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Constelación de Cáncer según J. Bayer
Posición de la estrella 70 Virginis
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Agrupadas las estrellas por constelaciones, los griegos y romanos designaron con nombres propios a las estrellas más brillantes de nuestro firmamento. Esta designación está basada en muy diversas ideas. Así encontramos en la constelación de Géminis (los Gemelos) una pareja de estrellas que a primera vista parecen idénticas y que fueron designadas con los nombres de los mítico gemelos griegos Cástor y Polux. Otras recibieron su nombre por la posición que ocupaban en las imágenes ideadas para las diversas constelaciones. Así la constelación Auriga (el Cochero) viene representada por un cochero que lleva en la mano las riendas de su carro mientras sostiene en su regazo a una cabra y sus crías. La posición de la cabra viene indicada por una estrella brillante, Capella, palabra latina que significa cabra. Los otros nombres con origen grecorromano son Sirio, Procyon, Polaris, Arturo, Canopo, Régulo y la agrupación de estrellas Pléyades. Durante la Edad Media los astrónomos más importantes fueron los árabes y denominaron en su lengua a las estrellas más brillantes, denominaciones que se han transformado con el paso del tiempo pero que aún pueden reconocerse en ellas su origen árabe: Alcor (la débil), Mizar (el velo), Vega (la caída), Aldebarán (el seguidor), Deneb (la cola), Rigel (la pierna), Algol (estrella del demonio), Betelgeuse (hombro de gigante) y unos cuantos centenares más.
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NOMENCLATURA DE BAYER |
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Ante la imposibilidad de nombrar al cada vez mayor número de estrellas que se descubrían, en 1603 el alemán Johannes Bayer (1572-1625) publicó un atlas de mapas estelares en el que se indicaban las estrellas de cada constelación utilizando letras del alfabeto griego, al que seguía el genitivo del nombre latino de la constelación en la que se hallaba: u Andromedae (Upsilon de Andrómeda), e Eridani (Epsilon de Erídano), etc. El orden que siguió, en la mayoría de constelaciones, fue el de los brillos dentro de cada constelación: llamó a a la más brillante, b a la siguiente, y así sucesivamente (g, d, z, h,...). El uso del sistema de Bayer resulta mucho más práctico porque permite conocer la constelación en que se encuentra y el lugar que ocupa por su brillo.
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NOMENCLATURA DE FLAMSTEED |
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Sin embargo el elevado número de estrellas complicó la denominación de Bayer al terminarse las 24 letras griegas. Por ello el astrónomo inglés John Flamsteed (1646-1719) recurrió en 1712 al empleo de números en lugar de las letras griegas. Este número, asignado a cada estrella correspondía según el orden en que llegaban al meridiano: 51 Pegasi, 47 Ursae Maioris, 55 Cancri, 70 Virginis, etc. En la estrella 51 Pegasi o 51 Peg se descubrió el primer planeta alrededor de una estrella tipo solar en 1995.
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Claudio Ptolomeo
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El registro de las posiciones de las estrellas en unas listas llamadas catálogos estelares constituye una base de referencia fundamental, no sólo para el empadronamiento de las mismas, sino también para importantes conocimientos astronómicos como pueden ser la determinación del tiempo, los fenómenos de precesión y nutación el movimiento propio de las estrellas, etc. El catálogo estelar más antiguo conocido fue elaborado por el astrónomo Hiparco de Nicea, en la ciudad de Rodas, alrededor del año 127 a. de C. Contenía las posiciones de 1 080 estrellas, dadas en términos de latitud y longitud celeste. Este catálogo se perdió, pero afortunadamente casi tres siglos más tarde el astrónomo romano Claudio Ptolomeo publicó una recopilación que contenía un total de 1 028 estrellas, a la que denominó Mega Sintas (la Gran Síntesis) que los árabes tradujeron como Almagesto. |
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Catálogo de estrellas
Posición de la estrella HD 160691 que posee un sistema planetario de 3 planetas. Está sitiuada en la constelación del altar y se señalan varias estrellas importantes de esta constelación según la nomenclatura del catálogo Henry Draper. |
Hubo de transcurrir casi un milenio para que la tarea de catalogación siguiera en el siglo XVII con el ya citado Johannes Bayer que, en su obra Uranometria (medida de las distancias de los cielos), hizo un atlas del cielo adoptando su sistema de denominación con letras griegas. En el siglo XVIII se siguió con la realización de nuevos catálogos destacando los de Flamsteed (1712), Lacaille (1742), Bradley (1760), Piazzi (1800) y Lalande (1801). Este último dio el número, magnitud y posición de 47 390 estrellas. Una estrella del catálogo de Lalande es la Lalande 21185 que puede contener un sistema planetario.
Actualmente se han catalogado las estrellas en función de su espectro electromagnético y destaca el catálogo fundamental Henry Draper y sus extensiones (abreviado HD), y tenemos como ejemplos HD 83443, HD 16141, HD 168746, etc. La mayoría de estrellas con exoplanetas se nombran con la denominación de este catálogo. Otras abreviaturas (BD, GJ,...) corresponden a diferentes catálogos de estrellas.
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Los nombres de los exoplanetas se asignan a partir del nombre de la estrella que orbitan y añadiendo una letra del alfabeto latino en minúscula comenzando por la b. Por ejemplo se conocen dos planetas que orbitan la estrella HD 74156 que se denominan HD 74156 b y HD 74156 c, por orden de proximidad a la estrella HD 74156; también se han identificado tres que orbitan la estrella HD 160691 o m Ara, que son HD 160691 d, HD 160691 b y HD 160691 c, por orden de proximidad a la estrella.
En general si se descubren varios exoplanetas en una estrella el más próximo se denomina con la letra b y luego los restantes con las siguientes letras (c, d, e,...) al alejarse de la estrella. Sin embargo se han descubierto exoplanetas más próximos, como en el caso anterior, después de haber descubierto algunos más alejados. Así el exoplaneta HD 160691 d está más próximo a la estrella que los HD 160691 b y HD 160691 c. |
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