UKIYO - E XILOGRAFIA JAPONESA
http://www.alonsocano.tk        ISSN: 1697-2899                   D.L:GR2134/2004

 

 

 

 

 

UKIYO-E. XILOGRAFIA JAPONESA.

Juan Perez Garrido

Para comenzar ha hablar del grabado japonés necesitamos remontarnos a la edad media japonesa e indagar sobre los cuadros de pintura paisajística que se desarrollaban durante la época de las provincias en lucha. El comienzo del periodo se produjo con el desenlace de la guerra Onin 1466-1467, trayendo como consecuencia una serie de guerras civiles entre la mayoría de las ciudades japonesas de las cuales la mas perjudicada sin lugar a duda fue la ciudad de Kyoto, que había alcanzado en este momento su máxima expansión económica comercial y territorial, fue totalmente destruida. Aparte de la gran cantidad de daños materiales que sufrió Japón en este periodo, la sociedad de todo el país quedo realmente dañada.
Este periodo de decadencia finalizara en el siglo XVI con la llegada de los unificadores del imperio. Dos personajes que consiguieron restablecer el orden en la sociedad, anunciando el nacimiento de la edad media japonesa. El primero de ellos es Oda Nobunaga (1534-1582) y el segundo prácticamente contemporáneo al primero Toyotomi Hideyoshi (1536-1548), dentro del mundo de la historia del arte este periodo de unificación se conoce como la época Momoyama.
Ya el arte de estos momentos nos rebela ese carácter militar. Solían representar el espíritu de los guerreros que habían conseguido la victoria frente al príncipe local. Durante todo el siglo XVI se levantaron fortalezas que son el testigo de todas estas luchas internas entre príncipes locales, rivales los unos contra los otros. Estas mismas fortalezas se construían en las cimas de las montañas o bien en grandes llanuras para destacar aun más el poder del príncipe. Según los restos que todavía se conservan, la fortaleza de Nobunaga fue la más suntuosamente decorada, con lujosos murales dorados del maestro Kano Eitoku (1543-1590) desgraciadamente el castillo fue incendiado durante el levantamiento militar del general Akechi Mitsuide en el año 1582.
El arte de la época Momoyama se caracterizaba sobretodo por el florecimiento de la pintura de paisajes. Creando una nueva forma de representación que serian los cuadros Yamato, en los cuales se representaban pequeños paseos por los alrededores de la ciudad descubriendo las costumbres del momento y dejándonos ver el progreso de la sociedad con el paso del tiempo. Esta forma pacifica de demostrar el poder a través del arte será lo que desarrolle el Ukiyo-e, estampas del mundo que fluye, lo que viene a ser la xilografía japonesa. Tomando estas escenas de diversión, las fiestas que se producen a lo largo del año y en general la vida rutinaria de cualquier persona.
La escuela de arte mas importante era la escuela Kanö, era el centro de los pintores paisajistas bajo la supervisión de las clases dominantes, de modo que solo encontramos escenas representadas desde puntos de vista superiores, dejando a un lado los detalles aunque siempre interesados en representar una historia. Esta dominación de los señores impuesta en el nuevo orden social, creo que los ciudadanos quisieran un lugar donde poder olvidarse de este sometimiento, dando lugar a los Barrios del Placer, también llamados “Lugares del vicio y del mal” pasando a formar parte de uno de los lugares mas representados en el Ukiyo-e.


En 1603 su puso de moda el teatro Kabuki, consistente en una serie de danzas para alegrar las animas de los difuntos que fallecieron en guerras pasadas. En este tipo de danza creada por Izumo no Okuni, podían participar todas las personas que quisieran, sin embargo con el paso del tiempo el baile se separo del espectador y se convirtió en el teatro que encontramos hoy en día, también se comenzó a interpretar una danza con la que se pretendía alagar al cliente, lo que se convirtió en un atentado contra las buenas costumbres, lo que trajo como consecuencia que las cortesanas no pudiesen realizar el baile Kabuki. Aquí la razón de que la mayoría de los actores fueran hombres, incluso para representar personajes femeninos.
De este modo las representaciones como la de los cuadros Yamato, escenas exteriores de la vida cotidiana, pasaron a ser escenas interiores, dentro de los teatros y las casas de los barrios del placer evolucionando poco a poco hasta llegar a realizarse retratos de figuras aisladas, acercándose cada vez mas a la iconografía y a el arte del Ukiyo-e.
Otro de los acontecimientos importantes que acaecieron en 1603 fue el traslado del Shogunado a Edo, que en particular había sido siempre un pequeño pueblo de pescadores y con el traslado del general, Shogun, se fue trasformando en una importante ciudad, se edificaron las residencias de los Daimyö y los Bushi, los templos y los barrios de viviendas… el arte que comenzamos a encontrar en Edo es un arte claramente influenciado por las costumbre de las ciudades de Kyoto y Osaka, ya que la mayoría de los artesanos que llegaron a Edo con el traslado del Shogunado provenían de estas mismas ciudades portando consigo sus conocimientos y costumbres. Sin embargo en 1657 un gran incendio en la ciudad de Edo destruyo el castillo, los palacios de los Daimyö, los palacios de los Bushi y buena parte de los barrios de viviendas, lo que hizo desaparecer prácticamente el arte que se desarrollaba en ese momento y abriendo la puerta del arte a la sociedad, y dándole de nuevo una oportunidad para formarse. Surgiendo ya finalmente el Ukiyo-e, la xilografía japonesa, un nuevo arte con el que se podían obtener grandes resultados en cuanto a calidad y cantidad, a un bajo coste.

La xilografía ya se conocía en Japón antes del 1603 correspondiendo a la época de Edo, generalmente entrelazados con la cultura budista, solían representar Sutras o divinidades budistas, el Budismo junto con el Ascentismo Zen forjaron en un primer momento la doctrina filosófica por la que se regia el arte de esta época. Donde en la comparación del hombre con la naturaleza, ninguno sobresale por encima del otro, la explicación de que el hombre y la naturaleza son la medida del mundo. El Ascentismo Zen hizo que en la plasmación del hombre y la naturaleza se viese como una forma de representación religiosa.
La obra mas importante que se conserva de este momento es el “Ise Monogatari” serie de estampas en blanco y negro del año 1608 donde se representan las más exóticas diversiones de la nobleza, el autor de la serie no se conoce porque en esta época los grabadores eran poco conocidos. La xilografía del momento se empleaban para ilustrar libros didácticos o de entretenimiento y con el paso del tiempo se empezaron a introducir los primeros colores como son el rojo bermellón, verde y amarillo. Estos libros ilustrados se acogieron con gran expectación en la sociedad del momento, sobretodo en Edo la capital del momento.

Podemos decir que el primer representante del Ukiyo-e verdaderamente conocido es Hishikawa Moronobu (1618 ó 1625-1694) hijo de una familia de bordadores de Awanokuni Yasudamura, en lo que hoy seria la prefectura de Chiva, se traslado a Edo cuando surgía la xilografía, su educación artística la recibió en las escuelas de Kanö y Tosa, desarrollando su propio estilo, el llamado Yamato-Ukiyo-e. A la muerte de este, muchos de sus discípulos continuaron con su estilo por ejemplo encontramos a Morofusa y Moroshige datados en el periodo Enpö (1673-1681) y Genroku (1688-1704) respectivamente. En cuanto a la técnica de la xilografía podemos decir que todavía no había alcanzado su mayor apogeo, las representaciones todavía eran toscas y simples pero en su mayoría cumplían su objetivo, representar la vida cotidiana de la sociedad actual.
Entre el 1744-1748 una de las grandes aportaciones de la civilización china al arte del Ukiyo-e durante el periodo Enkyö, inventado por el chino Shisen, es la introducción del grabado policromo, que consiste básicamente en realizar una primera estampación en tinta china, se retoma la estampa ya impresa y se estampa con otro color, en sus inicios rojo y verde, puesto que el color mas utilizado a lo largo del tiempo ha sido el rojo, el nombre de estos grabados ha derivado de este mismo hecho, pasando a llamarse Benizuri-e, que quiere decir “estampa impresa con carmesí”. Un rasgo importante que podemos encontrar en estos grabados policromos es la presencia de las señales de ajuste, necesarias para precisar la colocación de la estampa y así no errar a la hora de estampar los colores, produciéndose así un gran paso para la historia del Ukiyo-e.
La técnica del Benzuri-e se mantuvo durante bastante tiempo, sin embargo con la aparición de Ishikawa Toyonobu (1711-1785) creo un estilo propio dentro de los Benzuri-e que con el tiempo acabara siendo independiente, el llamado estilo Bijin-ga influenciando enormemente a los artistas que seguirían a Ishikawa Toyonobu, con sus figuras femeninas redondeadas y con interés en el rostro.
Con Ishikawa Toyonobu uno de los grandes pilares del arte del Ukiyo-e, se comienza a vislumbrar el final de la primera época del arte del Ukiyo-e. Con Torii Kiyomitsu (1735-1785) se cierra esta primera fase, estudiante de la tercera generación de la escuela de Torii, comenzó su enseñanza realizando las clásicas estampas del estilo Benzuri-e, pero conforme fue madurando su estilo fue evolucionando a un arte mas refinado y meticuloso, llegando a desvincularse de la influencia del Benzuri y creando un nuevo estilo independiente, el Yakusha-e, que contaría con numerosos seguidores ganando cada vez mayor fuerza, entre los que se destacan Hiyoshige, Kiyotsune y Kiyohiro.
En el 1764 surgió un nuevo entretenimiento entre los samuráis y las clases más ricas de la sociedad japonesa de Edo. Cada mes del año debían realizar una nueva estampa lo mas original posible para los calendarios, de este modo surgió la costumbre de realizar estampaciones costosas, los creadores de esta costumbre serán los samuráis Okubo Jishirö Tadanobu y Abe Hachinojo Masahiro. Este nuevo movimiento es lo que daría lugar al Nishiki-e. Donde se empieza a combinar colores libremente.
Suzuki Harunobu (1725-1770) estudio en la escuela de Nishimura Shigenaga, fue uno de los artistas mas conocidos, realizo numerosas estampas para calendarios y contribuyo a el nacimiento del Nishiki-e. Isoda Koryusai, contemporáneo a Harunobu, fue realmente influenciado en sus inicios, copiando prácticamente el estilo de Harunobu, en torno a 1772-1781 creo una serie de retratos de cortesanas con un gran sentido del realismo y de sensualidad, compuesta de 100 retratos conocida como “Hinagata wakana no hatsumoyö”.
Con el paso del tiempo el Nishiki-e se fue perfeccionando hasta que llegaron a utilizar mayor número de planchas y una mayor aplicación de colores permitiendo alcanzar un gran realismo. Sobretodo en los retratos de los actores del teatro Kabuki. Artistas como Ipptusai Bunchö que trabajo entre 1764 y 1790 y Katsukawa Shunshö (1726-1792) ganaron una gran fama Bunchö conocido por su sutilidad y delicadeza fue influenciado por Harunobu. Shunsho que no se sentía atraído por la característica forma de representación de la escuela Torii con sus Yakusha-e comenzó a realizar retratos de actores Kabuki con la característica pose que tienen durante la representación de la obra de teatro. Este cambio gusto mucho a la sociedad del momento y se puso de moda, tanto que a partir de entonces solo se utilizaba esta forma para representar a los actores Kabuki. Desde este momento la técnica del Nishiki-e amplio sus fronteras, pudiendo realizar un arte mucho más detallado y realista.
Con la llegada del Periodo Genroku, Edo alcanzo su momento de mayor esplendor que después se repetiría durante el periodo Tenmei (1781-1789). La civilización del momento se estableció en un momento de tranquilidad, y comenzaron a dar un mayor interés a las diversiones que encontraban por aquellos momentos. Teatro, paseos en los alrededores de la ciudad…
El primer xilografo de lo que podríamos llamar la edad de oro del Ukiyo-e, es Kitao Shigemasa (1739-1820) artista que dedico gran parte de su obra a las ilustraciones de libros, aunque también realizaba Bijin-ga. Con un estilo que distaba del que tenía Harunobu, sus figuras eran siempre más estilizados, verticales, adornados con todo tipo de objetos, sobretodos más elegantes, sus discípulos, algunos con mucho talento como por ejemplo Hasanobu, continuaron sus pasos (1761-1816).
Una vez que entramos en el segundo momento de apogeo de la ciudad de Edo, entorno a el comienzo del periodo Tenmei, hay un maestro que no podemos pasar por alto, hablamos de Torii Kiyonaga, estudiante de la escuela Torii, perteneciente a la cuarta generación del Yakusha-e aunque era mas conocido por sus Bijin-ga. Kiyonaga será el introductor del paisajismo que acabaran perfeccionando otros artistas como Hokusai e Hiroshige. La antigua espiritualidad del arte del momento es renovada por Kiyonaga dando un mayor protagonismo a los colores frente a la línea, realiza fondos definidos ganando en detalle y consiguiendo un mayor realismo.


Entre 1789-1801 entramos de lleno en la época Kansei, época donde la xilografía alcanzo la perfección, gracias a Kitagawa Utamaro (1753-1806) quizás sea el artista Japonés mas conocido en occidente. Fue editado severamente en la escuela de Kanö, aprendiendo el estilo oficial de la dictadura de Tokio. En 1785 Utamaro cambio su forma de representar las figuras, comenzó a realizar las formas recobrando el equilibrio con el fondo. Utamaro no se olvido de la tradicional forma de representación femenina, por norma general siempre jóvenes, sin claroscuro, sin volúmenes ni plasticidad, los ojos siempre los encontramos pequeños y parcialmente cerrados, el contorno de la nariz y la forma de la cara son muy parecidos en casi todas las figuras, quizás el único rasgo que da una mínima muestra de expresión dentro del rostro lo encontramos en los ojos y en las cejas, Utamaro crea un arte ligado a las simplicidad de las formas y de la composición, las posiciones de las figuras son estudiadas y equilibradas, haciendo desaparecer la línea recta en la figura humana. Encontrándola solo en los fondos, para Utamaro la ropa y el aspecto exterior no eran lo fundamental, lo importante para Utamaro es el interior de la mujer. Otra de las características de este es la representación de cabezas en primer plano ganando todo el protagonismo y suprimiendo los fondos en la xilografía, es lo que pasaría a llamarse estilo O-kubi. Dentro de su obra la temática es variada encontramos representaciones de las damas del barrio del placer representadas con gran maestría por su sensibilidad y la expresividad que pertenece a su forma de vida, encontramos una serie donde se refleja claramente “Kasen-koi-no-bu” que quiere decir poesías de amor. También realizo otras dos series de temática mitológica dedicadas a Yamauba, señora de la montaña y Kintoki hijo de Yamauba. Utamaro reflejo con cuidadoso detalle todos los animales, pájaros, insectos e incluso las conchas de las orillas, con gran detalle y esmero.
Por aquellos entonces los barrios del placer era el tema mas popular dentro del Ukiyo-e, y como es normal Utamaro lo tomo también como tema para sus estampaciones salvo que además de representar las mujeres publicas del barrio del placer incluyo también en sus xilografías a mujeres sencillas, lo que le procuro tal popularidad que equipararon el nombre de Utamaro a el termino Ukiyo-e.
En el momento que Japón abrió sus puertas a el comercio extranjero, sobretodo con Europa comenzaron a llegar los primeros contactos con la pintura occidental, portando consigo la perspectiva occidental, el artista mas importante que tomo este estilo de perspectiva occidental fue Utagawa Toyoharu (1735-1814) fundador de la escuela de Utagawa tomo el estilo de perspectiva occidental aplicándolo a el estilo paisajístico japonés, creando una variante dentro de Ukiyo-e.
Dentro de la época Kansei he hablado de Utamaro y de Toyoharu pero otro de los grandes artistas y no menos importante que todavía no ha sido mencionado es Töshüsai Sharaku, considerado como el maestro del Yakusha-e, que recordamos que eran aquellos grabados que representaban a los actores Kabuki. Su obra comienza en el 1794 durando solo once meses hasta el año 1795. Durante este breve periodo de tiempo realizo 134 retratos de actores y 9 de luchadores de sumo. En sus retratos se caracterizan en la pequeña exageración de los rasgos faciales. Por lo que respecta a su vida es un gran problema porque apareció de repente y desapareció al poco tiempo.
La decadencia del Periodo Edo llego con la apertura del mercado al extranjero ya que tuvo que centrarse el gobierno en las exigencias del mercado y dejar a un lado la política interior, por lo que la cultura comenzó a perder originalidad.
En este momento es cuando entra en escena, la escuela de Utagawa, cuyo fundador ya hemos dicho que era Utagawa Toyoharu, que con la ayuda de sus discípulos domino el panorama artístico. Utagawa Kunisada (1786-1864) el mas capaz de todos ellos, fue quien dejo mas huella bajo el nombre de Utagawa Toyokuni III.
Utagawa Kuniyoshi (1797-1861) otro de los miembros de la escuela de Utagawa realizo otro tipo de representación, alejándose de los Yakusha-e, y realizando representaciones de los samurais, una nueva corriente llamada Musha-e. Debido a esto se le comenzó a llamar Kuniyoshi, “el pintor de los guerreros”. Aunque como buen discípulo de la escuela de Utagawa también realizo estampas de peces y paisajes al estilo occidental.

Katsushika Hokusai (1760-1849) su carrera artística comenzó cuando tenia tan solo 19 años. El mero hecho de mencionar su nombre e intentar comentar toda su obra supondría todo un apartado dedicado a él y a su obra. Tuvo una vida agitada y ostentosa. Estudio todo tipo de técnicas en diferentes escuelas, nunca dejo de experimentar con las nuevas corrientes que surgían en cada momento como por ejemplo la perspectiva occidental o la pintura china, hasta que finalmente encontró un estilo propio. Su serie mas importante es “36 vistas del monte Fuji” (Fugaku sanjürokkei) son 36 estampas diversas tanto en composición como en originalidad aunque siempre con la misma temática, vistas del monte sagrado Fuji.
Utagawa Hiroshige (1797-1858) otro de los grandes artistas del Ukiyo-e, tan importante como Hokusai pero con una vida mas tranquila, Hiroshige comenzó su obra realizando Yakusha-e y Bijin-ga. En 1830 comenzó su interés por el paisaje y realizo la serie “Famosos lugares de la capital oriental” (Tötömeisha) 1832 acompaño al Shogun en un viaje oficial hacia Kyoto, con el único objetivo de realizar algunos dibujos del viaje, que mas tarde publicaría en la editorial Höeidö con el titulo “53 estaciones del Tökaidö” (Tokaido gojusan tsugi no uchi). En el cual podemos apreciar ese gusto por el paisaje romántico visto a través de las distintas estaciones del año. Otra de sus series famosas será la de 8 lugares famosos de la ciudad de Edo “Edokinko Shugetsu” una verdadera obra maestra y punto de referencia para todo aquel que inicia en el tema. Líneas precisas, cuidadas composiciones y de nuevo un paisaje romántico, que muchas veces acompañaba con pequeños poemas indicando también sus conocimientos en la literatura.
El fin del Ukiyo-e llego entre los años 1848-1854, grandes cantidades de barcos mercantes entraron en Japón importando numerosos conocimientos e inventos del occidente como por ejemplo la maquina fotográfica o nuevos métodos de impresión, esto sumado a un periodo de inestabilidad fue lo que cerro capitulo en la historia de la xilografía.
Para finalizar podemos decir que el Ukiyo-e fue una corriente artística que duro más de 300 años emergiendo como un método de representación de divinidades budistas, que poco a poco comenzó a formar parte de la cultura civil, que evoluciono con el paso del tiempo y otros factores, políticos, culturales e ideológicos. Convirtiendo un arte sencillo en una forma de representación expresiva y fuerte.


BIBLIOGRAFIA:

- PAOLO BELLINI, Storia dell’incisione moderna, L’incisione Giapponese nel XIX secolo. Bérgamo; Minerva Itálica 1985. Pág. 311-316.
- DIZZIONARIO DELLA STAMPA D’ARTE. Pág. 551, 266, 263, 235-237, 292-293, 544.
- GABRIELE FAHR-BECKER. Grabados Japoneses, Ukiyo-e, formación e historia por Mitsunobu Satö. Editorial Taschen 2007.


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