LA MÚSICA EN GRECIA: CONSIDERACIONES
GENERALES
Fernando Polo Barrales
Filología Clásica
La historia de la música griega se nos presenta
como un camino extremadamente largo que parte desde las primerísimas
manifestaciones literarias de la épica, hasta los tratados más
técnicos de los teóricos de los primeros siglos de nuestra
era, que poco tienen que ver, ya no sólo con una expresión
literaria sino incluso con la misma práctica musical. Dejando
aparte el arte figurativo, que nos ha proporcionado en muchas ocasiones
la vía de conocimiento de todo aquello que las fuentes escritas
no nos han transmitido, como la forma y tipos de los instrumentos musicales
antiguos dibujados en vasos, la historia de la música griega
comienza en Homero: en Iliada ? 472 ss, los mensajeros de los griegos
dedican a Apolo en Delfos un peán; en Iliada ??490 ss Aquiles
canta para consolarse con la forminge; o el más conocido, de
Odisea ? 487 ss, donde aparecen los citaredos Femio y Demódoco
en un ambiente simposíaco cantando las hazañas de los
héroes que participaron en la guerra de Troya.
Al margen de los testimonios de la épica, la vida musical de
los siglos posteriores en los que se desarrolló la lírica
griega es de sobra conocida. Sabemos que todos los textos poéticos
líricos se ejecutaban acompañados de música. Las
composiciones se escribían para ser cantadas por una sola persona
(la lírica monódica) o por varias (la lírica coral)
o incluso en forma de responsión monodia-coro. De estas performances
desgraciadamente sólo nos ha quedado el texto, del que inferimos
su arquitectura métrica, estrechamente relacionada con el ritmo
en el que después sería ejecutado. Numerosos estudiosos
han recalcado esta relación métrica-ritmo, derivando el
segundo de la primea; si la métrica se basa en la oposición
binaria larga-breve, obtenemos un ritmo en el que, en principio, la
sílaba breve tiene la mitad de duración que la larga;
además una disposición periódica de duraciones
es lo que origina el ritmo. No sólo en la lírica, sino
también en tragedia estaba presente la música, pues esta
actividad teatral combinaba tanto la coral como la monodia, hechos literarios
como cotidianos, pues hay cantos de todo tipo: trenos, partenios, cantos
de banquete, etc., de los que nos queda tan sólo el contenido
literario. Pero la música no es en la Grecia antigua una mera
parte de un hecho estético, cualquiera que éste fuera,
con una misión puramente ornamental o de gusto, sino que tenía
una importancia capital en la vida tanto espiritual como social. De
su importancia en el “alma” dan cuenta, por una parte, mitos
como el de Orfeo , un personaje fundamental para entender formas de
religión no olímpicas. Pero sobre todo, es en las atribuciones
“éticas” de los modos griegos donde reposa ese prestigio
de la música como elemento motor de las pasiones humanas: hay
toda una teoría del ((éthos que va desde estructuras musicales
sobrias y austeras a otras orgiásticas y desenfrenadas, que actúan
como “psicagógicas” ; estos éthe se asocian
con un tipo particular de género literario, pues no era apropiado
para un coro trágico un modo musical que conllevase un éthos
voluptuoso, como el habitual en la aulodia, sino más bien uno
patético. Y por otro lado, la importancia social y política
de la música era más que evidente: la educación
musical era central en la educación griega ; incluso para Platón
tenía un papel decisivo en la configuración del nuevo
Estado ; y su teoría comporta una crítica de las concepciones
musicales de su época, que suponían el culmen de una renovación
que se venía efectuando de las formas tradicionales musicales
–los nómoi-, y que llegó hasta la figura de Damón,
maestro de Pericles, quien ya había aludido a las bondades de
los modos austeros para la educación cívica .
Esta evolución a nuevas formas de la música era ya inevitable.
Artistas como Melanípides o Timoteo de Mileto habían renovado
el ditirambo mediante un mayor virtuosismo , ausencia de estrofa, inserción
de recitativos, etc., y se habían granjeado el rechazo de un
Aristófanes. Esta evolución afectaba a las manifestaciones
musicales que encontramos en época helenística, donde
las formas tradicionales habían sido ya profundamente modificadas:
menor presencia del coro en el drama, mayor importancia del solista
como artista capaz de unas destrezas que conmovían al público,
y sobre todo el desarrollo de espectáculos y festivales que acogían
agones de artistas del canto, con interpretaciones de pasajes famosos
del repertorio literario clásico.
Este panorama del concepto de la música que existía en
Grecia, tanto en su vertiente teórica –el pensamiento platónico
sobre el papel de la educación musical en la vida civil- como
práctica –la práctica musical real, ya en lírica
o ditirambo, ya en las tensiones entre conservadores y renovadores de
géneros como el ditirambo, ya a través de toda una seria
de testimonios sobre organología: (liras, cítaras, auloi,
y sus respectivas aplicaciones en los diferentes géneros)- es
cono sobre todo por testimonios variados, en general de procedencia
literario o filosófica. Así, conocemos la estructura de
los diferentes géneros literarios y la teoría que sobre
ellos se desarrolló (p.e. Aristóteles); sabemos de esas
tensiones renovadoras por testimonios contemporáneos (Platón,
Aristófanes); conocemos el espacio que la música ocupaba
en el cuadro general del pensamiento griego (Platón, escritos
peripatéticos); etc. Pero todos estos testimonios tienen un complemento
que asegura otra porción no menos importante del conocimiento
que podamos obtener sobre la música griega antigua: la tradición
teórica, que aunque participa de un modo fundamental de los parámetros
filosóficos griegos y por ellos está determinada, sin
embargo adquiere una complejidad técnica que llega a rebasar,
a veces, esos presupuestos filosóficos; con todo, se distingue
por su carácter teórico, a ves tan sólo especulativo,
y generalmente alejado de la praxis musical real. Es decir, toda esta
línea de tratadística teórica no nace para reflexionar
sobre el hecho musical, sino que parte de axiomas filosóficos,
diferentes a veces, que le servirán para interpretar la realidad
musical contemporánea.
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