ADAPTACIÓN DE UN EDIFICIO
DEL S. XVI A MUSEO: “CASA DE LOS PISA” GRANADA
Jose Carlos Rodrigo Herrera
Ldo. Historia del Arte
HISTORIA DEL EDIFICIO
Fue edificado en el solar de su actual ubicación en 1492 por el caballero
24 de Pisa. Años después, Dª Ana de Osorio, esposa de
D. García de Córdova, señora de la casa y gran admiradora
de San Juan de Dios (Juan Ciudad, como se le conocía popularmente
en aquellos años), lo acogió en los últimos días
de su enfermedad, muriendo en esta finca en 1550.
Desde los primeros momentos, el lugar y habitación de su muerte fueron
motivo de peregrinación popular, acrecentándose su fama y
devoción conforme avanzaban a los años.
La casa fue propiedad de la familia hasta la muerte de sus últimos
miembros de en 1840, pasando a manos de su administrador, cuyos familiares
la arrendaron y vendieron posteriormente. En 1881, los hermanos de San Juan
de Dios consiguieron que les fuera alquilada para hacer un hospicio de sacerdotes
ancianos, pero en 1886 esta actividad no estaba ya en funcionamiento. Luego
fue escuela de Artes y Oficios, viviendas de particulares y refugio de ancianos
y vagabundos (dirigido por las Hermanas Mercedarias).
Por fin en 1927, los hermanos de San Juan de Dios tuvieron la posibilidad
de compra de gran parte del edificio en 1927 por un coste inicial de 60000
pst (más tarde tendrían que ampliar esa suma al descubrirse
que la casa tenía varios dueños y además estaba dividido
en otras viviendas; también se debía pagar una fianza de 10.000
pesetas para poder adquirirla). Hay que sumarle a estos gastos la rehabilitación
del edificio, una vez se decidiera el uso de este, pues en un principio,
el obispo de entonces quería que se dedicara a hospicio de niños,
barajándose también la realización de un comedor para
pobres y asilo nocturno.
HISTORIA DEL MUSEO
Una vez que se decidió el fin museológico del edificio,
se procedió a la rehabilitación de este, llevado a cabo
por el contratista Don Antonio Serrano Moleón, bajo mando del
arquitecto Don Fernando Wilhelmi Manzano. Entre las obras que se realizaron
para el acondicionamiento del museo destacan:
- Limpieza de la fachada principal, a la que se le
añadió el escudo de la orden. Se puso solería de
mármol blanco en el zaguán y escalera principal, así
como una nueva solería en todos los pisos menos en el oratorio.
Se realizó una nueva escalera en el oratorio del Santo, reformándose
esta habitación con criterios historicistas. Se realizaron obras
importantes en numerosas paredes y puertas.
- El patio mudéjar fue recuperado al derribarse los tabiques
que lo cegaban, asentándose las columnas y reconstruyendo los
arcos. El pavimento del patio fue empedrado se arregló la fuente.
Se transformó completamente de las dos galerías inferiores
al eliminar sus tabiques. Se liberó la baranda de la escalera
principal y la ventana de esta, que estaban cubiertas de yeso.
- Se descubrió el tejado mudéjar de la capilla, pero se
tapó por una cubierta neo-gótica. Se proyectó la
capilla también por el arquitecto Fernando Wilhelmi Manzano,
realizándose las obras por el contratista Antonio Serrano Moleón,
quien acabó las obras en 1930.
El 26 de mayo de 1927 se inauguró el museo con
una solemne procesión. El museo de entonces, estaba compuesto
con unas cuantas obras. En 1930 se traslada el archivo de la orden de
la provincia a este edificio. Tras la guerra civil el museo se desplazó
y el edificio se convirtió en hospicio de niños huérfanos.
En 1965, el padre Juan ciudad, consiguió volver a darle impulso
al archivo y en 1975, el padre Fray Luís Ortega empieza a recopilar
piezas y se configura de nuevo este museo como “Museo de la Orden”.
Para el 450 aniversario de la muerte del patrón, y debido al
lamentable estado de conservación del edificio, se decidió
remodelar el museo; las obras empezaron en 1999 y acabaron en octubre
del año 2000, cuando se vuelve a abrir al público tras
esta remodelación, que abarcó la restauración de
tejados y humedades, así como de techumbres y artesonados de
madera y supuso la recuperación de salas y la eliminación
de algunas barreras arquitectónicas, así como una limpieza
de la fachada principal; también se reconstruyeron estancias
y se restauró los objetos que estaban en mal estado. Se dotó
de climatización y sistemas de seguridad (circuito de televisión).
Todo esto fue gracias al Hermano Benavides, cuyo criterio procuró
conservar el edificio lo más fiel a su origen y adaptarlo a las
novedades museísticas; así se ha realizado una sala de
exposiciones temporales, un depósito para piezas para el archivo
y el museo, un nuevo trazado y de escalera con un ascensor panorámico.
En cuanto a los criterios museísticos expuestos en esta última
remodelación, no se quiso eliminar del todo la idea de anterior
de "camarín de expuestos y relicarios", y se ha tenido
en cuenta que es una casa-museo. También se quiso diferenciar
diferentes salas; entre las propias de una casa, (recreándolo
con los objetos) y los preceptos museísticos, con salas de moderna
factura y criterios expositivos propios.
También se reestructuró el recorrido de la visita, evitando
que los visitantes que entraban, se topasen con los que salían.
Se remodeló los servicios (unisex), y se situaron en la planta
baja. Se incorporó nuevas vitrinas para los pequeños objetos,
y se hizo un almacén para los fondos no expuestos. La iluminación
que se incorporó es especial para los museos (empresa ERCO).
El museo realiza jornadas de "puertas abiertas "(el día
internacional del museo y el día de San Juan de Dios), con cuatro
maquetas visitas anuales guiadas por especialistas.
La pre-sala de sala de las Exposiciones Temporales (Fig. 42) hace también
función de sala de juntas, utilizándose el mobiliario
presente en la sala.
Los guías son especialistas y se adaptan a cada grupo incluyendo
los disminuidos psíquicos. Todas las piezas están catalogadas
y documentadas, así como sus fondos bibliográficos y están
accesibles a los investigadores.
El Museo, al igual que todas sus obras, es propiedad integra de la Orden,
quien se encarga de la gestión, administración y conservación
tanto del edificio como de sus bienes a través del personal contratado.
CUESTIONES MUSEÍSTICAS
Este museo cumple la mayoría de las normas
de la museística moderna en sus salas, así, en su última
remodelación (ejecutada en el año2000), se ha tenido en
cuenta las tendencias internacionales en materia de seguridad y accesibilidad.
Muchas piezas se han introducido en vitrinas, especialmente las más
pequeñas y de materiales mas nobles, que son las más proclives
al hurto; otras están en vitrinas muy antiguas, aprovechando
su estética para no distorsionar el discurso de Casa - Museo;
así, la Salas de Exposiciones Temporales la Sala de las Columnas
y la Sala de Arte Moderno son las únicas que se ha querido desvincular
de esta estética y están más cercanas a la museística
internacional.
Hay un amplio ascensor para los disminuidos físicos,
que es capaz de trasladar a estos visitantes por todas las plantas del
museo.
La mayoría de las salas están aisladas correctamente de
las humedades y climatizadas. El sistema de calefacción es instaló
en la última remodelación en el año 2000 (Fig.
38).
El ICOM recomienda que las piezas expuestas estén
debidamente señalizadas con una cartela informativa, y así
lo reflejan gran cantidad las obras de este museo. Aunque este organismo
recomienda que todas las obras deban estar separadas por una distancia
relativa unas piezas de otras, en este museo, precisamente las obras
están muy juntas y aglomeradas unas con otras de manera intencionada
para lograr una sensación de “museo antiguo”, pues
no quiere perder la concepción de Museo Decimonónico,
y de Casa- Museo.
El personal esta especializado en distintos campos,
como es en el de la documentación y bibliografía.
Lo más destacado, es el moderno sistema cerrado
de televisión, con el que se evita hurtos y demás peligros
de las obras del museo, controlando así la enorme cantidad de
obras expuestas.
También destaca el hecho de tener todas las
habitaciones conectadas mediante un eficiente circuito cerrado de telefonía,
reutilizándose incluso los teléfonos antiguos para ese
fin, contribuyendo a la idea de uso de los objetos expuestos.
La limpieza es especialmente buena, realizada por personal del museo
con experiencia y de confianza.
Señalamos como positivo las facilidades que
se brindan a los investigadores que quieren trabajar en el museo, así
hay una eficiente bibliografía sobre temas relacionados con este
museo y sus piezas, y el material es preparado por personal altamente
cualificado en materia de biblioteconomía y documentación;
también hay unas salas especiales donde los especialista pueden
trabajar con tranquilidad las fuentes proporcionadas por el museo, situada
en la 2º planta, junto a la Sala de los Generales.
Llamamos la atención de la gran aceptación
que este museo tiene para el público, así la sensación
que este tiene es buena y en general salen muy satisfechos con la visita,
debido en gran medida gracias al trabajo de los guías del museo.
BIBLIOGRAFIA
- Gómez Bueno, Juan Ciudad (O.H.) Historia
de la restauración de la Orden hospitalaria de San Juan de Dios
en España. Edit: Archivo Casa de los Pisas. Granada. 1963
- Corbacho Reguera, Margot; Gallego Ramírez,
Ramón, Archivo-Museo San Juan de Dios y la Casa de los Pisa Rehabilitación
y repercusiones de la misma, un antes y un después en el quehacer
de la Orden Hospitalaria. En actas del II Congreso Iberoamericanote
Patrimonio Cultural. Madrid: R & R, 2003.

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