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Me propongo colocar aquí una lista
creciente y actualizada de consejos, basados en los errores más
frecuentes que detecto en los exámenes de los alumnos de
Bachillerato en cuanto a la redacción de los temas:
1.- Un error frecuente es el
uso de la coma en lugar del punto. Quizá fuera una buena
costumbre el poner siempre punto y seguido en caso de duda para
evitar errores como éste: “predominan las formas musicales
de corta duración, éstas son consideradas…” Esa coma
debiera ser un punto y coma o un punto y seguido.
2.- Uso abusivo del esquema.
Es mejor redactar que poner cuadros sinópticos. Estos son una
técnica de estudio, pero no son adecuados para la exposición
escrita de los temas.
3.- Errores de concepto por
la mala comprensión de un término. No memorices frases que contengan
términos que no entiendas. Consulta para ello la página de términos y el diccionario.
4.- Relee lo escrito. Hasta
el mejor redactor encuentra errores en sus escritos al releer.
5.- Mejor que poner mucho es
que lo escrito esté armónico: no te saltes una introducción y una
conclusión.
6.- La recurrencia crea una
grata sensación psicológica al lector; por ello, procura que en
la conclusión se retome alguna idea expuesta en la introducción.
7.- Cuando estudies para
exponer oralmente, habla. Cuando estudies para exponer por
escrito, escribe.
8.- Personaliza tu tema. Para
que no sea igual al de tus compañeros, puedes modificar la
introducción y/o la conclusión. También puedes ampliar algún
aspecto ejemplificándolo con ideas aprendidas en las audiciones, en los textos o en los términos.
9.- No uses abreviaturas y
menos aún abreviaturas de las usadas en los chats o en los
mensajes de teléfonos móviles. Cada contexto requiere su código y
hay que saber manejarlos todos.
10.- Cuida todo lo posible la
caligrafía y la limpieza. Deja márgenes a ambos lados de la hoja.
11.- Usa los exámenes para
aprender. Revisa las correcciones que el profesor anota en tus
ejercicios.
12.- Procura no repetir
expresiones en lugares muy próximos del escrito: “por lo
que”, “es por ello”. Detente a pensar cómo
variarlas.
13.- Subraya los títulos de
las obras completas y pon entre comillas los fragmentos. Ejemplo:
“Rêverie” de Escenas de
niños. Aquí, y en los libros, usamos la cursiva para los títulos
(y dejamos el subrayado para los hipervínculos), pero esto no es
posible lógicamente en un manuscrito.
Opina:
antoninesdos@wanadoo.es
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