
de los actores del teatro Kabuki. Artistas como Ipptusai Bunchö que
trabajo entre 1764 y 1790 y Katsukawa Shunshö (1726-1792) ganaron una
gran fama Bunchö conocido por su sutilidad y delicadeza fue influenciado
por Harunobu. Shunsho que no se sentía atraído por la característica
forma de representación de la escuela Torii con sus Yakusha-e comenzó
a realizar retratos de actores Kabuki con la característica pose
que tienen durante la representación de la obra de teatro. Este cambio
gusto mucho a la sociedad del momento y se puso de moda, tanto que a partir
de entonces solo se utilizaba esta forma para representar a los actores
Kabuki. Desde este momento la técnica del Nishiki-e amplio sus fronteras,
pudiendo realizar un arte mucho más detallado y realista.
Con la llegada del Periodo Genroku, Edo alcanzo su momento de mayor esplendor
que después se repetiría durante el periodo Tenmei (1781-1789).
La civilización del momento se estableció en un momento de
tranquilidad, y comenzaron a dar un mayor interés a las diversiones
que encontraban por aquellos momentos. Teatro, paseos en los alrededores
de la ciudad…
El primer xilografo de lo que podríamos llamar la edad de oro del
Ukiyo-e, es Kitao Shigemasa (1739-1820) artista que dedico gran parte de
su obra a las ilustraciones de libros, aunque también realizaba Bijin-ga.
Con un estilo que distaba del que tenía Harunobu, sus figuras eran
siempre más estilizados, verticales, adornados con todo tipo de objetos,
sobretodos más elegantes, sus discípulos, algunos con mucho
talento como por ejemplo Hasanobu, continuaron sus pasos (1761-1816).
Una vez que entramos en el segundo momento de apogeo de la ciudad de Edo,
entorno a el comienzo del periodo Tenmei, hay un maestro que no podemos
pasar por alto, hablamos de Torii Kiyonaga, estudiante de la escuela Torii,
perteneciente a la cuarta generación del Yakusha-e aunque era mas
conocido por sus Bijin-ga. Kiyonaga será el introductor del paisajismo
que acabaran perfeccionando otros artistas como Hokusai e Hiroshige. La
antigua espiritualidad del arte del momento es renovada por Kiyonaga dando
un mayor protagonismo a los colores frente a la línea, realiza fondos
definidos ganando en detalle y consiguiendo un mayor realismo.
Entre 1789-1801
entramos de lleno en la época Kansei, época donde la xilografía
alcanzo la perfección, gracias a Kitagawa Utamaro (1753-1806) quizás
sea el artista Japonés mas conocido en occidente. Fue editado severamente
en la escuela de Kanö, aprendiendo el estilo oficial de la dictadura
de Tokio. En 1785 Utamaro cambio su forma de representar las figuras, comenzó
a realizar las formas recobrando el equilibrio con el fondo. Utamaro no
se olvido de la tradicional forma de representación femenina, por
norma general siempre jóvenes, sin claroscuro, sin volúmenes
ni plasticidad, los ojos siempre los encontramos pequeños y parcialmente
cerrados, el contorno de la nariz y la forma de la cara son muy parecidos
en casi todas las figuras, quizás el único rasgo que da una
mínima muestra de expresión dentro del rostro lo encontramos
en los ojos y en las cejas, Utamaro crea un arte ligado a las simplicidad
de las formas y de la composición, las posiciones de las figuras
son estudiadas y equilibradas, haciendo desaparecer la línea recta
en la figura humana. Encontrándola solo en los fondos, para Utamaro
la ropa y el aspecto exterior no eran lo fundamental, lo importante para
Utamaro es el interior de la mujer. Otra de las características de
este es la representación de cabezas en primer plano ganando todo
el protagonismo y suprimiendo los fondos en la xilografía, es lo
que pasaría a llamarse estilo O-kubi. Dentro de su obra la temática
es variada encontramos representaciones de las damas del barrio del placer
representadas con gran maestría por su sensibilidad y la expresividad
que pertenece a su forma de vida, encontramos una serie donde se refleja
claramente “Kasen-koi-no-bu” que quiere decir poesías
de amor. También realizo otras dos series de temática mitológica
dedicadas a Yamauba, señora de la montaña y Kintoki hijo de
Yamauba. Utamaro reflejo con cuidadoso detalle todos los animales, pájaros,
insectos e incluso las conchas de las orillas, con gran detalle y esmero.
Por aquellos entonces los barrios del placer era el tema mas popular dentro
del Ukiyo-e, y como es normal Utamaro lo tomo también como tema para
sus estampaciones salvo que además de representar las mujeres publicas
del barrio del placer incluyo también en sus xilografías a
mujeres sencillas, lo que le procuro tal popularidad que equipararon el
nombre de Utamaro a el termino Ukiyo-e.
En el momento que Japón abrió sus puertas a el comercio extranjero,
sobretodo con Europa comenzaron a llegar los primeros contactos con la pintura
occidental, portando consigo la perspectiva occidental, el artista mas importante
que tomo este estilo de perspectiva occidental fue Utagawa Toyoharu (1735-1814)
fundador de la escuela de Utagawa tomo el estilo de perspectiva occidental
aplicándolo a el estilo paisajístico japonés, creando
una variante dentro de Ukiyo-e.
Dentro de la época Kansei he hablado de Utamaro y de Toyoharu pero
otro de los grandes artistas y no menos importante que todavía no
ha sido mencionado es Töshüsai Sharaku, considerado como el maestro
del Yakusha-e, que recordamos que eran aquellos grabados que representaban
a los actores Kabuki. Su obra comienza en el 1794 durando solo once meses
hasta el año 1795. Durante este breve periodo de tiempo realizo 134
retratos de actores y 9 de luchadores de sumo. En sus retratos se caracterizan
en la pequeña exageración de los rasgos faciales. Por lo que
respecta a su vida es un gran problema porque apareció de repente
y desapareció al poco tiempo.
La decadencia del Periodo Edo llego con la apertura del mercado al extranjero
ya que tuvo que centrarse el gobierno en las exigencias del mercado y dejar
a un lado la política interior, por lo que la cultura comenzó
a perder originalidad.
En este momento es cuando entra en escena, la escuela de Utagawa, cuyo fundador
ya hemos dicho que era Utagawa Toyoharu, que con la ayuda de sus discípulos
domino el panorama artístico. Utagawa Kunisada (1786-1864) el mas
capaz de todos ellos, fue quien dejo mas huella bajo el nombre de Utagawa
Toyokuni III.
Utagawa Kuniyoshi (1797-1861) otro de los miembros de la escuela de Utagawa
realizo otro tipo de representación, alejándose de los Yakusha-e,
y realizando representaciones de los samurais, una nueva corriente llamada
Musha-e. Debido a esto se le comenzó a llamar Kuniyoshi, “el
pintor de los guerreros”. Aunque como buen discípulo de la
escuela de Utagawa también realizo estampas de peces y paisajes al
estilo occidental.
Katsushika Hokusai
(1760-1849) su carrera artística comenzó cuando tenia tan
solo 19 años. El mero hecho de mencionar su nombre e intentar comentar
toda su obra supondría todo un apartado dedicado a él y a
su obra. Tuvo una vida agitada y ostentosa. Estudio todo tipo de técnicas
en diferentes escuelas, nunca dejo de experimentar con las nuevas corrientes
que surgían en cada momento como por ejemplo la perspectiva occidental
o la pintura china, hasta que finalmente encontró un estilo propio.
Su serie mas importante es “36 vistas del monte Fuji” (Fugaku
sanjürokkei) son 36 estampas diversas tanto en composición como
en originalidad aunque siempre con la misma temática, vistas del
monte sagrado Fuji.
Utagawa Hiroshige (1797-1858) otro de los grandes artistas del Ukiyo-e,
tan importante como Hokusai pero con una vida mas tranquila, Hiroshige comenzó
su obra realizando Yakusha-e y Bijin-ga. En 1830 comenzó su interés
por el paisaje y realizo la serie “Famosos lugares de la capital oriental”
(Tötömeisha) 1832 acompaño al Shogun en un viaje oficial
hacia Kyoto, con el único objetivo de realizar algunos dibujos del
viaje, que mas tarde publicaría en la editorial Höeidö
con el titulo “53 estaciones del Tökaidö” (Tokaido
gojusan tsugi no uchi). En el cual podemos apreciar ese gusto por el paisaje
romántico visto a través de las distintas estaciones del año.
Otra de sus series famosas será la de 8 lugares famosos de la ciudad
de Edo “Edokinko Shugetsu” una verdadera obra maestra y punto
de referencia para todo aquel que inicia en el tema. Líneas precisas,
cuidadas composiciones y de nuevo un paisaje romántico, que muchas
veces acompañaba con pequeños poemas indicando también
sus conocimientos en la literatura.
El fin del Ukiyo-e llego entre los años 1848-1854, grandes cantidades
de barcos mercantes entraron en Japón importando numerosos conocimientos
e inventos del occidente como por ejemplo la maquina fotográfica
o nuevos métodos de impresión, esto sumado a un periodo de
inestabilidad fue lo que cerro capitulo en la historia de la xilografía.
Para finalizar podemos decir que el Ukiyo-e fue una corriente artística
que duro más de 300 años emergiendo como un método
de representación de divinidades budistas, que poco a poco comenzó
a formar parte de la cultura civil, que evoluciono con el paso del tiempo
y otros factores, políticos, culturales e ideológicos. Convirtiendo
un arte sencillo en una forma de representación expresiva y fuerte.
BIBLIOGRAFIA:
- PAOLO BELLINI,
Storia dell’incisione moderna, L’incisione Giapponese nel XIX
secolo. Bérgamo; Minerva Itálica 1985. Pág. 311-316.
- DIZZIONARIO DELLA STAMPA D’ARTE. Pág. 551, 266, 263, 235-237,
292-293, 544.
- GABRIELE FAHR-BECKER. Grabados Japoneses, Ukiyo-e, formación e
historia por Mitsunobu Satö. Editorial Taschen 2007.

Artículo Formato WORD