FIESTAS
Aranjuez posee un ciclo festivo peculiar, derivado de su antigua condición de Real Sitio y el posterior poblamiento a partir de los últimos años del siglo XVIII. Antaño las fiestas del Real Sitio de Aranjuez consistían en las jornadas reales de primavera, en las que destacaban diversos acontecimientos y entretenimientos cortesanos: la caza mayor y menor; las algarradas o corridas de toros; los paseos por el río Tajo en falúas, al son de la música; los carruseles y <<parejas>>; las paradas militares; las representaciones de ópera y teatro; los bailes de palacio; las competiciones hípicas.
Entre las fiestas de invierno hay que reseñar la perdida festividad de Santa Lucia ( 13 de diciembre ), patrona de los criados residentes en el Real Sitio desde tiempo inmemorial. El origen de esta fiesta fue un voto de los criados y servidores, con ocasión de incendios y otros sucesos extraordinarios acaecidos en el Real Sitio. La festividad se mantuvo, pese a la oposición de los Gobernadores de Aranjuez. Dejó de celebrarse al término del reinado de Isabel II.
Las Navidades son también unas fiestas a la vez entrañables y participativas, con importantes exposiciones de los tradicionales <<Belenes>> y una vistosa Cabalgata de Reyes.
Las fiestas de invierno concluyen con el Carnaval, que recupera sus tradiciones tras largos años de prohibición. Murgas, bailes de disfraces, desfiles de carrozas, charangas y el popular <<pelele>>, llenan de bullicio por unas fechas las calles de Aranjuez.
Las fiestas de primavera giran en torno al día de San Fernando, el 30 de mayo. Fue instituida por Fernando VI, coincidiendo con la nueva población de Aranjuez. Entre otros festejos, cabe destacar de esta fiesta, los encierros, corridas y novilladas.
En el Real Cortijo de San Isidro, celebran su fiesta patronal, el 15 de mayo, con una animada romería y la tradicional subasta.
Durante el verano, todo Aranjuez es una fiesta. Son innumerables los establecimientos del ramo de hostelería que celebran verbenas, fiestas o guateques. En las terrazas de bares y restaurantes, pueden escucharse a diferentes grupos musicales, y por la noche, los gangos y chiringuitos, situados a las orillas del Tajo, realizan fiestas familiares y reuniones.
Las fiestas de otoño están presididas por la Feria de septiembre, que tiene lugar en su primera semana. En su origen está la importancia comercial de Aranjuez, las antiguas ferias de ganado y las fiestas que se celebraban tras la cosecha. Destacan en estos días la representación del Motín de Aranjuez, por vecinos de la localidad, ataviados a la usanza de la época en los mismos escenarios naturales en la que se sucedieron los hechos que, en 1808, culminaron con la abdicación de Carlos IV en su hijo Fernando VII y la caída de Godoy; el descenso Pirata del Tajo, así como conciertos, verbenas y exposiciones, además de la feria taurina de septiembre.
El motín de Aranjuez, grabado Los vecinos de Aranjuez
de Francisco de Paula Martí representan el Motín de 1808
en las ferias de septiembre