Javier Arries. Artículos. Magia Celta

Magia Celta

Artículo publicado en la revista AÑO CERO, por Javier Arries


Les Druides, de Neuville
Les Druides, de Alphonse-Marie-Adolphe de Neuville (s. XIX)

Desde la antigüedad se ha atribuido a los druidas, sacerdotes, magos y brujos celtas poderes y conocimientos extraordinarios. Conectados a las más profundos misterios de la tierra se afirmaba de ellos que podían transformarse en animales, controlar el tiempo, dominar a los seres vivos, conocer el futuro y el pasado, arrojar maldiciones terribles o curar enfermedades. Creyéndoles en estrecha relación con los seres invisibles del otro lado, sus enemigos, incluídos los legionarios romanos, les profesaban respeto, y a menudo temor. Todavía hoy, hombres y mujeres se internan en el corazón de bosques y cavernas para conectar con el poder del mundo y la magia celtas.

Muy cerca de Marsella, la antigua Massilia fundada por los griegos focios en el sur de Francia, existió una vez un bosque sagrado. El autor clásico Lucano lo describe como un lugar "donde las ramas de los árboles se entretejían para formar un espacio de oscuridad y fría sombra... nunca el viento rozó ese bosque, ni las nubes negras arrojaron rayos sobre él; los árboles, aún cuando extendían sus hojas hacia la ausencia de brisa, susurraban entre sí... Las imágenes de dioses, torvos y rudos, estaban toscamente talladas en los troncos de los árboles. La leyenda decía asimismo que los huecos subterráneos bramaban y se estremecían con frecuencia, que los tejos caían y se alzaban de nuevo, que el fulgor del incendio venía de los árboles donde el fuego no había prendido, y que las serpientes se deslizaban retorciéndose tronco abajo.

Dos druidas Merlin en las Crónicas de Nuremberg
A la izquierda: representación de dos druidas tallada en un túmulo. A la derecha: Merlin representado en Las Crónicas de Nuremberg (1493). Merlín es una figura tardía que recoge el arquetipo de mago y druida por excelencia

En aquel bosque magos y druidas se habían internado durante generaciones para llevar a cabo sus ritos mágicos y religiosos. Tal era el poder que se suponía acumulado allí que los romanos no se atrevían a internarse. César, consciente de la impresión que causaba en sus hombres, mandó talarlo. Lucano afirma que los leñadores sentían tal miedo a las represalias de las fuerzas mágicas que habían sido depositadas allí que el mismo César tuvo que levantar el hacha y asestar el primer golpe sobre un roble mientras les imprecaba: "Creed que soy yo el culpable del sacrilegio y que en adelante ninguno de vosotros debe tener miedo de talar los árboles".

LA ESCALA DEL CONOCIMIENTO

archidruida
Representación fantástica de un archidruida.

No es un caso único. Toda la conquista de la Galia, y posteriormente la de Britania, se ve ensombrecida por el miedo que las tropas del César, sentían hacia los magos, los hechiceros y los sacerdotes celtas. No era para menos si pensamos que las legiones romanas se encontraron con que los druidas constituían una poderosa clase social que determinaba la vida de la comunidad como guardianes de la tradición, jueces, consejeros, y sacerdotes encargados de los sacrificios. En suma se hallaban ante un estamento social y religioso al que se le profesaba un enorme respeto, un "colegio sacerdotal" bien organizado en el que el novicio, desde muy joven, se sometía, durante años, a una fuerte disciplina y a un riguroso entrenamiento doctrinal encaminados a desarrollar sus facultades, hasta alcanzar, si daba la talla, la más alta categoría, la de los druidas.

Entre los druidas, que en algunas zonas parecen haber sido liderados por un druida principal o archidruida, y los profanos, existía una enorme variedad de grados de conocimiento, de especialización en los diferentes campos del saber y de la magia, accesibles a cada estudiante de acuerdo a sus aptitudes naturales.

Merlin en una miniatura medieval del siglo XIII
Merlin en una miniatura medieval del siglo XIII. Aquí aparece de pie ante un escriba que anota sus poemas y la vida y muerte del mítico rey Arturo; tradición oral frente a tradición escrita.

En manos de magos y druidas, el conocimiento de la verdadera naturaleza de este mundo, según se creía, era un instrumento que les permitía modificar los accidentes geológicos o incluso modificar el tiempo atmosférico. Se afirma, por ejemplo, que cierta sequía que agostó los ríos y lagos de Irlanda fue provocada por los druidas para evitar una invasión a la isla; o que el druida Tadg levantó una espesa niebla para evitar que Cumhall, el padre del héroe irlandés Finn, lograra encontrar sus armas talismánicas.

El empleo de la niebla como medio de ocultación está relacionado con la habilidad para tornarse invisible, para pasar desapercibido, Para llevar a cabo este prodigio los relatos nos hablan del manto gris o manto de la invisibilidad, una especie de capa que otorga la invisibilidad a su portador, haciéndole pasar inadvertido bajo la forma de una leve neblina gris. Los hombres del manto gris son los magos que dominan esta técnica. Poseedor de este poderoso talismán era por ejemplo Cu Roi ma Daire, rey guerrero y mago de Munster, quien con la ayuda de su manto gris consiguió liberar a la doncella Blanaid de la fortaleza de Manain.

HEREDEROS DEL VIEJO CHAMANISMO

Pero quizá la mejor forma de observar sin ser observado es la práctica del éxtasis, del vuelo mágico que caracteriza a los chamanes. Suibne, un rey del norte de Gales con habilidades mágicas asciende en una ocasión desde un árbol, "hacia las nubes pluviales del firmamento, por encima de la cúspide de todos los lugares y de la cumbre de todas las tierras". Se dice asimismo que el druida Mag Roth "ascendía como el humo del fuego". En una ocasión, bajo la forma de un toro, salió de su cuerpo para flotar invisible sobre un contingente de tropas con objeto de descubrir su fuerza y disposición. La transformación en animal también es otra característica, asociada al chamanismo, de los magos más poderosos. Así, en el irlandés ciclo del Ulster, los druidas arpistas de Caín Bilé, se transformaron en ciervos cuando fueron sorprendidos por guerreros enemigos.

Ceridwen
Ceridwen, de Christopher Williams (1910). Ceridwen, Cerridwen ó Kerridwen era una diosa galesa, experta hechicera y poseedora del caldero de la sabiduría y la inspiración.

Cuenta una leyenda recogida por escrito en el siglo XVI que el héroe Gwion robó tres gotas de la poción de la sabiduría a Kerridwen la hechicera. Para escapar a su persecución el mago recurre a transformarse en diferentes animales. Primero se transforma en liebre, a lo que Kerridwen responde transformándose en galgo. Gwion adopta entonces la forma de un pez, pero su perseguidora se convierte en nutria.  Para escapar, Gwion se convierte en un pájaro, lo que la diosa aprovecha para convertirse en halcón. Por último, al transformarse en grano, el mago será devorado por la diosa en forma de gallina, a consecuencia de lo cual queda embarazada y dará a luz al legendario Taliesin, bardo britano que habría vivido en el siglo VI, encarnación del propio Gwion.

El poder de transformarse no sólo queda para uno mismo; el mago puede convertir a sus congéneres en cualquier otra cosa, como hizo el poderoso druida Math, quien castigó a una pareja convirtiéndoles en diferentes animales bajo cuya forma eran obligados a aparearse entre sí. Este tipo de relatos, muy común, parece aludir a un profundo conocimiento por parte del iniciado celta en el uso del hipnotismo y la sugestión. Quizá se trate de eso que ellos llamaban sueño mágico, y que ya en plena Edad Media se refleja en los múltiples relatos de Merlín entregado al sueño por Morgana o Vivian, según diferentes versiones. Este tipo de magia de fascinación era muy corriente en todo el norte de Europa, donde existían verdaderos especialistas.

SEÑORES DE LA VISIÓN

Morgana
Morgan le Fay, de Anthony Frederick Sandys (1829 - 1904). Fata Morgana es la contrapartida de Merlin, el lado más tenebroso y oscuro de la magia.

El vuelo mágico y la transformación no son los únicos rasgos chamánicos entre los druidas. Otro rasgo común, muy importante en la cultura celta y del que también se encuentran huellas entre los germanos es el culto a la cabeza oracular, el uso de cabezas humanas como medio de adivinación. Mediante determinadas prácticas el mago creía poder obtener respuestas a sus preguntas evocando la sombra del difunto que "reside" en la cabeza. Esta es la idea que subyace en el relato de Bran el Bendito, quien ordena ser decapitado. Su cabeza guiará a sus compañeros a través de un viaje plagado de hechos maravillosos.

La clarividencia es precisamente uno de los dones más importantes atribuidos a los magos celtas, algunos de los cuales se especializaban en esta facultad, como los semnotheoi, mencionados por el historiador griego del siglo III Diógenes Laercio. Los druidas en general exhiben esta facultad. En la tradición irlandesa, cuando la mujer del bardo Fedlimid Mac Daill estaba embarazada, se dirigió en una ocasión con lágrimas en los ojos al druida Cathbadh quejándose de que ninguna mujer podía saber lo que llevaba en su vientre, éste puso su mano sobre el vientre de ella y vaticinó acerca de su hija, todavía no nacida: "Una mujer de increible belleza, de pelo rubio y ojos verdes, que será el anhelo de los héroes y la envidia de las reinas de alta cuna".

Vivian
La Seducción de Merlín, de Edward Burne-Jones. Este cuadro prerafaelista representa a Vivian, la Dama del Lago seduciendo a Merlín. La Dama del Lago es el prototipo de la mujer sobrenatural, habitante del mundo invisible y poseedora de extraordinarias habilidades mágicas.

Todo parece indicar que en algunos lugares había colegios de druidesas. En cualquier caso, algunas mujeres destacaron como grandes videntes, como aquella que vaticinó la derrota del emperador romano Alejandro Severo en el 235, o aquella otra que profetizó a Diocleciano que un día sería emperador de Roma. Otro ejemplo lo constituyen las Groac’h Grac’h, nueve vírgenes, profetisas y hechiceras bretonas, a las que Pomponio Mela denominó las gallicenae. Vivían en la isla de Sein, frente a Ushant y se decía de ellas que eran capaces de desatar vientos y tormentas. Ciertas mujeres sabias, las bánfaith, eran profetisas. Una de ellas fue Fedhelm, a quien Medb, la reina guerrera de Connacht, consultó sobre el resultado de una batalla. La profetisa no dio un buen augurio: "Lo veo rojo, lo veo sangriento", dijo.

Expertos en la videncia, y en la visión a distancia eran los vates u ovates, palabra que es la raíz del vocablo vaticinio, los mismos designados en Irlanda por el sobrenombre de faithi. Los vates eran los encargados de los sacrificios, como medio para escrutar el destino. Un método adivinatorio muy usual en Irlanda era el llamado imbas forosna, o inspiración de los maestros. El rito consisitía en comer la carne de diferentes animales (toro, gato, perro, etc.) dependiendo del tipo de consulta que se quería realizar. La respuesta venía en forma de visión, durante el sueño que debía tener lugar después de las llamadas invocaciones de la verdad. Esta práctica sobrevivió hasta el siglo XVIII en las Highlands occidentales, en Escocia, aunque sin la ingesta de carne.

Una importante variante del imbas forosna tenía lugar en Irlanda para averiguar quién debía ser el nuevo rey. El rito recibía el nombre de tarbh-feis o "sueño del toro". Era sacrificado un toro con el que se hacía un caldo. Un cántico era entonado mientras un vidente, tras consumir carne y caldo, se disponía a tener el "sueño del toro". Una vez dormido, se le aparecía en una visión aquel que estuviera destinado a ser el nuevo rey.

La interpretación de sueños y visiones era otra especialidad del vate. Un pequeño tratado sobre adivinación, conservado en el Trinity College de Dublín, trata sobre la materia: "Un rey muerto quiere decir vida corta. Un rey moribundo quiere decir pérdida.Un rey hecho preso vivo quiere decir mal. Un sol brillante quiere decir sangre. Un sol oscuro quiere decir peligro. Dos soles en una misma noche, desgracia. El sol y la luna a la vez, batallas". La misma obra nos ofrece algunos ejemplos de adivinación por los graznidos del cuervo: "Si el cuervo grazna sobre una cama cerrada dentro de la casa, esto anuncia que viene un huésped distinguido, ya sea lego oclérigo. Si el que ha de venir es lego, el cuervo dice: «¡bacach!, ¡bacach!» Pero si es un clérigo ordenado, dice «¡gradh!, ¡gradh!», y graznará a última hora del día. Si el que viene es un soldado o un poeta satírico, grazna diciendo: «¡grog!, ¡grog!» o «¡grob!, ¡grob!»; y el cuervo hablará detrás de tí, y desde la dirección de donde vendrán los huéspedes".

Otra técnica adivinatoria común era el crannchur, literalmente "arrojar los palos", que se empleaba para dirimir juicios por asesinato. El método es simple, el acusado debe extraer de una talega una de las tres piedras que en ella se han introducido previamente, la piedra de la culpabilidad, la piedra de la inocencia y la piedra de la Trinidad. Si sale esta última se repite el proceso. Esta técnica se empleaba con los animales que causaban daños a bienes de otros propietarios con el fin de saber quien tenía que indemnizar a quien.

LA MAGIA DEL GESTO Y DE LA PALABRA

La videncia es característica también de los llamados bardos, a los que se conoce como fili en las islas, poetas-magos, a cuyas filas se pasaron muchos druidas en tiempos de la persecución. El fili era un maestro de la palabra y del gesto mágicos, y los reyes los consultaban en los asuntos importantes por su capacidad para ver el pasado, el presente y el futuro. Los doce años que duraba su preparación nos puede dar una idea de la férrea disciplina a la que eran sometidos, aunque son pocos si los comparamos con los veinte años que exigía alcanzar la categoría de druida. En los años séptimo, octavo y noveno recibía el título de anruth, "noble torrente". En los años décimo, undécimo y duodécimo lograba el grado de ollamh, "doctor", subdividida a su vez en eces, "hombre de conocimiento", filli, "poeta", y ollamh. El ollamh lleva una rama de oro con campanillas, el anruth la lleva de plata y los novicios portan ramas de bronce. Para evitar las distracciones en las escuelas bárdicas se daban las enseñanzas orales en total oscuridad. La vestidura mágica del fili consiste en un tuigen, un manto de pájaros, hecho de "pieles de pájaros blancos y de muchos colores, desde el ceñidor para abajo; y desde el ceñidor para arriba, hasta el cuello, era de cuellos de patos silvestres y de sus crestas". En otras ocasiones eran de plumas de pájaros cantores con cuello de piel y plumas de cisne.

página del Libro de Taliesin
Facsímil de una página del Libro de Taliesin, célebre compilación de poemas atribuidos a Taliesin hecha en el siglo XIII ó XIV.

Una de las técnicas empleadas por el filé era el teinm laeghda, que se acompañaba de determinadas invocaciones y del gesto mágico de meterse el pulgar en la boca. Se suponía que dicho gesto, de cuya importancia nos da una idea el nombre que recibía de pulgar de la sabiduría, desencadenaba un estado mental receptivo durante el cual se obtenía la respuesta a las preguntas formuladas. El poder del gesto, sobre todo de la mano, se observa en un texto con hechizos contra enfermedades del siglo IX, donde se recomienda meterse en la boca, como acción mágica profiláctica, "los dos dedos de la mano que están junto al meñique, separados". En una ocasión cuando los poetas del rey Maelgwn Gwynnedd pasaron por delante de Taliesin el bardo, éste se golpeó repetidamente el labio con el dedo haciendo un extraño sonido: "¡brrr!". Cuando los poetas se presentaron ante el rey éstos no podían hablar; sólo podían emitir el mismo sonido. Su comportamiento estaba tan trastornado que el rey les preguntó si estaban borrachos. Gesto ritual especialmente llamativo era el conocido como maldición de Macha, que se llevaba a cabo levantando una pierna, con un ojo cerrado y mostrando un sólo brazo que apunta a la víctima para causarle el temido "mal de ojo".

Otra facultad que se atribuía al filé era el dichetal do chennaib, "composición con la punta de los dedos". Al poeta, tras las invocaciones rituales de rigor, le bastaba tocar con su vara objetos o personas para conocer su historia; sin duda, una forma de psicometría. Pero si el gesto es fuente de poder la palabra no lo es menos. El filé era un experto en el uso de proyectar poder mediante la palabra, hasta el punto de provocar cambios en el paisaje o dejar estériles a animales y personas. Si un filé era maltratado tenía derecho a componer una sátira,  el glam dicin, de terribles efectos mágicos, entre los cuales se contaba el de provocar terribles ampollas en el rostro. Una de las formas más terribles de esta maldición se llevaba a cabo con la intervención de siete bardos que debían ascender a una colina donde creciera un majuelo. Situados de espaldas al árbol, con una honda en una mano, y una rama del mismo en la otra, lanzaban un hechizo al unísono. Tras la imprecación abandonaban las ramas al lado de las raíces del majuelo, convencidos de que el glam, palabra de la que por cierto deriva nuestro "glamour" y que significa encantamiento, alcanzaría a su objetivo.

LOS OBJETOS SAGRADOS

Como hemos visto la magia celta se basa en gran medida en el entrenamiento psíquico y mental, el conocimiento de técnicas y fórmulas; pero también en el contacto con los seres del mundo intermedio, los espíritus de la naturaleza, representados en los cuatro objetos mágicos que los dioses de la Luz llevan a Irlanda, el Lia Fáil, "la piedra del destino", símbolo del elemento tierra; la lanza del dios Lug, símbolo del elemento fuego; la espada del dios Nuada, símbolo del aire; y el caldero del dios Dagda, símbolo del agua.

La Piedra del Destino
Lia Fáil, la Piedra del Destino sobre la colina de Tara, en Irlanda. Imagne bajo licencia Creative Commons Attribution ShareAlike 3.0. Autor: Przemyslaw Sakrajda.

El caldero, como símbolo del Universo, que lo contiene todo, es especialmente importante. De hecho representa  un papel fundamental en los ritos de iniciación, como parece desprenderse de una de las escenas representadas en el caldero ritual hallado en Gundestrup, Dinamarca. Sobre el mismo está representada una divinidad que introduce a unos guerreros muertos en un caldero del que salen resucitados a una nueva vida. El caldero sirve asimismo para crear pociones mágicas, como la pócima del olvido que los druidas del Ulster dan al héroe irlandés Cuchulainn con el fin de que olvide a Fand, la mujer sobrenatural cuya visión le dejó en estado de estupor.

Dagda en el Caldero de Gundestrup
Esta deidad representada en el Caldero de Gundestrup podría corresponder al dios Dagda.

Objetos mágicos similares son portados en la actualidad por los practicantes de la magia celta, quienes como sus antecesores prefieren como templo para sus ritos la propia naturaleza. Grutas, claros en el bosque, ríos, pozos, etc. eran utilizados en las ceremonias. Se ha especulado también con la posibilidad de que en algunos casos se erigieran edificios sagrados o templos que al ser de madera no habrían perdurado.

Ofrendas en el pozo cerca de Munlochy, en la Isla Negra, Easter Ross
Ofrendas en el pozo cerca de Munlochy, en la Isla Negra, Easter Ross. Los enfermos o aquellos que quieren pedir algo o honrar al santo mojan un trapo en el agua del pozo sagrado, dicen una oración y lo atan a una rama de árbol. El rito tiene diferentes variantes locales. Esta costumbre es heredera directa de la que practicaban los celtas dejando exvotos en pozos y ríos como presente a las divinidades tutelares de los mismos.

Pozos, fuentes y ríos eran empleados en ritos curativos. Aún hoy siguen siendo utilizados y engalanados como hace cientos de años para provocar lluvias, o para arrojar tablillas de plomo con maldiciones, rito que se ha seguido llevando a cabo al menos hasta el siglo XVII. En muchos casos los pozos y manantiales curativos han sido puestos bajo la advocación de algún santo cuyo nombre, vida, etc recuerda a alguna deidad precristiana. Tal es el caso de un pozo próximo a Cork, en Irlanda, dedicado a Santa Brígida en Irlanda, asociada a la diosa Brigit, cuyo nacimiento según la tradición fue anunciado por un druida, y confirmado por otro, y al cual asistieron, además de dos obispos, un fili, los poetas de los que hablábamos más arriba, y un faithi, un profeta.

Men-an-tol
El conjunto de rocas conocido como Men-an-tol de Cornualles.

Ciertas piedras eran empleadas para provocar fertilidad y para sanar determinadas enfermedades. Algunas de ellas siguen utilizándose hoy en día, como laa roca con un orificio circular en el Men-an-tol en Cornualles, o la "pedra dos cadris" de Muxía en La Coruña, bajo la cual aún siguen pasando los aquejados de dolores lumbares reumáticos. Y es que para el mago celta la Tierra es un enorme templo, y uno de sus habitantes le es especialmente querido, el árbol.

Pedra dos cadris
La "Pedra dos Cadris", en Muxía, La Coruña.

ÁRBOLES. EL CORAZÓN DEL CONOCIMIENTO

En la cosmovisión celta el árbol es algo más de lo que aparenta. Es un bile, la morada de un ser sagrado cuya amistad busca el mago. Cada especie tiene un carácter y una díada, un "morador" especializado en tal o cual virtud mágica. El adepto debía hacerse con un báculo hecho de la madera de su árbol tótem, la especie con la que psíquicamente estaba emparentado. Las varas mágicas, por otro lado, se hacen con ramas de tal o cual árbol según el objetivo que se persiga y deberán ser recogidas con la mano izquierda. En un texto medieval irlandés, Fuamnach, "una mujer de brujerías temibles, una mujer con toda la sabiduría, la habilidad y el poder de su gente", una bean-druí (druidesa), golpea a la bella Etain con un báculo de madera roja de serbal y la transforma en una charca, en un gusano y en una mosca; luego hizo levantarse un fuerte viento para que se llevase la mosca.

Y es que el serbal tiene otras muchas propiedades; su madera se quema para crear la niebla mágica capaz de cubrir una región; llevar una de sus ramas protege de las hadas; y sus bayas se emplean en ritos curativos y de rejuvenecimiento. Cada madera, cada árbol tiene su propia utilidad mágica. El avellano procura el conocimiento y otorga riqueza y juventud; el tejo está indicado en los hechizo de ataque y muerte; y el sauce es un excelente medio de protección.

Emparentado directamente con la magia de los árboles está el alfabeto sagrado, el ogham, en el que cada letra le es atribuida a una especie determinada de árbol. Aunque para algunos es una invención tardía el Ogham, habría sido utilizado con fines mágicos y talismánicos en Irlanda, Cornualles y Escocia. Se atribuye al dios Ogma, divinidad de la sabiduría y la escritura. Se empleaba sobre diferentes tipos de madera para realizar diferentes hechizos.

ogham
El ogham representado en el manuscrito irlandés El Libro de Ballymote. En este manuscrito se afirma que es una creación de Ogma, Cara de Sol hijo de Breas.

Podía reproducirse asimismo mediante gestos con los pies, las manos o sobre la nariz, tanto para mandar mensajes secretos como para aunar el poder de la palabra con el del gesto. Uno de sus usos más comunes eran los coelbrenn, pequeñas tablillas de madera de un dedo de longitud, de forma piramidal o rectangular, sobre los que se hacían inscripciones con el bwyell, una especie de hachuela que en un principio era de pedernal. Las tablillas se reunían en un marco llamado peithynen. Combinadas según ciertas reglas daban lugar a frases y palabras que constituían el mayor de los secretos bárdicos y que podían emplearse también como fórmula adivinatoria.

El ogham
Correspondencia entre los signos del ogham y las letras del alfabeto latino.

Las coelvains eran una variedad de la misma técnica. Las tablillas de madera eran substituidas por pequeñas piedras con las letras sagradas. Cada letra del ogham poseía decenas de atributos. La ciencia del ogham, el alfabeto de los árboles, con sus coelbrenn y otras técnicas habrían formado como conjunto, un sistema intrincado y complejo.

MAGIA CELTA, HOY

Merlin construye Stonehenge ayudado por gigantes
Merlin construyendo el círculo de piedras de Stonehenge con la ayuda de un gigante, el Roman de Brut, historia legendaria de Inglaterra escrita por el poeta Wace (1155). Algunos autores nacionalistas difundieron la creencia de que los megalitos fueron construidos por los celtas y druidas para sus ceremonias. Lo cierto es que la cultura megalítica es anterior a la celta.
A giant helps Merlin build Stonehenge. From a manuscript of the Roman de Brut by Wace (British Library, Egerton 3208)

Y es que los magos celtas parecen vincularse a los poderes de la Naturaleza. La cultura en la que crecieron desarrolló un concepto del Universo en el que el mundo físico convivía de cerca con una contrapartida invisible poblada de criaturas legendarias, una realidad que escapa a los ojos pero accesible a algunos. La rica mitología celta, sus relatos y leyendas despiertan aún una poderosa fascinación. A partir del siglo XVIII el movimiento romántico y el resurgir de los nacionalismos dio un nuevo ímpetu al interés por las culturas "bárbaras" en clara contraposición al punto de vista clásico inspirado en el modelo grecolatino.

Muchos han sido los grupos que han intentado recuperar la tradición mágica céltica y druídica. Los primeros grupos no pasaban de ser el producto de interpretaciones personales sobre los pocos textos conocidos que poseemos acerca de la religión y la mitología celtas, teñidas de tópicos idealizados y falseados en muchas ocasiones. Tal es el caso del llamado Ciclo de Ossian, una colección de poemas atribuidos a un hipotético bardo del siglo III. Sin embargo, los poemas eran una creación de MacPherson, un poeta escocés del siglo XVIII.

Desde esa primera etapa nuestro conocimiento del mundo celta se ha incrementado y algunos de los grupos actuales tienen más posibilidades de reconstruir un poco mejor el acervo celta original. Con todo no debemos olvidar que la tradición druídica era oral, y en honor de la verdad resulta prácticamente imposible reconstruirla con un mínimo de fidelidad; ello sin tener en cuenta que el mundo celta se extendía desde Irlanda hasta Ucrania y Turquía, una extensión y una variedad geográfica y cultural tan amplia que sin duda dio lugar, pese a los rasgos comunes, a diferentes tradiciones locales; y de hecho se observan profundas diferencias entre el druidismo galo y continental y el que se desarrolló en las islas.

Integrantes de la Druid Order celebrando un rito en el círculo de piedras de Stonehenge.
Integrantes de la Druid Order celebrando un rito en el círculo de piedras de Stonehenge. Imagen bajo licencia Creative Commons Attribution-Share Alike 2.0 Generic. Autor: sandyraidy

Sea como fuere, el legado celta aún permanece en la lengua, las tradiciones, las costumbres y la forma de ver el mundo de muchos lugares en los que prosperó durante siglos. Caminando en el interior del bosque, cuando se levanta la niebla y se oye el murmullo der río y el graznido de los pájaros que anuncian la presencia de la Morrigan el viajero siente que, desde el remoto pasado, la magia perdura...

© Artículo de Javier Arries, publicado en la revista AÑO CERO.

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