La Ley
Veamos el Diccionario:
Ley - Precepto dictado por la suprema autoridad en que se manda o prohíbe una cosa
Justicia - Concepción que cada época, civilización, etc... tiene del bien común, comportamiento justo
Hacer Justicia - Otorgar a alguien aquello de que se le cree merecedor.
Al final... en este país... ¿Tiene algo que ver la Ley con la Justicia...?¿? ¿O realmente el animal merece lo que recibe?¿? y si es así.... ¿Que ha podido hacer para ello?¿?¿?
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MINISTERIO DEL INTERIOR
ESPECTÁCULOS TAURINOS : NORMAS ESTATALES
MATERIAS DE INTERÉS DEL REGLAMENTO DE ESPECTÁCULOS TAURINOS (R.D.145/1996)
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1. REGISTRO GENERAL DE PROFESIONALES TAURINOS
2. REGISTRO DE EMPRESAS GANADERAS DE RESES DE LIDIA
3. PLAZAS DE TOROS Y OTROS RECINTOS APTOS PARA LA CELEBRACIÓN DE ESPECTÁCULOS TAURINOS
7. FESTIVALES TAURINOS Y TOREO CÓMICO
8. FESTEJOS TAURINOS POPULARES
1. REGISTRO GENERAL DE PROFESIONALES TAURINOS
- Con el fin de asegurar un nivel
profesional digno y de garantizar los legítimos intereses de todos cuantos
intervienen en los espectáculos taurinos se crea en el Ministerio un Registro General de Profesionales Taurinos.
-Dicho Registro se estructura en las
siguientes Secciones:
a) Sección I: Matadores de toros.
b) Sección II: Matadores de novillos con
picadores.
c) Sección III: Matadores de novillos
sin picadores.
d) Sección IV: Rejoneadores.
e) Sección V: Banderilleros y picadores.
- En el Registro se harán constar los
datos personales del interesado, su nombre artístico, categoría profesional que
ostenta y antigüedad en la misma, número de actuaciones en cada temporada,
categorías profesionales ostentadas con anterioridad y numero de actuaciones en
ellas, representante legal y demás datos relativos a la carrera profesional.
- Para adquirir la categoría de matador de toros y poder inscribirse en la
Sección I, el interesado habrá de acreditar su intervención en veinticinco novilladas
picadas.
- La confirmación de la alternativa se
efectuará, como es tradicional, en la Plaza de Toros de las Ventas de Madrid,
cuando el nuevo matador actúe por primera vez, como tal, en este coso.
- El Registro General de Profesionales Taurinos será público.
2. REGISTRO DE EMPRESAS GANADERAS DE RESES DE LIDIA
- No podrán lidiarse reses en ninguna
clase de espectáculos taurinos que no pertenezcan a ganaderías inscritas en el
Registro.
- La inscripción dará derecho, a la empresa titular de la misma, a iniciar la explotación y, transcurrido el plazo de dos años, a lidiar reses en toda clase de espectáculos taurinos.
3. PLAZAS DE TOROS Y OTROS RECINTOS APTOS PARA LA CELEBRACIÓN DE ESPECTÁCULOS TAURINOS
PLAZAS DE TOROS PERMANENTES
- Son plazas de toros permanentes
aquellos edificios o recintos específica o preferentemente construidos para la
celebración de espectáculos taurinos.
- El ruedo tendrá un diámetro no
superior a 60 metros, ni inferior a 45 metros. Las barreras, con una altura de
1,60 metros, contarán con un mínimo de tres puertas de doble hoja y cuatro
burladeros.
PLAZAS DE TOROS NO PERMANENTES
- Se consideran plazas no permanentes, los recintos o edificios que no teniendo como fin principal la celebración de espectáculos taurinos sean habilitados y autorizados singular o temporalmente para ello.
PLAZAS DE TOROS PORTÁTILES
- Son plazas de toros portátiles las
construidas con elementos desmontables y trasladables, de estructura metálica o
de madera, con la solidez debida para la celebración de espectáculos taurinos.
- Una vez instaladas, y antes de la celebración del festejo, serán objeto de inspección por los servicios técnicos de los Ayuntamientos correspondientes.
OTROS RECINTOS
- Las plazas o recintos cuyo uso
habitual sea la suelta de reses para
fomento y recreo de la
afición de los asistentes a los mismos, y las plazas destinadas a escuelas
taurinas, deberán reunir las siguientes condiciones mínimas de instalaciones:
- Dispondrá de un corral anexo para
desembarque y reconocimiento de las reses, dotado de burladeros y cobertizo.
- Dispondrá de al menos cuatro chiqueros, debiendo uno de ellos destinarse a cajón de curas y para embolar o mermar, si fuere necesario, las defensas de las reses.
CLASES:
- CORRIDAS DE TOROS:
en las que por profesionales inscritos
en la Sección I del Registro General de Profesionales Taurinos se lidian toros
de edad entre cuatro y seis años, en la forma y con los requisitos exigidos en
este Reglamento.
- NOVILLADAS CON PICADORES:
en las que por profesionales inscritos
en la Sección II del Registro General de Profesionales Taurinos se lidian
novillos de edad entre tres y cuatro años, en la misma forma exigida para las
corridas de toros.
- NOVILLADAS SIN PICADORES: en las que por profesionales inscritos
en la Sección III del Registro General de Profesionales Taurinos se lidian reses
entre dos y tres años sin la suerte de varas.
- REJONEO: en el que por profesionales inscritos
en la Sección IV del Registro General de Profesionales Taurinos la lidia de
toros o novillos se efectúa a caballo, en la forma prevista en este Reglamento.
- BECERRADAS:
en las que por profesionales del toreo
o simples aficionados se lidian machos de edad inferior a dos años bajo la
responsabilidad, en todo caso, de un profesional inscrito en las Secciones I o
II del Registro General de Profesionales Taurinos o en la condición de
banderillero de la categoría primera de la Sección V, que actuará como director
de lidia.
- FESTIVALES: en los que se lidian reses despuntadas,
utilizando los intervinientes traje campero. El desarrollo de los festivales se
ajustará en lo demás a las normas que rijan la lidia de reses de idéntica edad
en otros espectáculos.
- TOREO CÓMICO:
en el que se lidian reses de modo bufo
o cómico en los términos previstos en este Reglamento.
- ESPECTÁCULOS O FESTEJOS POPULARES: en los que se juegan o corren reses según los usos tradicionales de la localidad.
REQUISITOS
- La celebración de espectáculos
taurinos requerirá la previa comunicación al órgano administrativo competente o,
en su caso, la previa autorización del mismo.
- Para la celebración de espectáculos taurinos en plazas permanentes bastará con la mera comunicación por escrito. En todos los demás casos será exigible la autorización previa.
ESPECTADORES
DERECHOS
- A recibir el espectáculo en su
integridad y en los términos que resulten del cartel anunciador del mismo.
- Si el espectáculo se suspendiese, una vez haya salido la primera res al ruedo, por causas no imputables a la empresa, el espectador no tendrá derecho a devolución alguna.
OBLIGACIONES
- Todos los espectadores permanecerán
sentados durante la lidia en sus correspondientes localidades; en los pasillos y
escaleras únicamente podrán permanecer los agentes de la autoridad o los
empleados de la empresa. Los vendedores no podrán circular durante la lidia.
- Los espectadores que perturben
gravemente el desarrollo del espectáculo o causen molestias u ofensas a otros
espectadores serán advertidos de su expulsión de la plaza, que se llevará a cabo
si persisten en su actitud, o se procederá a la misma si los hechos fuesen
graves, sin perjuicio de la sanción a que en su caso, fuesen acreedores.
- El espectador que, durante la permanencia de una res en el ruedo, se lance al mismo, será retirado de él por las cuadrillas y puesto a disposición de los miembros de la Fuerzas de Seguridad.
LA PRESIDENCIA
- El Presidente es la autoridad que
dirige el espectáculo y garantiza el normal desarrollo del mismo y su ordenada
secuencia, exigiendo el cumplimiento exacto de las disposiciones en la materia y
proponiendo, en su caso, a la administración competente la incoación de
expediente sancionador por las infracciones que se cometan.
- Durante la celebración del espectáculo, el Presidente estará asistido por un veterinario, un asesor técnico en materia artístico-taurina y un Delegado Gubernativo.
RESES DE LIDIA
CARACTERÍSTICAS
- Los machos que se destinen a la lidia
en las corridas de toros habrán de tener como mínimo cuatro años cumplidos y, en
todo caso, menos de seis. En las novilladas con picadores la edad será de tres a
cuatro años y en las demás novilladas de dos a tres años. Se admitirá como
límite máximo de edad el mes en que cumplen los años.
- Podrá autorizarse que se corran reses
de edad superior a dos años en los festejos taurinos tradicionales así como en
los festivales, con las condiciones y requisitos que en cada caso se determinen.
- En los demás festejos o espectáculos
taurinos la edad de las reses no será superior a los dos años.
- En las plazas de primera y segunda categoría, el peso será en vivo, y en las de tercera al arrastre, sin sangrar, o a la canal, según opción del ganadero, añadiendo 5 kilogramos que se suponen perdidos durante la lidia.
TRANSPORTE
- El embarque se realizará en cajones
individuales de probada solidez y seguridad, cuyo interior habrá de ir forrado
con materiales adecuados a fin de que las astas de las reses no sufran daños.
Los cajones estarán provistos de troneras para su ventilación.
- Las reses, durante el viaje, irán
acompañadas por la persona que el ganadero designe representante suyo.
- Tras el desembarque, se procederá al pesaje de las reses cuando así se requiera.
RECONOCIMIENTOS PREVIOS
- Los veterinarios actuantes dispondrán
lo necesario para la correcta apreciación de las características de las reses.
- Si advirtieran algún defecto, lo
comunicarán al Presidente y lo harán constar en su informe, indicando, con toda
precisión, el defecto o defectos advertidos.
- A la vista de dichos informes y de las
opiniones expresadas por los intervinientes en el acto, el Presidente resolverá
lo que proceda sobre la aptitud para la lidia de las reses reconocidas,
notificando, en el propio acto a los interesados la decisión adoptada.
- Cuando una res fuese rechazada en cualquiera de los reconocimientos, por estimar los veterinarios que sus defensas presentan síntomas de una posible manipulación, el ganadero tendrá derecho a retirar dicha res y presentar otra en su lugar.
RECONOCIMIENTOS "POST MORTEM"
- El reconocimiento de las astas
comprenderá, en primer lugar, un examen del aspecto externo de las mismas y de
las alteraciones visibles de su cutícula externa, a continuación del cual se
procederá al análisis biométrico de las mismas.
- De su práctica y de sus resultados se levantará acta circunstanciada, que firmarán los presentes con las observaciones que estimen procedentes, remitiéndose el original al Subdelegado del Gobierno, que, a la vista de su contenido adoptará las medidas en cada caso pertinentes. Asimismo, se remitirá una copia a la Comisión Consultiva Nacional de Asuntos Taurinos.
EL APARTADO
a) De las reses destinadas a la lidia,
se hará por los espadas, apoderados o banderilleros, uno por cuadrilla, tantos
lotes, lo más equitativos posible, como espadas deban tomar parte en la lidia,
decidiéndose, posteriormente, mediante sorteo, el lote que corresponde lidiar a
cada espada. En el sorteo, que será público, deberá estar presente el Presidente
del festejo o, en su defecto, el Delegado Gubernativo.
b) Realizado el sorteo, se procederá al
apartado y enchiqueramiento de las reses, según el orden de salida al ruedo,
determinado en el sorteo.
c) El apartado de la reses podrá, si la
empresa lo autoriza y previa conformidad del Delegado Gubernativo, ser
presenciado por el público de forma gratuita o mediante pago de entrada, si el
recinto reúne las condiciones precisas de seguridad.
El público asistente no podrá, por sonidos o gestos, llamar la atención de las reses, quedando advertido que, en su caso, se procederá a su expulsión inmediata por la infracción cometida, que será sancionada, sin perjuicio de que por parte de la empresa pueda exigirse la responsabilidad en que pudiera haber incurrido aquél que con su imprudencia ocasionara algún daño a las reses.
LOS CABALLOS
a) La empresa organizadora será
responsable de que los caballos de picar sean presentados en el lugar del
festejo antes de las 10,00 horas del día anunciado para el espectáculo, a
excepción de las plazas portátiles en que será suficiente su presentación tres
horas antes del inicio del espectáculo.
b) Los caballos deberán estar
convenientemente domados y tener la movilidad suficiente, sin que puedan ser
objeto de manipulaciones tendentes a alterar su comportamiento. Quedan, en todo
caso, prohibidos los caballos de razas traccionadoras.
h) Cada picador, por orden de
antigüedad, elegirá el caballo que utilizará en la lidia, no pudiendo rechazar
ninguno de los aprobados por los veterinarios.
i) Si durante la lidia algún caballo resultase herido o resabido, el picador podrá cambiar de montura.
LAS BANDERILLAS
a) Las banderillas serán rectas y de
material resistente, con empuñadura de madera de haya o fresno, de una longitud
de palo no superior a 70 centímetros y de un grosor de 18 milímetros de
diámetro. Introducido en un extremo estará el arpón,
de
acero cortante y
punzante, que en su parte
visible será de una longitud de 60 milímetros de los que 40 milímetros será
destinada al arponcillo que tendrá una anchura máxima de 16 milímetros.
b) En
las banderillas negras o de castigo el arpón, en su parte visible, tendrá
una longitud de 8 centímetros y un ancho de 6 milímetros. La parte del arpón de
la que sale el arponcillo será de 61 milímetros, con un ancho de 20 y la
separación entre el terminal del arponcillo y el cuerpo del arpón será de 12
milímetros. Las banderillas negras tendrán el palo con una funda de color negro
con una franja en blanco de 7 centímetros en su parte media.
c) Las banderillas utilizadas a caballo en el toreo de rejones tendrán las características señaladas en al apartado 1, pudiendo el palo tener una longitud máxima de 80 centímetros.
LAS PUYAS
- Las puyas tendrán la forma de pirámide
triangular, con aristas o filos rectos, de
acero cortante y punzante y sus dimensiones, apreciadas con el escantillón, serán:
29 milímetros de largo en cada arista por 19 de ancho en la base de cada cara o
triángulo.
Estarán provistas en su base de un tope
de madera, cubierta de cuerda encolada de 3 milímetros de ancho en la parte
correspondiente a cada arista, 5 a contar del centro de la base de cada
triángulo, 30 de diámetro en su base inferior y 60 milímetros de largo,
terminada en una cruceta fija de acero, de brazos en forma cilíndrica, de 50
milímetros desde sus extremos a la base del tope y un grosor de 8 milímetros.
EL PETO
- El peto de los caballos en la suerte
de varas deberá ser confeccionado con materiales ligeros y resistentes y cubrir
las partes de la cabalgadura expuestas a las embestidas de las reses.
El peso máximo del peto, incluidas todas las partes que lo componen, no excederá de 30 kilogramos.
LOS ESTOQUES
a) Los estoques tendrán una longitud
máxima de acero de 88
centímetros desde la
empuñadura a la punta.
b) El estoque de descabellar irá provisto de un tope fijo en forma de cruz de 78 milímetros de largo, compuesto de tres cuerpos; uno central o de sujeción de 22 milímetros de largo por 15 de alto y 10 de grueso, biseladas sus aristas y dos laterales de forma ovalada de 28 milímetros de largo por 8 de alto y 5 de grueso. El tope ha de estar situado a 10 centímetros de la punta del estoque.
LOS REJONES
- Los
rejones de castigo serán de un largo total de 1,60 metros y la lanza estará
compuesta por un cuchillo de 6 centímetros de largo y 15 de cuchilla de doble
filo para novillos y 18 centímetros para los toros, con un ancho de hoja en
ambos casos de 25 milímetros. En la parte superior del cuchillo llevará una
cruceta de 6 centímetros de largo y 7 milímetros de diámetro en sentido
contrario a la cuchilla del rejón.
- Las farpas tendrán la misma longitud
que los rejones, con un arpón de 7 centímetros de largo por 16 milímetros de
ancho.
- Los
rejones de muerte tendrán las siguientes medidas máximas: 1,60 metros de
largo, cubillo de 10 centímetros, y las hojas de doble filo, 60 centímetros para
los novillos y 65 para los toros, con 25 milímetros de ancho.
- En las corridas de rejones las banderillas cortas tendrán una longitud de palo de 18 milímetros de diámetro por 20 centímetros de largo, con el mismo arpón que las banderillas, pudiendo ser de hasta 35 centímetros. Las banderillas rosas consistirán en un cabo de hasta 20 centímetros de largo con un arpón de 8 milímetros de grosor.
ASISTENCIA SANITARIA
- Los organizadores de los espectáculos
taurinos deberán garantizar, en todo caso, a los profesionales participantes en
dichos espectáculos la asistencia sanitaria que fuere precisa frente a los
accidentes que puedan sufrir con ocasión de la celebración de los mismos.
- A tal efecto, todas las plazas de
toros deberán disponer de un servicio médico-quirúrgico, que habrá de estar
situado próximo al redondel, con acceso lo más directo e independiente posible
desde el mismo, y con posibilidades de efectuar una evacuación rápida al
exterior de la plaza.
- Las plazas dedicadas a escuelas
taurinas contarán con local o locales, dotados de mobiliario, maletín de
primeros auxilios, material y medicación para pequeñas curas.
Asimismo, durante la celebración de las
lecciones prácticas con
reses, se establecerá un
sistema de evacuación para traslado en ambulancia de los heridos.
DISPOSICIONES GENERALES
- Una hora antes, como mínimo, de la
anunciada para el comienzo del espectáculo se abrirán al público las puertas de
acceso a la plaza.
- Todos los lidiadores deberán estar en
la plaza quince minutos, por lo menos, antes de la hora señalada para empezar la
corrida y no podrán abandonarla hasta la completa terminación del
espectáculo. Cuando un espada solicite del
Presidente permiso para abandonar la plaza con su cuadrilla, por causa
justificada, podrá ser autorizado para ello una vez terminado su cometido, si
bien habrá de contarse con el consentimiento de sus compañeros de terna.
- Si se accidentasen durante la lidia
todos los espadas anunciados, el sobresaliente, cuando reglamentariamente lo
hubiera, habrá de sustituirlos y
dará muerte a todas las reses que resten por salir. Imposibilitado también el
sobresaliente, se dará por terminado el espectáculo.
- El Presidente ordenará la secuencia
del espectáculo exhibiendo los pañuelos de distintos colores que, la empresa
podrá a su disposición:
- Blanco, para dar a conocer el comienzo
del espectáculo, la salida de los toros, los cambios de suertes, los avisos y la
concesión de trofeos.
- Verde, para indicar la devolución de
la res a los corrales.
- Rojo, para ordenar que se ponga a la
res "banderillas negras".
- Azul, para indicar la concesión de la
vuelta al ruedo de la res.
- Naranja, para la concesión del indulto
a la res.
- Corresponde al espada más antiguo la
dirección artística de la
lidia y quedará a su
cuidado el formular las indicaciones que estimase oportunas a los demás
lidiadores a fin de asegurar la observancia de lo prescrito en el
Reglamento Taurino.
Sin perjuicio de ello, cada espada podrá
dirigir la lidia de las reses de su lote, aunque no podrá oponerse a que el más
antiguo supla y aún corrija sus eventuales deficiencias.
k) Si durante la lidia cayera herido, lesionado o enfermo uno de los espadas antes de entrar a matar, será sustituido en el resto de la faena por sus compañeros por riguroso orden de antigüedad. En el caso de que ello acaeciera después de haber entrado a matar, el espada más antiguo le sustituirá, sin que le corra el turno.
PRIMER TERCIO DE LA LIDIA
- El Presidente ordenará la salida al
ruedo de los picadores una vez que la res haya sido toreada con el capote por el
espada del turno.
- Para correr la res y pararla no podrá
haber en el ruedo más de tres banderilleros, que procurarán hacerlo tan pronto
salga aquélla al ruedo, evitando carreras inútiles.
- Queda prohibido recortar a la res,
empaparla en el capote provocando el choque contra la barrera o hacerla derrotar
en los burladeros.
- Los picadores actuarán alternando. Al
que le corresponda intervenir, se situará donde determine el matador de turno y,
preferentemente, en la parte más alejada posible a los chiqueros, situándose el
otro picador en la parte del ruedo opuesto al primero.
Cuando el picador se prepare para
ejecutar la suerte la realizará obligando a la res por derecho, sin rebasar el
círculo más próximo a la barrera.
El picador cuidará de que el caballo
lleve tapado sólo su ojo derecho y de que no se adelante ningún lidiador más
allá del estribo izquierdo.
- La res deberá ser puesta en suerte sin
rebasar el círculo más alejado de la barrera y, en ningún momento, los
lidiadores y mozos de caballos podrán colocarse al lado derecho del caballo.
Cuando la res acuda al caballo, el
picador efectuará la suerte por la derecha, quedando prohibido barrenar, tapar
la salida de la res, girar alrededor de la misma, insistir o mantener el castigo
incorrectamente aplicado. Si el astado deshace la reunión, queda prohibido
terminantemente consumar otro puyazo inmediatamente. Los lidiadores deberán de
modo inmediato sacar la res al terreno para, en su caso, situarla nuevamente en
suerte mientras el picador deberá echar atrás el caballo antes de volver a
situarse.
De igual modo actuarán los lidiadores
cuando la ejecución de la suerte sea incorrecta o se prolongue en exceso. Los
picadores podrán defenderse en todo momento.
- Si la res no acudiera al caballo
después de haber sido fijada por tercera vez en el círculo para ella señalado,
se le pondrán en suerte sin tener éste en cuenta.
Las reses recibirán el castigo en cada
caso apropiado, de acuerdo con las circunstancias. El espada de turno podrá
solicitar, si lo estima oportuno, el cambio de tercio, después, al menos, del
primer puyazo, a excepción de las plazas de primera categoría en las que serán
como mínimo dos, y el Presidente resolverá lo que proceda a la vista del castigo
recibido por la res. En otro caso, el Presidente ordenará el cambio de tercio
cuando considere que la res ha sido suficientemente castigada.
Se considerará a los monosabios como
auxiliares del picador, y a estos efectos podrán ir provistos de una vara para
el desarrollo de su labor.
- Al lado del picador que esté en el
ruedo, no participante en la suerte de varas, estará un subalterno de la misma
cuadrilla para realizar los quites que fuesen necesarios con el fin de evitar
que la res en su huida realice el encuentro con este caballo.
- Durante la ejecución de la suerte de
varas, todos los espadas participantes se situarán a la izquierda del picador.
El espada a quien corresponda la lidia dirigirá la ejecución de la suerte e
intervendrá él mismo, siempre que lo estimare conveniente.
No obstante lo anterior, después de cada
puyazo, el resto de los espadas por orden de antigüedad, realizarán los quites.
Si alguno de los espadas declinase su participación correrá el turno.
- Cuando por cualquier accidente no
puedan seguir actuando uno o ambos picadores de la cuadrilla de turno, serán
sustituidos por los de las restantes cuadrillas, siguiendo el orden de menor
antigüedad.
- Cuando debido a su mansedumbre una res no pueda ser picada en la forma prevista en los artículos anteriores, el Presidente podrá disponer el cambio de tercio y la aplicación a la res de banderillas negras o de castigo.
SEGUNDO TERCIO DE LA LIDIA
- Ordenado por el Presidente el cambio
de tercio se procederá a banderillear a la res colocándola no menos de tres
pares de banderillas.
- Los banderilleros actuarán de dos en
dos, según orden de antigüedad, pero el que realizase tres salidas en falso,
perderá el turno y será sustituido por el tercer compañero.
- Los espadas, si lo desean, podrán
banderillear a su res pudiendo compartir la suerte con otros espadas actuantes.
En estos casos no será de aplicación lo dispuesto en el apartado siguiente.
- Durante este tercio, en los medios, a
espaldas del banderillero actuante, se colocará el espada a quien corresponda el
turno siguiente, y el otro detrás de la res. Asimismo se permitirá la actuación
de dos peones que auxiliarán a los banderilleros.
- Cuando por accidente no puedan seguir actuando los banderilleros de una cuadrilla, los más modernos de las otras ocuparán su lugar.
ULTIMO TERCIO DE LA LIDIA
- Antes de comenzar la faena de la
muleta a su primera res, el espada deberá solicitar, montera en mano, la venia
del Presidente. Asimismo, deberá saludarle una vez haya dado muerte a la última
res que le corresponda en turno normal.
Se prohíbe a los lidiadores ahondar el estoque que
la res tenga colocado, apuntillarla antes de que caiga, o herirla de cualquier
otro modo para acelerar su
muerte.
- El espada no podrá entrar nuevamente a
matar en tanto no se libere a la res del estoque que pudiese tener clavado a
resultas de un intento anterior.
- El espada podrá descabellar a la res
únicamente después de haber clavado el estoque. En otro caso, deberá realizar
nuevamente la suerte con el mismo.
- Transcurridos diez minutos desde que
se hubiera ordenado el inicio del último tercio, si la res no ha muerto, se dará
por toque de clarín, de orden de Presidente el primer aviso; tres minutos
después el segundo aviso y dos minutos más tarde el tercer y último, en cuyo
momento el espada y demás lidiadores se retirarán a la barrera para que la res
sea devuelta a los corrales o apuntillada.
- Si no fuese posible lograr la
devolución de la res a los corrales, o el que sea apuntillada, el Presidente
podrá ordenar al matador que siga en turno al que hubiera actuado, que mate la
res, bien con el estoque o directamente mediante el descabello según las
condiciones en que se encuentre aquella.
- Los premios o trofeos para los espadas
consistirán en el saludo desde el tercio, la vuelta al ruedo, la concesión de
una o dos orejas del toro que haya lidiado y la salida a hombros por la puerta
principal de la plaza.
- Únicamente, de un modo excepcional, a
juicio de la Presidencia, podrá ésta conceder el corte del rabo de la res.
Los premios o trofeos serán concedidos
de la siguiente forma: los saludos y la vuelta al ruedo los realizará el espada
atendiendo, por sí mismo, a los deseos del público que así lo manifieste con sus
aplausos. La concesión de una oreja se realizará por el Presidente a petición
mayoritaria del público.
- La segunda oreja de una misma res será
de la exclusiva competencia del Presidente, que tendrá en cuenta la petición del
público, las condiciones de la res, la buena dirección de la lidia en todos sus
tercios, la faena realizada tanto con el capote como con la muleta y,
fundamentalmente, la estocada.
El
corte de apéndices se llevará a efecto en presencia de un alguacilillo que
será, a su vez, el encargado de entregarlos al espada.
- La salida a hombros por la puerta
principal de la plaza sólo se permitirá cuando el espada haya obtenido el trofeo
de dos orejas como mínimo, durante la lidia de sus toros.
El Presidente, a petición mayoritaria
del público, podrá ordenar, mediante la exhibición del pañuelo azul, la vuelta
al ruedo de la res que por su excepcional bravura durante la lidia sea
merecedora de ello.
El saludo o vuelta al ruedo del ganadero o mayoral podrá hacerlo por sí mismo, cuando el público lo reclame mayoritariamente.
OTRAS DISPOSICIONES
- El Presidente podrá ordenar la
devolución de las reses que salgan al ruedo si resultasen ser manifiestamente
inútiles para la lidia por padecer defectos ostensibles o adoptar conductas que
impidieren el normal desarrollo de ésta.
- Cuando una res se inutilizara durante
su lidia y tuviere que ser apuntillada, no será sustituida por otra.
- Si el espada de turno denunciase que
la res que le corresponde ha sido toreada, el Presidente podrá disponer la
retirada de la misma y su sustitución por otra.
- En los supuestos previstos en los
números anteriores, cuando transcurrido un tiempo prudente desde la salida de
los cabestros no hubiera sido posible la vuelta de la res a los corrales, el
Presidente autorizará su sacrificio en el ruedo por el puntillero y, de no
resultar posible, por el espada de turno.
- Las reses que sean devueltas a los
corrales de acuerdo con lo dispuesto en los apartados anteriores serán
necesariamente apuntilladas en los mismos, en presencia del Delegado
Gubernativo.
- Cuando exista o amenace mal tiempo,
que pueda impedir el desarrollo normal de la lidia, el Presidente recabará de
los espadas, antes del comienzo de la corrida, su opinión ante dichas
circunstancias, advirtiéndoles en el caso de que decidan iniciar el festejo que
una vez comenzado el mismo sólo se suspenderá si la climatología empeora
sustancialmente de modo prolongado.
- De igual modo, si iniciado el
espectáculo, éste se viese afectado gravemente por cualquier circunstancia
climatológica o de otra índole, el Presidente podrá ordenar la suspensión
temporal del espectáculo hasta que cesen tales circunstancias o, si persisten,
ordenar la suspensión definitiva del mismo.
Finalizado el espectáculo o festejo
taurino se levantará acta en la que se reflejarán las actuaciones e incidencias
habidas.
REJONEADORES
- En el cartel anunciador del festejo,
en el que actúen rejoneadores, se consignará si las reses que lidiarán tienen
sus defensas íntegras.
- Con el rejoneador saldrán al ruedo dos
peones que le auxiliarán en su intervención en la forma que aquél determine,
absteniéndose éstos de recortar, quebrantar o marear a la res.
- Si a los cinco minutos de ordenado el
cambio de tercio no hubiera muerto la res, se dará el primer aviso; dos minutos
después, el segundo, en cuyo momento deberá, necesariamente, echar pie a tierra,
si hubiera de matarla él, o deberá intervenir el subalterno encargado de
hacerlo.
En ambos casos se dispondrá de cinco
minutos, transcurridos los cuales se dará el tercer aviso y será devuelta la res
a los corrales.
- Los rejoneadores podrán actuar por parejas, pero en tal caso sólo uno de ellos podrá ir armado y clavar farpas, banderillas o rejones.
7. FESTIVALES TAURINOS Y TOREO CÓMICO
FESTIVALES TAURINOS
- Los festivales taurinos se ajustarán a
lo dispuesto con carácter general para toda clase de espectáculos taurinos, con
las siguientes salvedades:
- Podrán lidiarse en estos espectáculos
cualquier clase de reses, con la condición de que sean machos y reúnan los
requisitos de sanidad necesarios.
- Los diestros que en ellos tomen parte pueden ser de cualquiera de las categorías establecidas en el Registro General de Profesionales Taurinos, quienes podrán actuar indistintamente en un mismo festejo; sus cuadrillas estarán compuestas por un banderillero más que reses a lidiar y un picador por cada res, cuando el festival sea picado; las puyas, en su caso, serán las correspondientes al tipo de res; y el número de caballos a emplear serán tres.
TOREO CÓMICO
- El toreo cómico se ajustará a lo
dispuesto para los festivales taurinos con las siguientes salvedades:
- Los becerros objeto de la lidia no
pueden exceder de dos años.
-
No se dará muerte a las reses en el ruedo ni se les
infligirán daños cruentos.
Las reses de estos espectáculos serán sacrificadas una vez finalizado el mismo,
en presencia del Delegado Gubernativo.
- Los espectáculos cómico-taurinos no
podrán celebrarse conjuntamente con otros festejos taurinos en los que se de
muerte a las reses.
8. FESTEJOS TAURINOS POPULARES
- Los festejos taurinos populares en los
que hayan de correrse reses se sujetarán a las siguientes reglas:
- Una hora antes de comenzar cualquier
festejo taurino de esta modalidad, deberá comprobarse por el jefe del equipo
médico, que se encuentran dispuestos los servicios médico-sanitarios y una
ambulancia equipada con los elementos precisos para ejecutar el traslado de
heridos o accidentados.
- Durante la celebración del festejo, el
diestro profesional, director de lidia, deberá estar auxiliado, al menos, por
tres colaboradores voluntarios capacitados, debidamente identificados, o de diez
si se trata de encierros, para evitar la huida de las reses fuera de los sitios
acotados, auxiliar a los participantes y controlar el trato adecuado a los
animales.
- Por los promotores y los
Ayuntamientos, cuando el festejo se desarrolle por vías públicas, se dictarán y
anunciarán, suficientemente, cuantas medidas sean precisas en garantía de las
personas o bienes, con
prohibición absoluta de actuaciones que impliquen el maltrato y sufrimiento
injustificado de los animales, sancionándose la infracción de las normas relativas a la materia.
- Al finalizar estos tipos de festejos, en todo caso, se dará muerte a las reses, sin presencia del público.
- Para fomento de la fiesta de toros, en
atención a la tradición y
vigencia cultural de la
misma, podrán crearse escuelas taurinas para la formación de nuevos
profesionales taurinos y el apoyo y promoción de su actividad.
- Durante las lecciones prácticas con
reses habrá de actuar como director de lidia un profesional matador de toro y,
mientras se impartan éstas, los servicios de enfermería estarán atendidos con
arreglo a las prescripciones sanitarias que al efecto se establezcan. Los
alumnos que participen en tales prácticas deberán haber cumplido los catorce
años de edad.
- Las reses a lidiar durante las clases
prácticas podrán ser
machos
o hembras, sin limitación
de edad respecto a éstas y un máximo de dos años en cuanto a los machos.
- En orden al fomento de la labor
promocional de los alumnos se permitirá su participación en becerradas
autorizadas, en las que se lidien erales de hasta 150 kilos a la canal.
- Las escuelas taurinas deberán ser objeto de inspecciones periódicas.
SUJETOS RESPONSABLES
- Serán sujetos responsables de las
correspondientes infracciones, las personas físicas o jurídicas que incurran en
las mismas y, en particular, las siguientes:
A) Los ganaderos de reses de lidia.
B) Los empresarios taurinos.
C) Los facultativos que intervengan en
el reconocimiento de las reses de lidia.
D) Los profesionales taurinos en sus
distintas categorías y los auxiliares.
E) Los organizadores o promotores de
festejos taurinos.
F) Los espectadores y, en general, los participantes en espectáculos taurinos no comprendidos en la relación anterior.
INFRACCIONES
A) INFRACCIONES LEVES
- Son infracciones leves las acciones u omisiones voluntarias no tipificadas como infracciones graves o muy graves que, según se especifique reglamentariamente, supongan el incumplimiento de las normas reguladoras de los espectáculos taurinos.
B) INFRACCIONES GRAVES
- La manipulación fraudulenta de las
defensas de las reses de lidia.
- La administración a las reses de lidia
de productos tendentes a disminuir su fuerza o integridad física o a modificar
artificialmente su comportamiento o aptitudes.
- La lidia en corridas de toros y de
novillos de reses toreadas con anterioridad.
- La utilización antirreglamentaria de
petos, puyas, banderillas, estoques o rejones, así como de otros útiles o
trastos para la lidia.
- La negativa a lidiar y dar muerte a la
res sin causa que lo justifique.
- El incumplimiento de las condiciones establecidas para el funcionamiento de las escuelas taurinas.
C) INFRACCIONES MUY GRAVES
- El incumplimiento de las medidas
sanitarias o de seguridad exigibles para la integridad física de cuantos
intervienen o asisten a los espectáculos taurinos.
- La celebración de espectáculos
taurinos con infracción de los requisitos de comunicación o autorización
exigidos en la Ley 10/1991 que no estén incluidas en el párrafo p) del artículo
15.
- La comisión, dentro de un año natural, de tres infracciones graves.