Germain Boffrand y el Castillo de Malgrange

 

 

 

 

 

http://www.alonsocano.tk      http://perso.wanadoo.es/alonsocano1601                    ISSN: 1697-2899                   D.L:GR2134/2004
GERMAIN BOFFRAND Y EL CASTILLO DE MALGRANGE
Por Néstor Prieto Jiménez


Germain Boffrand (1667-1754) es sin lugar a dudas uno de los grandes arquitectos y decoradores del período de la Regencia y Luis XV, su genio creador se manifestará particularmente en los dos proyectos que realiza para el castillo de Malgrange en Jarville, cerca de Nancy (en torno a 1712). En estas líneas intentaremos poner de manifiesto al lector cuales fueron los modelos que utilizó como referentes a la vez que las posibles aportaciones que supusieron sus proyectos para obras futuras.

Cuando en 1708 muere Hardouin-Mansart, el duque de Lorraine encarga su sucesión a Boffrand, al que nombra primer arquitecto. En Nancy levanta algunos hoteles (el de Hautoy, de Custines, de Vitrimont, de Curel) destacando el de Craon, usado posteriormente como referente por Emmanuel Héré de Corny para ordenar la plaza de la Carrière. En Lorraine, edifica el castillo de Lunéville que se inspira libremente en Versalles, sobre todo en el Trianon.

Alzado del Castillo de Malgrange IIComo los trabajos que estaba llevando a cabo en Luneville y Nancy eran prioritarios, no sorprende que el palacio de La Malgrange, proyectado el último, fuese el primero en abandonarse. El 22 de Febrero de 1712, Boffrand somete sus planos a la Academia de Paris. En 1715, según la anécdota relatada por varios autores, una reflexión critica del príncipe Max-Emmanuel, de paso por Lorraine, adelanta de un modo prematuro el fin del edificio. Según él, la Malgrange estaba demasiado cerca y a la vez demasiado lejos de Nancy. Lo cierto es que este comentario tuvo el efecto deseado por su autor debido a que será ese mismo año cuando se retomen los trabajos del palacio de Nancy, quedando abandonado el de Malgrange que por estas fechas no había ido mas allá de los jardines. Las columnas del cuerpo central fueron transferidas a Notre-Dame de Bon-Secours, iglesia fundada cerca de aquí por Estanislao (rey destronado de Polonia que embellece la ciudad hasta darle su aspecto actual) para albergar su sepultura. Estos son los únicos restos del castillo, a partir de aquí haremos un breve análisis de cada uno de los proyectos:


LA MALGRANGE I:

Planta del Primer Proyecto de MalgrangeEste proyecto estaba sujeto a una fuerte tradición autóctona. El punto de partida es Vaux-le-Vicomte que, a comienzos del siglo XVIII, ya había inspirado dos castillos construidos para clientes del mundo de las finanzas, Champs por Bullet-de-Chamblain y Montmorency por Cartaud.

La diferencia es que Boffrand aquí va mas lejos añadiendo un nuevo tramo que le otorga mas profundidad, facilitado por la introducción de patios de luces que permiten la existencia de habitaciones secundarias a la vez que dota de una mayor iluminación las principales. Esta solución tiene posiblemente su origen en ciertos estudios hechos por Mansart poco antes de que Boffrand dejara su taller.

Con este edificio nos encontramos ante un anuncio de lo que será el espíritu neoclásico. Se aprecia un cierto paralelismo, en lo concerniente a las elevaciones, entre Malgrange y el Wanstead de Colin Campbell, obra fundamental del neopalladianismo británico. Este acercamiento es el que sitúa a Boffrand en la cabeza de la evolución del arte de su tiempo. Se observa también que Jadot (1710-1761), alumno lorenés de Boffrand, debió imitar treinta años mas tarde el proyecto de su maestro en diversos trabajos.
Si Malgrange II, desprovisto aparentemente de techumbre, posee un gran aire italiano, en Malgrange I, la forma de su tejado delata una clara influencia de la arquitectura francesa, en este caso de Le Vau. De este maestro deriva el uso de pilastras de orden gigante en los cuerpos adelantados de los ángulos, como ocurre en el ya mencionado Vaux-le-Vicomte.

La portada del jardín, donde destaca el salón oval, es articulada mediante columnas adosadas en contraposición a las seis exentas de la principal que, de no ser por la escalinata, podría favorecer la bajada del coche a cubierto. Es precisamente este pórtico el que parece presentir el Neoclasicismo al que antes aludíamos.

En los quince grabados que Morey hace del castillo, hallados en la biblioteca municipal de Nancy, encontramos un detalle llamativo al ver como Boffrand dota de una misma altura el vestíbulo y salón oval cuando, quizás, lo más habitual hubiera sido utilizar este recurso para destacar la habitación de mayor significación.

Una última cuestión es saber si el proyecto conocido por el grabado no fue reducido un poco antes de su ejecución, a esta conclusión se ha llegado tras ver un retrato de Léopold donde aparece el castillo con menores dimensiones al reducirse en un tramo los cuerpos retrotraídos de la fachada. De haberse llevado a cabo, Boffrand se hubiera visto en la necesidad de adaptar el edificio a las condiciones del terreno mediante excavaciones. El propio autor, que analizó la topografía de la zona, decidió emplazar el cuerpo principal del edificio sobre la ladera, donde la pendiente era más suave y apta para hacer los grandes jardines que rematarían con la rivera del Meurthe, que forma un canal natural, creando así un termino de la ladera muy ornamental que, estéticamente, iría acompañado de un elevado monte a la derecha de la construcción y unas bellísimas vistas de la ciudad de Nancy y el valle de Boussière por la izquierda.


MALGRANGE II:

Planta del Segundo Proyecto de MalgrangeEl segundo proyecto es posiblemente el más espectacular o cuanto menos original, en el hace uso de una planta en X donde una monumental rotonda haría de núcleo del que saldrían cuatro potentes alas. Este esquema no es novedoso sino que se remonta al renacimiento con las figuras de Serlio y Cerceau. Lo cierto es que posiblemente Boffrand tuvo como referente los planos que Fischer von Erlach (tras su regreso de Italia) proyectó para el conde Althan en Rossau, cerca de Viena, hacia 1688 donde vemos un palacio de bellos jardines con una rotonda central que supera en altura el resto de los cuerpos que salen de ella. Una de las grandes preguntas que tradicionalmente se han hecho los historiadores del arte de este tema, ha sido si la concepción de este proyecto en X es algo completamente original del artista, pero lo cierto es q esta posibilidad debe quedar descartada si tenemos en cuenta que Léopold, antes de su regreso a Francia, estuvo viviendo en Viena de donde es mas que posible que trajera fresca la imagen de los planos de Fischer.

Lo cierto es que las fuentes utilizadas por Boffrand no se quedan en este palacio austriaco, es muy probable que conociese la obra publicada en 1652 por Antoine le Pautre bajo el titulo de Desseins de plusieurs palais donde presenta hasta proyectos utópicos a los que llama los “enfants de mon génie”. Las semejanzas de Malgrange II con los palacios que aquí se dibujan son bastante grandes, ambos parten de un núcleo central a modo de rotonda del que salen las demás dependencias, la diferencia estaría en el uso y es que en Le Pautre las habitaciones quedan reservadas para los cuerpos que hay en los ángulos del edificio, mientras que Boffrand en el suyo las coloca a lo largo de los ejes que dispone diagonalmente.

Dos de las alas están orientados al patio mientras que las del lado opuesto se abren hacia los jardines. Por el lado derecho un gran pórtico de aires neoclásicos nos daría paso al vestíbulo y de este al comedor, por el lado izquierdo las columnas son adosadas siendo, posiblemente, esta portada algo menos monumental; tras atravesarla ingresamos en una imponente sala oval que nos conduce a una gran escalinata.

El edificio estará dominado por ese salón a la italiana (abierto al exterior mediante escalinatas) rodeado por columnas que además de crear un deambulatorio usado como sala de guardia al modo que propone el teórico Cordemoy, alcanza una altura de dos pisos.

Para finalizar este breve estudio por los dos proyectos frustrados de este arquitecto hay que decir que posteriormente la “comunidad artística internacional” le hará justicia cuando entre 1729 y 1731, el italiano Filippo Juvarra, eleve el pabellón de caza real de Stupinigi, en Turín; siendo aquí el proyecto para Malgrange II el que se tomará como referente directo para otra construcción.


BIBLIOGRAFÍA:

- BERNARD OUDIN. Dictionnaire des architectes. Seghers. Paris. 1994.
- DASSAS, Frédéric. L´illusion baroque, l´architecture entre 1600 et 1750. Gallimard, Paris, 1999.
- GALLET, Michel et GARMIS, Jörg. Germain Boffrand 1667-1754. L´aventure d´un architecte indépendant. Herscher, Paris. 1986.
- PEROUSE DE MONTCLOS, Jean-Marie. Histoire de l´architecture française, de la Renaissance à la Revolution. Paris, Editions Mengès, 1989.
- PEROUSE DE MONTCLOS, Jean-Marie. Vaux-le-Vicomte. Scala, Paris. 1997.

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