PALACIO REAL Y JARDINES DEL PARTERRE, LAS ESTATUAS DE LA ISLA.
El Palacio Real de Aranjuez se levanta a la orilla izquierda del río Tajo, junto a la gran isla que forman los meandros del río.
Vista aérea del Palacio Real de Aranjuez
Anteriormente hubo en el mismo lugar una casa palacio perteneciente a los Maestres de la Orden de Santiago. Dicha casa palacio fue construida hacia 1930 y derribada en 1739. Carlos I concibió el proyecto de levantar un palacio asentado sobre pilares en el lecho del Tajo, pero los pilares apenas llegaron a labrarse en las canteras de Nambroca.
Los orígenes del Palacio Real se remontan al año 1561, cuando Felipe II ordenó su construcción al arquitecto Juan Bautista de Toledo, a quien sucedió Juan de Herrera. Bajo los Austrias se edificaron la capilla, la torre sur y parte del cuerpo central. El palacio sufrió graves incendios en los años 1660 y 1665, pues buena parte del edificio era de madera. La estructura actual del palacio es del periodo borbónico.
Felipe V ordenó su trazado al arquitecto Pedro Caro Idrogo en 1717. La fachada principal es obra de Giacomo Bonavía, en tiempo de Fernando VI, y las dos alas laterales, así como la capilla pública, son obra de Sabatini a mediados del reinado de Carlos III.
En su interior se guardan pinturas de Lucas Jordán, Vicente López y Esquivel, entre otros. Muebles de diversos estilos, colecciones de relojes, lámparas y esculturas ofrecen una idea de la impronta que los sucesivos reyes dieron a este palacio.
Merecen destacarse por su interés la Saleta de Porcelana, obra de Gricci, y el Museo de la Historia de los trajes de Corte, en el que se guardan también tapices, armas, trofeos, monturas y otros objetos de suntuarios.
El Jardin del Parterre se encuentra en la fachada de este palacio. La iniciativa de su creación corresponde a Felipe V, aunque fue años más tarde cuando se allanó el terreno, se derribaron unas casuchas de barro y se hicieron el foso y el muro de contención a la orilla del Tajo. El proyecto de este jardín es obra del gran jardinero Esteban de Boutelou. La primera fuente según se entra, la fuente de Hércules, es obra del arquitecto Isidro González Velázquez y los escultores Adán, Alvarez Pereira y Elías. Detrás se halla la fuente de Ceres, obra de Robert Mitchell, y al final, las fuentes de las Nereidas, obra del escultor Dumandré. A su izquierda se halla el pequeño Jardín de las Estatuas, llamado así por los catorce bustos de emperadores romanos y personajes de la antigüedad clásica que lo rodean. La fuente central se debe a Robert Mitchell, y la estatua de Felipe II, a León Leoni.
Fuente de Ceres ( Jardín del Parterre )
El jardín de la Isla se halla en la que forman el Tajo y la ría. Fue huerta durante la dominación musulmana y en las orillas de la ría hubo entonces molinos y aceñas. Los reyes hicieron de la Isla un jardín, cuyos paseos están jalonados por fuentes: la primera de ellas, conocida como <<La Boticaria>>, a la que siguen las de Hércules, Apolo, la del Reloj, la del Niño de la Espina, Venus, Diana y Baco. A la izquierda de esta última se encuentra la Plaza de Neptuno. En la ría se halla la cascada conocida como <<Las Castañuelas>>. En el jardín de la Isla existe un amplio espacio utilizado como auditorio para espectáculos teatrales y musicales en medio de la frondosa arboleda.
Fuente del Niño de la Espina ( Jardín de la Isla )