China y los cambios del siglo XX a través de la obra de Jacques Gernet

 

 

 

 

 

http://www.alonsocano.tk      http://perso.wanadoo.es/alonsocano1601                    ISSN: 1697-2899                   D.L:GR2134/2004

CHINA Y LOS CAMBIOS DE SIGLO XX A TRAVÉS DE LA OBRA DE JACQUES GERNET "EL MUNDO CHINO"

Sergio Rodríguez Tauste
Ldo. Historia

China es el tercer país más grande del mundo después de Rusia y Canadá. Si grande es su extensión, lo mismo podemos decir de su historia, más aun si tenemos en cuenta que no hubo una ruptura de los principios culturales con las diferentes dinastías que gobernaron el Imperio Chino.

Existen pocas síntesis que abarquen de forma global la Historia de China, centrándose todas en la época contemporánea cuando Occidente entra definitivamente en el ámbito Chino. También, el hecho del triunfo de la Revolución y el establecimiento del maoísmo como alternativa a la revolución socialista en aquellos lugares donde no existe proletariado, hace que el periodo que va desde 1911 a final de siglo haya sido muy estudiado. Últimamente están apareciendo numerosas publicaciones como consecuencia del interés que suscita China, debido sobre todo a su alto crecimiento económico y la importancia creciente que va teniendo a nivel mundial. Junto al libro de Gernet podemos hablar de la clásica Historia de China de Martinelli , pero con un número de páginas cercano a las 1400 a lo que se añade su antigüedad (1971).

El libro de Jacques Gernet muestra en poco más de 700 páginas una visión unitaria de la compleja realidad china. El autor, que ha sido profesor de la universidad París VII, director de la Escuela Práctica del Altos estudios y de una institución tan prestigiosa como el Colegio de Francia, es sin duda uno de los mayores expertos de la historia de China y lo demuestra sobradamente en la obra.

Nosotros vamos a comentar la parte del libro que abarca el siglo XX, comenzando con la instauración de la República y analizando el ascenso del PCCh hasta aproximadamente 1989, año de los sucesos de la plaza de Tiananmen (Pekín). Ya que es ahí donde se queda el autor . Sin duda han ocurrido después muchos acontecimientos como por ejemplo la reincorporación de Hong Kong y Macao que han acabado con la presencia occidental en territorio chino.

Antes de comenzar a hacer un resumen de los principales acontecimientos del siglo XX, vamos a establecer unas pinceladas sobre el mundo chino y sus características.

El mundo chino

El mundo chino se desarrolla en torno al río Amarillo, se trata de un mundo en el que no se han producido rupturas. Los chinos tienen un pensamiento trinómico basado en el yin, el yang y en el dao, que es la unión de los contrarios y donde todo tiene un origen. Los chinos se consideran parte del universo (polvo de estrellas), el cielo representa la unidad y la tierra está dentro del universo. Entre ambos elementos está el hombre. La tierra se representa con un cuadrado porque con la escuadra se construye todo.

Por eso la importancia de China no reside en el numero de sus habitantes ni al potencial económico de ese estado que cada vez es mayor. La civilización china ha aportado numerosos elementos a la civilización occidental así como interesantes alternativas en cuanto a la concepción del hombre y del mundo. Ejemplo de esto es el Feng/shi (viento/agua), el estudio de la ubicación de las casas, de la distribución interior y de donde se deben ubicar los muebles para encontrar el espacio vital idóneo

La historia del mundo chino nos pone ante un amplio marco geográfico que no es homogéneo y que se extiende desde Siberia al Ecuador y desde el Pacífico al corazón del continente euroasiático. Estos enormes espacios presentan una gran diversidad de condiciones geográficas y una estructura general cuyo conocimiento es indispensable para la comprensión de la historia. Como algo relevante podríamos destacar el carácter macizo del conjunto continental, la gran zona de estepas, los desiertos, las costas y los grandes ríos que atraviesan China. En cuanto a la climatología podemos recalcar la importancia del monzón y su influencia en el día a día de los chinos, junto a climas interiores que en ocasiones no han ayudado al desarrollo de la población siendo la causa de numerosas hambres al afectar a las cosechas.

Del componente étnico de las gentes que habitan China podemos destacar la importancia de los Han que constituyen el grupo más numeroso pero sin olvidar a los 70 millones de personas que constituyen las 56 minorías étnicas que forman la China actual. De entre ellos podemos destacar los zhuang, relacionados con el thai y que se encuentran en la región autónoma de Guangxi o los hui, en la región autónoma de Ningxia. Estos no son los únicos, encontramos tambien uigures, yi, tibetanos, mongoles, etc formando una especie de mosaico que sorprende al profano ya que siempre tenemos la impresión de que los chinos son todos iguales. Esto nos muestra que las poblaciones de China, al igual que las de Europa son el resultado de innumerables mezclas humanas provocadas por guerras, invasiones, migraciones, etc,

En cuanto a los modos de vida, hay que tener en cuenta la influencia del medio en las actividades del hombre. Sin caer en un simple determinismo geográfico distinguiremos entre los grupos sedentarios con una agricultura evolucionada y predominante. No olvidemos que casi la mitad de la tierra cultivada en China es de regadío, y es el país con mayor terreno irrigado del mundo. Por otro lado tendríamos que hablar de los ganaderos nómadas, de las regiones de praderas y desiertos y de la zona del Himalaya, donde predomina la cría del yak. Por último tendríamos que hablar de la agricultura que se da en las zonas tropicales y que se combina con la caza y la ganadería sin olvidarnos del poder de acción del Monzón.

A comienzos del siglo XX, China se convirtió en un conglomerado de comunidades campesinas que subsistían a duras penas con lo que aportaba única y exclusivamente la agricultura. Hasta el siglo XIX, China fue el mayor exportador a nivel mundial de seda, algodón, cerámica y té. Podemos preguntarnos cómo en medio siglo esta importancia comercial entró en franca decadencia, pero con solo pensar en el contexto de la época, nuestra pregunta aparece contestada: El imperialismo.

Pese al contacto con marco polo y con los jesuitas en el siglo XVI, China se había mantenido relativamente aislada de la presencia extranjera. Tampoco tenía occidente nada que interesara a China y tan solo había un asentamiento occidental en China, Macao. Ilustrativo de esto es una carta del emperador Quian Lung al rey Jorge III en 1793:

no veo que valor pueden tener los objetos extraños o ingeniosos y no tengo en que utilizar los productos manufacturados de su país

Finalmente los ingleses encontraron un producto con el comerciar a cambio de la seda china, el té y la porcelana, el opio de la India. Cuando China quiso acabar con el contrabando y con la venta de drogas, Gran Bretaña declaró la guerra en nombre del libre comercio. En la I Guerra del Opio fue fácil para el armamento europeo acabar con el ejército imperial chino. Corría el año 1842 y esta derrota costó a China la apertura de 5 puertos y ceder Hong Kong a Gran Bretaña. Esto suponía la entrada libremente de productos a China, y la perdido de ingresos por aduanas lo que vino a suponer la ruina para el pequeño campesino. La Rebelión Taiping de 1853 o la de los Boxer a final de siglo, solo fueron muestras del rechazo popular a esta política de “tratados desiguales” y colonización comercial de China, pero estos esfuerzos fueron inútiles ya que el imperio Chino estaba herido de muerte. Este es el contexto con el que empezamos el siglo XX.


El siglo XX en China

En China, el siglo XX comienza de la peor manera posible. La guerra chino-japonesa había destruido la flota china y las indemnizaciones impuestas terminan por apuntillar su exhausta economía. Es en este contexto cuando se terminan de abrir los puertos a las influencias extranjeras para acabar ocupando los sectores estratégicos de la economía. El tratado de Simonoseki tuvo entre sus consecuencias el que Japón pudiera adoptar el patrón oro en 1897 y que Li Hong Zhang fuera apartado del gobierno activo.

Paralelamente a este proceso se está generando una situación de descontento en el seno de la sociedad que derivaron en las reformas de 1898 en los llamados “100 días”. Este intento de reforma fue abortado por la cúpula militar por lo que se produjo un retroceso hasta la situación previa. El empeoramiento constante de las condiciones de vida desembocó en una serie de movimientos de protesta, las sociedades secretas. Una de ellas, la de los “boxer” que acaban rebelándose contra el poder y contra los intereses extranjeros. Estos movimientos tiene a empeorar la situación ya que tras la vuelta el orden aparecen nuevas compensaciones.

Si hacemos un breve análisis de la economía y de la sociedad, en el último tercio del siglo XIX vemos a China enfrascada en el proyecto de modernizarse a cualquier precio. Esta modernización se dirige sobre todo a dos campos, el Ejército y las comunicaciones. Los gastos ocasionados por esta modernización se sufragan con las ventajas dadas a los extranjeros y a través de préstamos, algo que acaba redundando en el empobrecimiento aun mayor de la sociedad. Ante esta situación, los intelectuales y la burguesía comienzan a tener conciencia de esta situación dándose las primeras iniciativas, entre ellas la del cambio del sistema de gobierno apareciendo la República a comienzos de 1912. En el campo de las letras este movimiento de respuesta tiene su máxima expresión el 4 de mayo de 1919.

La situación política era difícil ya que el hombre fuerte era Yuan Shikai, pese al viraje al antiguo sistema. Esto hizo que tras su muerte se produjera una descomposición del sistema republicano hasta que Jian Jieshi logre volver las aguas a su cauce. Su política se basa en el nacionalismo y el apoyo de la burguesía de negocios ligada a losa intereses extranjeros.

A esta inestabilidad política hay que añadir el hundimiento de la economía debido a las indemnizaciones de guerra, a los prestamos para la modernización, a la deuda pública y a la corrupción del sistema fiscal. Con la instalación de fábricas extranjeras, las manufacturas chinas se orientan a determinadas producciones viéndose los campesinos obligados a adquirir productos que antes producían. Su situación se volverá crítica cuando esos productos que producían los campesinos de forma intensiva sean sustituidos por otros venidos del extranjero. Esto es lo que sucede en el interior ya que en el exterior se da una imagen un tanto engañosa de desarrollo debido a la multiplicación de fábricas extranjeras. Esta situación llega a tal extremo, que en 1920 hay un control total de la economía. Durante la I Guerra Mundial conocerá una etapa de relajación pero las cosas volverán a su sitio cuando se termine el conflicto aunque ahora con una potencia mucho más peligrosa: Japón.

A la pésima situación económica hay que añadir una serie de catástrofes naturales que intensifican los efectos de la debacle económica. Inundaciones, aluviones y epidemias actúan con fuerza sobre una población desnutrida provocando en última instancia que se perdiera cualquier intento de mejorar ya que la mayor parte de la población vivía al borde de la subsistencia. Por si fuera poco hay que añadir la fuerte presión demográfica que acentuaba la falta de alimentos. La salida natural del excedente de población fue la emigración y los países extranjeros no tardaron en darse cuenta de ello por lo que acudieron a ellos para buscar mano de obra barata para trabajar en minas y en el ferrocarril.

Una novedad en la estructura social fue la aparición del proletariado que trabajaba en las fábricas de los extranjeros en unas condiciones pésimas. Para solucionar esto aparecerán los sindicatos en 1921 aunque en 1927 fueron prohibidos por el gobierno de Jieshi.

En la evolución política de la República podemos distinguir cuatro fases. La primera correspondería la época de Yuan Shikai y viene marcada por la desaparición del A. Régimen. El régimen imperial llevó a cabo una serie de reformas encaminadas a modernizar las instituciones aunque al final se mostraron insuficientes y tardías. Se va gestando un grupo de descontento que cree en el régimen republicano y que desde el extranjero va a lucha por él. La revolución se va a basar en tres principios: nacionalismo, democracia y justicia social. A este grupo de defensores de la república, la caída del régimen imperial les sorprenderá hasta tal punto que el futuro presidente Sun Yat Sen fue llamado al extranjero para que ocupara su cargo aunque poco después fue sustituido por Yuan Shikai. Este personaje intentó orientar el gobierno de la republica hacia una monarquía en la que él sería el nuevo emperador por lo que fue disolviendo las instituciones democráticas para proclamar la monarquía de nuevo en 1916. Esto trajo terribles consecuencias porque se levantó una parte del ejército dando lugar al periodo llamado “de los señores de la guerra”.

Yuan Shikai y sus sucesores solo pudieron mantenerse gracias a los préstamos extranjeros y estos solo se entregaban a los hombres con poder y no a las autoridades republicanas como Sun Wen. Este fue el mecanismo fundamental de la vida política durante las tres primeras décadas de la república china. Tras la I Guerra Mundial empezó a surgir un nuevo interés de los europeos en China favoreciendo la fragmentación política. Sun Wen regresó del exilio tras la muerte de Yuan Shikai en medio de una situación desesperante marcada por las huelgas, las manifestaciones y boicots a productos extranjeros.

Tras conocerse el resultado de la conferencia de París el 4 de mayo de 1919 se produce una situación de agitación social sobre todo entre los intelectuales y parte de la burguesía. Este movimiento parte de la universidad y se extiende entre la burguesía y sobre todo en las grandes ciudades. En este momento es cuando Sun Wen envía a la URSS a su futuro cuñado a Jian Jieshi y un año más tarde con ayuda de consejeros soviéticos se creó la Academia militar de Huangpu. Tras la muerte de Sun Wen, Jian Jieshi aprovecha la situación para hacerse con el poder ya que contaba con el apoyo de una gran parte de la burguesía y del Guomindang. También los extranjeros deciden apoyar al nuevo régimen que se establece en Nankin en 1927.

Este nuevo gobierno debió sus éxitos a las novedades introducidas desde Moscú como el partido único y el control total del gobierno. Para comprender el éxito de Jian Jieshi tenemos que tener en cuenta que es la época en la que están triunfando los totalitarismos en Europa tras el Crack del 29. Jian Jieshi basa su régimen en el movimiento de la vida nueva, una especie de orden moral asociado a l culto a Confucio y a los fundadores de la república. Su principal objetivo es lograr la estabilidad económica por lo que favorece y controla el sector bancario. Esto conduce a una polarización de la economía hacia Shangai y las finanzas del régimen no tardan en estar dominadas por un grupo reducido de familias. Se dan una serie de medidas tendentes a la estabilidad de la moneda como es la nacionalización de la plata que hace que se consolide el dólar de plata chino. Frente a esta estabilidad de algunas ciudades tenemos al campo totalmente sumido en la miseria. La respuesta de los campesinos a esta situación es la creación de las uniones campesinas dirigidas por comunistas disidentes que se forma al sur del Yangzi y después los soviets rurales que se crean en la provincia de Jiangxi. En este contexto se produce la invasión japonesa de la zona del Noroeste, una zona muy rica en minerales y con una población de unos 40 millones. Antes, en 1921 se había fundado el Partido Comunista aunque solamente adquirirá fuerza cuando sea consciente de que el agente revolucionario debe ser el campesino. La teoría se sustituye por la práctica y el razonamiento por la intuición. La invasión japonesa en última instancia provoca el triunfo del comunismo y la decadencia del régimen de Nankin que se ha visto obligado a replegarse en Chongquin y que sobrevive gracias a los capitales repatriados y del apoyo de la URSS, que no apoya en un primer momento a los comunistas.

En el gobierno nacionalista asistimos a un aumento espectacular de la burocracia y de la corrupción, al tiempo que ve hundirse su moneda debido a la inflación. Para solucionar el problema japonés acaba pactando con el PCC, debido a las presiones de los norteamericanos. El PCC se había visto reducido a la nada ya que durante la Marcha Larga había visto descender sus miembros de 100.000 a unos 7-8.000 efectivos.

Tras la caída de Japón, el régimen de Chongquin parece recuperarse un poco al ser considerado como uno de los vencedores de la II Guerra Mundial, iniciando una campaña contra los comunistas y manteniendo una actitud hostil hacia la población, lo que provocará que el campesinado apoye al PCC. Pronto entre ambos bando estalla la guerra civil, una guerra de desgaste, que frente a todos los pronósticos acaba venciendo al Guomindang que se ve obligado a huir a Formosa.

Haciendo un breve repaso a la cultura china de este momento podemos decir que en los primero años del siglo XX cuando aparece una élite culta formada en el extranjero que viene a sustituir la clase letrada del A. Régimen. Esta nueva intelligentsia intentará introducir todas las innovaciones occidentales para intentar mejorar la situación de su país. Es en este momento cuando se producen grandes hallazgos como los famosos caparazones de tortuga con inscripciones, o la apertura de los archivos imperiales.

Tras la guerra civil, en 1949 se proclama la República Popular China. En un primer momento imita el modelo soviético con el que tendrá buenas relaciones hasta 1961. El nuevo gobierno va a desarrollar interesantes reformas pero de gran complejidad. Uno de sus objetivos es transforma la sociedad por encima del desarrollo económico. Debido a la ambición de sus proyectos muchos han terminado fracasando. Muestra del seguidísimo soviético son las cooperativas de producción, el equivalente a los koljós. Al mismo tiempo se inicia un gran esfuerzo para desarrollar una industria pesada, gracias sobre todo a los muchos consejeros llegados de la URSS. Los resultados no fueron lo esperados y ante el descenso de la producción se permitió de nuevo el mercado libre al tiempo que se daba libertad de crítica al régimen, lo que derivó en el movimiento de las 100 flores, que desemboca un una auténtica condena al régimen y que desembocó en el Gran Salto Adelante. Con este proyecto se crean las comunas populares que tampoco parecen dar buenos resultados, hasta el punto que reapareció el hambre en algunas zonas. La situación se agrava al retirar la URSS su ayuda a China.

Tras la ruptura con la URSS se permite de nuevo el mercado libre al tiempo que desde la cúpula dirigente se hacen algunas criticas a la actitud aventurista de Mao. A partir de 1963 se observa una tímida recuperación acompañada de una mejora del nivel de vida. Mao, aunque apartado del poder sigue manteniendo un gran poder, lo que explica el estallido de la Revolución Cultural. Los objetivos de las críticas son los altos dirigentes del partido y debido al llamamiento de Mao, escolares y estudiantes se convierten en Guardias Rojos para actuar contra el que sea considerado contrarrevolucionario. Esta situación se convierte en anárquica y no se volverá a la normalidad hasta dos años más tarde, en 1969. la Revolución cultural no ha sido solamente una operación concebida para permitir a Mao recuperar su poder sino que vino acompañada de un amplio movimiento de justificación político, para evitar lo que había sucedido en la URSS, el anquilosamiento de los dirigentes y de la clase funcionarial.

El periodo que se extiende desde la Revolución Cultural a la muerte de Mao puede considerarse como una prolongación de la primera. Esta etapa estuvo marcada por la crisis social y la represión. Al terminar el periodo maoísta, China había emprendido una auténtica reconversión apelando a técnicas y capitales extranjeros y descartando la mayor parte de las coacciones heredadas de la tradición comunista aunque dentro de una total falta de libertad que llegó a su punto culminante en 1989.

Aquí es donde se queda Gernet, pero podemos dar algunos datos sobre los últimos acontecimientos de la historia de China. Tras los sucesos de Tiananmen, la opinión internacional vertió duras críticas al gobierno de Pekín sobre la contundencia de la actuación y sobre el incumplimiento de los derechos humanos de algunos de los detenidos. En 1991, se comienza a negociar con Gran Bretaña la reincorporación de Hong Kong, ya que solo la Isla Victoria pertenecía a Gran Bretaña y el resto del territorio era cedido. En 1992 hubo cambios en la cúpula del partido y se apostó por la apertura económica, siendo designado Jian Semin como presidente de la República. Es en este mismo año cuando se presenta el proyecto de la construcción de la presa de las Tres gargantas no sin las críticas de numerosos grupos ecologistas debido al impacto que presentaba la construcción de esta obra.

Sin duda una de las características de la economía china durante los años 90 ha sido el fuerte crecimiento alcanzando las dos cifras. Este crecimiento ha tenido que ser limitado ya que provocaba inflación, estableciéndolo en torno al 9%. En este desarrollo ha tenido mucho que ver la inversión extranjera.

En 1999 Macao fue devuelto a China, por lo que desaparecía la presencia occidental en China desde los últimos 442 años. Tan solo quedaba pendiente la cuestión de Taiwán, con las periódicas maniobras militares y la cuestión del Tibet. Con el nuevo siglo hemos asistido a un antes y después en la vida de los chinos, el reconocimiento de la propiedad privada mediante una modificación constitucional. Esto no es sino una respuesta a la dicotomía presente en la chica actual y es la enorme diferencia entre el campo y la ciudad.

Opinión personal

A la hora de comentar un poco lo anteriormente expuesto lo vamos a hacer a través de unas ideas principales que nos surgen tras la lectura, ya no sólo el libro de Gernet, sino otros para completar nuestros conocimientos sobre los últimos acontecimientos de la historia de China del siglo XX.

China, un país de contrastes

Zhongghuó, el nombre chino del país, significa ‘tierra central’, una referencia a la creencia china de que su país era el centro geográfico de la Tierra y la única civilización verdadera. Tras un periodo de esplendor, en el que los expertos sitúan el desarrollo de China por encima del europeo, tenemos que hacia el siglo XIX, China se había convertido en un Estado política y económicamente débil. Para salir de esa situación de debilidad necesitará un revulsivo que vendrá dado con la llegada del gobierno comunista en 1949, a la postre, uno de los hechos más importantes de su historia; en un periodo de tiempo muy corto tuvieron lugar unos cambios tan radicales que afectaron tanto a la economía como a la sociedad china. Desde la década de 1970, China ha abandonado el aislamiento que se había impuesto respecto a la comunidad internacional y ha buscado modernizar su estructura económica.


China, es un país desconocido para muchos de nosotros, lo vemos como algo lejano, diferente, pero no tenemos en cuenta que China va a ser una de las grandes potencias del siglo XXI. Estamos ante lo que en futuro va a ser una gran potencia mundial, si atendemos a su ritmo de crecimiento y por los recursos que tiene. Hace poco puso en órbita un satélite, es una potencia militar y una potencia nuclear, además de ser miembro permanente del Consejo de Seguridad de la ONU. A simple vista la mayoría de la gente sólo conoce de China la ocupación del Tibet, los casos de las niñas desnutridas en los orfanatos y las anuales demostraciones de fuerza a Taiwán. Pero la verdad es que China es mucho más que eso, es una sociedad con una manera de ver las cosas que ha ayudado más a Occidente de lo que parece, con inventos como la pólvora y otros que aparecieron en Europa cuando ya hacía siglos que existían en China como es el caso del papel moneda. Visto esto y, como apuntábamos más arriba, resulta curioso y es necesario destacar, que algunos autores llegan a coincidir en que en el XVI Europa y China contaban con el mismo nivel de desarrollo.

Tenemos que distinguir entre China y el mundo chino, ya que estamos ante una única civilización que influyó sobre muchos territorios que hoy no forman parte de la R.P.C. Tuvo mucha influencia en Corea, Japón y en Vietnam, e incluso si repasamos en incómodo caso del Tibet, vemos como estuvo tradicionalmente muy vinculado a China.

La situación colonial de China y los intentos de modernización de la misma

Al llegar al siglo XX, que es cuando comienza la selección del libro que vamos a comentar vemos como la situación de China económicamente hablando es precaria. La penetración extranjera, fue un factor importante ya que ésta fue minando paulatinamente la soberanía del imperio en ciertas zonas. El comienzo del declive de la soberanía china se inicia con la Guerra del Opio, guerra por la cual Gran Bretaña obtiene cinco puertos chinos más la posesión de Hong Kong. Esto es más importante de lo que puede parecer a simple vista, ya que supone tener enclaves para introducir productos sin tener que pagar aranceles. Se trata de penetrar en la economía sin tener que mantener una presencia militar, en definitiva se trata de colonizar sin mantener una presencia física en el territorio. Esto lo vemos también en las repúblicas latinoamericanas, que por este periodo (mediados del siglo XIX) son economías exportadoras, sin apenas industria y aparecen en ellas grandes potencias como máximos inversores, obteniendo grandes beneficios a costa del subdesarrollo de estos países y su endeudamiento progresivo.

Este mismo fenómeno es el que intenta producir en China, Occidente veía a China como un país débil y atrasado, más que un país, en cierta medida veía solo un mercado. También no podemos olvidar la época en la que transcurren los acontecimientos, estamos en el apogeo del Imperialismo, la época en que África está siendo repartida (Conferencia de Berlín). No hay que olvidar que el dominio económico de Occidente no se centraba solamente en las colonias, que eran víctimas de una explotación sistemática de sus recursos, sino también de una serie de países que por su situación política de atraso o por su magnitud no eran rentables a la hora de conquistar y se hacía mediante el control económico, este es el caso por ejemplo de China.

La clave del expansionismo que se aplica en China y al que se lanzan Gran Bretaña, Francia, Rusia, consiste en la penetración a través de su economía, de los “acuerdos desiguales”, la diplomacia y la fuerza (Guerras del Opio). Esto va minado el poder central hasta el punto que entran en la capital consejeros occidentales.

Como consecuencia de esta penetración extranjera, llegamos a una consecuencia lógica a la que llegó el gobierno chino, es el intento de modernización del Imperio para quitarse el yugo extranjero. El Imperio ve la necesidad de adecuarse a los nuevos tiempos pero se produce un choque entre tradición y modernidad, como es el caso de la Revolución Taiping, que mezcla la tradición con las aportaciones occidentales. La modernización era fundamental. Muestra de esto son las inversiones que hace el gobierno chino para lograr tener un ejército moderno para, en última instancia, intentar defender mejor sus intereses frente a las injerencias extranjeras.

La ocupación extranjera se acentúa controlando la zona costera de China. La consecuencia lógica son los llamados “100 días” en los que se intentó recuperar el control imperial y la Guerra de los Boxer, una revuelta campesina contra los occidentales, debido a la pobreza en la que estaban sumidos.

La dicotomía campo-ciudad y la apertura ideológica de los chinos

Esto es algo que a simple vista no lo imaginamos pero que en China ha sido una constante a lo largo de su historia. El cambio de gobierno imperial por uno republicano de corte occidental, para muchos no significó una mejora de su situación, sino un empeoramiento al aprovechar los gobernadores, el periodo de confusión que hubo para la consolidación del nuevo régimen, para cometer abusos en la recaudación de las rentas.

El campesino es el gran olvidado de muchas obras de historia china ya que él fue quien costeó el estado chino, con su esfuerzo y con sus productos los campesinos mantenían a flote un sistema estatal, cuya principal riqueza era la agricultura. Durante la época imperial, los campesinos habían visto empeorar sus condiciones de vida hasta el punto que ya en tiempos de la república, nos sorprende mucho un dato que ofrece Lucien Bianco en su obra "Los orígenes de la Revolución China" y es que a los campesinos se les recaudaban las rentas de años futuros en caso de necesidad de recaudar más dinero y resulta casi hilarante que en 1933 se recaudara el impuesto de 1974. Esta situación conducía al endeudamiento progresivo del campesino.

Dentro de esta situación precaria de los campesinos habría que mencionar la carencia de una reforma agraria dentro del programa político del Gobierno republicano, limitándose a realizar algunas obras públicas que no ponían fin al problema subyacente de la clase campesina china, y era el de la propiedad de la tierra. En nuestra opinión, fue decisivo para el fracaso de la Republica y del Guomindang, el hecho de la inexistencia de un pequeño campesino propietario que se sintiera identificado con la nueva institución gobernante. Esto si fue aprovechado por el PCCh que conforme iba tomando terreno iba realizando una reforma agraria que acababa con las grandes propiedades y preservaba la propiedad de las pequeñas. Nos estamos refiriendo a los “shenshis malvados” a los que alude frecuentemente Mao en sus obras y que considera causantes de las desgracias del pueblo chino.

Un elemento clave que favoreció el triunfo tan rápido de la Revolución fue esta situación de carestía que vivía el campesinado y el trato que recibían del ejército nacionalista, para el que solo significaban producción, reclutas y tributos. El trato que dio el ejército nacionalista a los campesinos tuvo como consecuencia el apoyo de muchos a las tropas del Ejército Rojo. Ejército rojo, que supo aprovechar esta situación para dar un trato digno que asegurara su apoyo incondicional.

Existe un interesante trabajo para analizar el papel del campesinado en la Revolución, y en el espectacular crecimiento económico que está experimentando China en los últimos años, se trata de la obra de Kate Xio Zhou "El poder del pueblo", una obra en la que esta autora describe como la población rural ha sido el agente clave de la transformación que ha sufrido China desde la creación de la República Popular. De la obra se puede destacar la diferencia entre agricultores y campesinos, que no nos acaba de convencer ya que distingue un concepto de otros según la mentalidad comercial de cada uno. Para la autora serían los primeros quienes cambiarían China. Sin duda, los campesinos fueron en China las víctimas de los experimentos del estado, con las confiscaciones de cereal, como al de 1953, la prohibición de la movilidad física y el pago a los agricultores de un precio muy bajo por sus productos. Esto es así porque no podemos olvidar que China ha sido tradicionalmente un país agrícola ya que la industria fue escasa y estuvo en la costa. Este mismo hecho provocó el que los comunistas no consideraran al proletario como agente revolucionario, sino al campesino, que era el más explotado y el más abundante y que promovieran algunos cambios en la doctrina que seguían para adecuar el comunismo al mundo chino.

La autora anteriormente citada achaca el crecimiento vertiginoso de China durante los años 80 a que los agricultores pudieron vender el excedente que producían acabando con la rigidez del mercado, lo que es sin duda una interesante interpretación y explicación del despegue industrial que a experimentado China. Otros autores como Lucien Bianco, también inciden en el papel del campesino en la evolución y el desarrollo de la china moderna. Gernet, por el contrario lo hace de pasada, como un elemento más, y nosotros nos situaremos junto a Bianco y Zhou, que valoran como esencial la labor del campesino, tanto en el sostenimiento del régimen republicano como en la revolución y desarrollo del régimen comunista.

En cuanto al papel de la ideología dentro de los cambios que se dieron en China a comienzos del siglo XX, tendríamos que hablar de tres en concreto, siguiendo el estudio que de los mismos hace Lucien Bianco en la obra anteriormente citada:

- El movimiento del 4 de mayo
- La aparición del marxismo
- El nacimiento del Partido Comunista

La ideología tradicional china, había sido el confucianismo, esto se ve perjudicado con las influencias que viene de Occidente. El movimiento del 4 de mayo es un ejemplo de esto, supone el fin del soporte ideológico chino. Una de las claves de este movimiento fue igualar la lengua hablada a la escrita, ya que los documentos se escribían con una lengua clásica que no era comprendida por la población. Hu Shi, el artífice del cambio, permitió que todo el mundo tuviera acceso a los textos, lo que fue un notable avance. También aparecieron revistas y se hizo habitual que los hijos de los más adinerados se formaran en Japón o en Europa, donde se vieron influidos por las ideas que circulaban en el exterior. Fruto de esta “occidentalización” y de la normalización en la cultura, es la Universidad de Beijín, dirigida por Cai Yuampei, que supone un foro de debate.

Un aspecto interesante de la ideología que hay en China en estos momentos es la aparición del marxismo, que parece fruto de los viajes a Europa de muchos jóvenes para formarse. Se va produciendo un cambio en la ideología de los jóvenes que tiene la solvencia económica para estudiar. Se pasa de un positivismo a un materialismo y a un marxismo. La causa Bianco no la sabe explicar, tan solo dice que la situación de China era poco favorable a las corrientes liberales. Creo que la situación política de la China de aquellos momentos tan solo permitía el marxismo como expresión, ya que se pueden ver ciertas similitudes a la situación que había en Rusia antes de la Revolución, China, pese a ser una república, no era ni mucho menos un régimen de libertades, había un sufragio censatario y gobernaba una minoría, que provenía de la clases más altas y que se enriquecía a costa de los campesinos. Los campesinos habían perdido poder adquisitivo debido al endeudamiento progresivo del país con Occidente y la intromisión de los países occidentales en los sectores estratégicos del país. El único liberalismo que había estaba englobado en el Partido nacionalista.

En este contexto nace el Partido Comunista, que tarda 28 años entre su fundación y hacerse con el poder. Inicia su existencia luchando contra los señores de la guerra que perjudicaban tanto al gobierno central por su rebeldía como a los habitantes de las provincias a los que explotaba económicamente. El Partido Comunista Chino se alía con el Guomindang en dos ocasiones, para lograr la unidad de China primero y luchar contra Japón después. El partido comunista Chino se diferencia en algo fundamental frente al marxismo en Occidente ya que para ellos será el campesino y no el proletario el que debía llevar la revolución a su triunfo. Pese a esto, que podía ser considerado como una herejía por los marxistas ortodoxos, el Partido Comunista Chino recibió el apoyo de la URSS.

¿Por qué triunfó el marxismo?

Esta es posiblemente la pregunta del millón, por qué el marxismo, si ideológicamente no comparte el sistema trinómico del pensamiento clásico chino. La aparición del marxismo, parece fruto de los viajes a Europa de muchos jóvenes para formarse. Se va produciendo un cambio en la ideología de los jóvenes que tiene la solvencia económica para estudiar. Se pasa de un positivismo a un materialismo y a un marxismo. Este proceso no lo saben explicar la mayoría de los autores y para este caso en concreto ni Bianco ni Gernet dan una explicación, tan solo dicen que la situación de China era poco favorable a las corrientes liberales. Creemos que la situación política de la China de aquellos momentos tan solo permitía el marxismo como expresión, ya que se pueden ver ciertas similitudes a la situación que había en Rusia antes de la Revolución, China, pese a ser una república, no era ni mucho menos un régimen de libertades, había un sufragio censatario y gobernaba una minoría, que provenía de las clases más altas y que se enriquecía a costa de los campesinos. Los campesinos habían perdido poder adquisitivo debido al endeudamiento progresivo del país con Occidente y la intromisión de los países occidentales en los sectores estratégicos del país. El único liberalismo que había estaba englobado en el Partido nacionalista.

En este contexto nace el Partido Comunista en 1921, cuando trece personas de distintas partes de China se reúnen en una casa situada en al parte francesa de Shangai para celebrar el I Congreso Nacional del PCCh. Este partido tarda 28 años entre su fundación y hacerse con el poder. Inicia su existencia luchando contra los señores de la guerra que perjudicaban tanto al gobierno central por su rebeldía como a los habitantes de las provincias a los que explotaba económicamente. El Partido Comunista Chino se alía con el Guomindang en dos ocasiones, para lograr la unidad de China primero y luchar contra Japón después. El partido comunista Chino se diferencia en algo fundamental frente al marxismo en Occidente ya que para ellos será el campesino y no el proletario el que debía llevar la revolución a su triunfo. Pese a esto, que podía ser considerado como una herejía por los marxistas ortodoxos, el Partido Comunista Chino recibió el apoyo de la URSS solo cuando su triunfo se hizo evidente.

Mao, alaba del materialismo dialéctico su carácter práctico ya que subraya la dependencia de la teoría respecto de la práctica. Pone un ejemplo y es el de un hombre que llega a Yenan y que al principio solo ve lo que le rodea, después surgen los conceptos y a partir de estos, mediante el juicio y el razonamiento se pueden llegar a conclusiones lógicas. De esta manera el conocimiento va de lo superficial a lo profundo. A partir de aquí diferencia claramente lo anterior respecto a lo que defiende el marxismo-leninismo ya que éste diferencia claramente entre dos etapas, una inferior en la que está el conocimiento sensorial y otra superior en la que está el conocimiento lógico. También critica una frase de Lenin en la que dijo que sin teoría revolucionaria no puede haber tampoco un conocimiento revolucionario.

Mao, alaba el marxismo pero critica abiertamente el marxismo-leninismo, el marxismo ortodoxo que la URSS impone en todos sus ámbitos de influencias. Por ejemplo podemos citar el caso del POUM en la Guerra Civil española que fue eliminado al apartarse de la doctrina que propugnaba Stalin y en esta línea podemos situar el apoyo claro de la URSS a la China nacionalista frente al Partido Comunista Chino. Esta crítica quedará presente en algunas de las obras de Mao, como Sobre la práctica y sobre la contradicción.

La compleja personalidad de Mao

Mao y Sunt Yat Sen son dos grandes símbolos de la China moderna. Mao es una de esas grandes figuras que han marcado la Historia de la Humanidad aunque al mismo tiempo es una de esas figuras controvertidas que tiene su lado positivo y su lado negativo ya que hay quien atribuye a este personaje más muertes que las que produjeron los regímenes de Stalin y Hitler juntos. Por un lado existe una visión que nos muestra a Mao como un líder carismático, capaz de llevar las riendas de un país tan inmenso como China, aunque por otro, tenemos otra que es totalmente negativa, calificándolo como un tirano, como un dictador y como un megalómano. Dentro de esta visión tenemos que mencionar el libro que escribiera el que fue su médico personal, Li Zhisui.

Li Zhisiu fue el médico personal de Mao desde 1954 hasta 1976 y en sus memorias muestra a un Mao totalmente diferente al que tenemos en nuestras mentes, Hace un retrato de una mente perversa, fría y sin ningún tipo de escrúpulo.

Es interesante estudiar la vida de Mao, desde su nacimiento en 1893, en un país cuyo gobierno se descomponía, hasta que vence en la Revolución y se instaura el régimen comunista en china en 1949. Por desgracia este apartado apenas lo trata el autor y se centra simplemente en los grandes hechos y en los principales acontecimientos. Tampoco podemos “pedir peras al olmo” ya que si Gernet se hubiera extendido posiblemente la obra habría perdido ese carácter de síntesis para pasar a ser una obra de referencia y abarcar mucha más extensión.

El legado de Mao: el Maoísmo

Junto a la revisión de la figura de Mao que se está produciendo en los últimos años, y dejando a un lado la polémica sobre su capacidad de gobierno, si vamos a destacar algo que ha legado Mao y la Revolución de 1949 al mundo y el es maoísmo. El maoísmo como doctrina política nunca fue definido en el plano teórico de un modo sistemático y el término nunca fue empleado por sus seguidores. Éstos prefieren hablar del “pensamiento de Mao Zedong”, al que describen como una adaptación del marxismo y del leninismo a las específicas circunstancias de China.

La principal aportación, como hemos apuntado a lo largo de nuestro trabajo es que el agente revolucionario, capaz de llevar a término la revolución es el campesino y no el proletario como defendía el marxismo-leninismo. Esto lo ha hecho atractivo para los movimientos revolucionarios que se han dado en países del Tercer Mundo o colonizados.

Las principales características de este nuevo planteamiento del marxismo, lo fue realizando Mao a través de sus obras entre éstos cabe citar las siguientes:

- Encuesta sobre el movimiento campesino en Hunan (1927)
- Una chispa puede encender toda la llanura (1930)
- Acerca de la contradicción (1937)
- Acerca de la práctica (1937)
- La guerra prolongada (1938)
- Nueva democracia (1940)
- Reformemos nuestro estudio (1941).

Además de sus obras, sus discursos (mención especial merece “Sobre el correcto manejo de las contradicciones entre el pueblo”, que pronunció en 1957). Con el desarrollo del culto a la personalidad de Mao se editó una recopilación de sus escritos y discursos, conocido como Libro rojo que se convirtió en el manual sagrado del movimiento. El Libro rojo fue repudiado con carácter oficial después de la muerte de Mao.

La influencia del maoísmo se ha dejado sentir en regímenes políticos como el de Pol Pot, líder del denominado Jemer Rojo, que implantó un régimen de terror en Camboya desde 1975 hasta 1979. En Latinoamérica, diversos grupos y organizaciones terroristas nacieron al amparo de tal ideología; es el caso del peruano Sendero Luminoso, del chileno Mapu Lautaru, del ecuatoriano Sol Rojo, del boliviano Ejército de la Guerrilla Tupac Katari o del colombiano Ejército Popular de Liberación.

China en el siglo XXI, ¿un país, dos sistemas?

A partir de 1978 fueron adaptadas en China una serie de reformas en el campo de la economía y la política, supervisadas por Deng Xiao Ping en las que se tendía a ceder atribuciones en el gobierno mostrando una imagen de aperturismo. Existe una medida interesante y es la de la supresión de las comunas y la cesión de una parcela por familia pudiendo comerciar libremente con el excedente. Al mismo tiempo se fomentó la legalidad ya que era problemático la ausencia de un ordenamiento legal.

Una de las consecuencias de este aperturismo fue el aumento de la corrupción gubernamental que terminó con un movimiento de protesta que conduciría al desastre de Tiananmen.

Tras el cambio de gobierno a comienzos de 2003, con un marcado talante reformador parece que se orienta a ampliar el marco de libertades pero siempre dentro de unos límites. Algunas de las medidas, de gran importancia, como la entrada de China en la OMC, en términos de apertura al mundo y transparencia, serán difíciles de evaluar a corto y medio plazo. Dentro de este ambiente de reforma y de “libertad” se ponen sobre la mesa algunas cuestiones que están pendientes como la situación de pérdida de libertades en Hong Kong desde la devolución a la R.P.C, la cuestión de Taiwán o la modernización del interior de China son unos de los principales escollos a los que se enfrentará este nuevo gobierno “tecnócrata”.

La reintegración de Hong Kong y de Macao se hizo respetando su autonomía y las libertades económicas que gozaban heredadas de la administración colonial. Esto hizo que desde el PCCh se lanzara la frase “un país, dos sistemas”, por lo menos durante 50 años, que es el tiempo que China se comprometía a respetar esos principios. La realidad se está demostrando diferente, sobre todo para el caso de Hong Kong, donde se está haciendo todo lo posible para limitar su autonomía. Recientemente una editorial publicada en el País criticaba este tipo de dificultades, ahora que se iban a celebrar las elecciones en la excolonia.

Por desgracia el libro, como sugeríamos al principio de este trabajo, tampoco incide en los ultimos acontecimientos de la Historia de China, aunque hace unas conclusiones generales en su obra no pasa de citar la matanza de Tiananmen como conclusión a su obra pero sin ir más allá. Esto es justificable en la medida que la obra ya tiene sus años y que aun no ha sido superada.

Muchos cambios han sacudido a China desde 1989, recobró Hong Kong y Macao, ha optado por el camino del aperturismo, la llamada “neumonía asiática” y el reconocimiento constitucional de la propiedad privada este año de 2004. Esto sería interesante tenerlo presente y que en la obra por desgracia no aparece.

Ramón Tamames, ex dirigente del Partido Comunista de España, publicó recientemente un interesante libro sobre la china actual, China 2001: La cuarta revolución, arrancando a comienzos del siglo XX, igual que la selección que hemos escogido. Hace un interesante balance sobre los principales acontecimientos de la china contemporánea como el triunfo de la Revolución o la Revolución Cultural. Posteriormente analiza la obra de Deng Xiao Ping como “las cuatro modernizaciones de 1978” y que gracias a ellas China ha sabido dar ese paso adelante convirtiendo a china en ese “superpoder” económico. Lo que más nos ha sorprendido de esta obra es el retrato que hace de Mao calificándolo como un hombre que conscientemente iba de un desastre a otro para obtener un triunfo final que nunca se produjo, aunque posiblemente era consciente de ello. Tampoco hace especial hincapié, o al menos reflexiona sobre el coste para la población china de esas modernizaciones ya que por ejemplo algunos autores estiman el coste del Salto Adelante en 20 millones de muertes .

A modo de conclusión

Estamos ante una obra interesante, muy bien escrita, con unas interesantes ilustraciones y todo muy bien estructurado para conseguir un interesante objetivo, dar al lector un una imagen aproximativa de China y de su complejidad histórica, muy diferente a la nuestra.

Ojeando el libro de Gernet hemos aprendido algo muy importante y es que un hombre solo jamás puede cambiar el curso de la Historia, sino que esos cambios son producto del contexto donde se producen. Si en China, la Republica y el Guomindang hubieran apostado por el pueblo, las cosas habrían sido diferentes. Pese a la capacidad de resistencia del pueblo chino, el hecho de saquear y reclutar obligatoriamente en el campo para fines militares o el olvido del campo desde la capital, posibilitaron enormemente el triunfo de Mao. Si analizamos otros capítulos del libro que no hemos comentado vemos que con los cambios de dinastías, con los periodos de los señores de la guerra, la situación política cambia, pero no la social. Ahí es donde hace hincapié Gernet y otros autores que hemos citado de pasada como Bianco y Kate Xio Zhou.

Esta situación posibilitó el triunfo del Partido Comunista, un triunfo que tuvo sus peculiaridades, con una doctrina renovadora y distante a lo predicado desde Moscú.

La lectura de este libro es fundamental, para comprender los cambios que se están dando últimamente en China, y que harán de este país, uno de los más poderosos en el futuro cercano. En el momento en que la dicotomía entre campo y ciudad se reduzca o desaparezca se habrá dado esa “Cuarta Revolución” utilizando las palabras de Tamames. Hasta que eso llegué veremos a los campesinos mendigando por las ciudades en busca de trabajo en una fábrica que hace a unos precios ridículos, productos por los que aquí nosotros pagamos fortunas.


BIBLIOGRAFÍA

- AA.VV. Guía del Mundo. El Mundo visto desde el Sur. Instituto del Tercer Mundo, 1999.
- Bianco Luicien: Los orígenes de la Revolución China: (1915-1949), Bellaterra, Barcelona, 1999.
- Gernet, Jacques: El Mundo Chino, Crítica, 1999
- Martinelli, Franco: Historia de China, 2 vols., Editorial de Vecchi, Barcelona, 1975.
- Mecha López Rosa: El estado del mundo 2004, Anuario económico geopolítico mundial, Akal, Madrid, 2003.
- Tamames, Ramón: China 2001: La cuarta revolución: del aislamiento a superpotencia mundial, Editora nacional, Madrid 2001
- Zhou, Kate Xio: El poder del pueblo, Bellaterra, Barcelona, 1998.
- Zhisui, Li: la vida privada del presidente Mao: memorias del médico del presidente Mao, Planeta, Barcelona, 1995

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