SAENS- “ESCAPING FROM THE HANDS OF GOD” (2.003) - (Isabel Ruiz)
Esta banda francesa, creada en 1996 y con sólo dos trabajos en su haber, ha conseguido un álbum brillante, con mucha calidad, que nos viene a indicar que el neoprogresivo está en un excelente momento.
Componentes:
Paul Bouquillard: vocal, bajo, guitarra clásica.
Vynce Leff: el alma del grupo. Guitarras, vocal, teclados.
Benoît Campedel: guitarras, teclados.
Damien Gadenne: percusión.
Colaboran en este trabajo:
Marine Campedel:
violoncelo, vocal clásica
Stephane Geille: piano
Oliver Charmeux: flauta
Saens :
"Escape from the hands of God"
El trabajo se compone de seis cortes, cinco de ellos de duración superior a 11 minutos y un corto epílogo que cierra el álbum. Personalmente lo considero uno de los 10 mejores álbumes de este año pasado, hacía tiempo que no encontraba un neoprogresivo tan elaborado. Tiene influencias de otros grupos, como Arena o Clepsydra, pero sin duda el estilo es lo suficientemente personal como para considerarlos por ellos mismos.
En cuanto a los temas, mi visión es la siguiente:
-Babel Lights (16:45): Personalmente, la mejor pieza del disco. Compleja, sinfónica, muy bien ejecutada, con solos de guitarra clásica, piano y excelentes coros. Pascal Bouquillard luce su bien modulada voz. Una maravilla para los oídos de principio a fin.
-Ayanda (11:54): Comienzo de aire folk subiendo hasta la apoteosis de las guitarras. Encontramos trozos muy clásico-sinfónicos, con voces femeninas y coros gregorianos. Es una pieza de gran calidad.
-The Crawler (13:55): La pìeza con más influencias neoprogresivas. A mí me recuerda mucho a Arena en algunos pasajes. Quizá la menos atractiva, pero no por eso deja de ser estupendo escucharla. Por lo visto, la letra está basada en una fábula de La Fontaine.
-Alone (16:27): Otra obra maestra del disco, una suite excelente, compleja y cambiante, con voces femeninas que le dan el toque clásico, solos de guitarra de los que ponen los pelos de punta, en definitiva, genial.
-Réquiem (11:26): Ésta es una original combinación de balada con música clásico-religiosa. El estribillo está cantado en latín, con unos coros de lo más solemne con voces masculinas y femeninas. Es la única pieza cantada en francés. Realmente preciosa, con mucho sentimiento.
-Epilogue (3:55): suave, corto, sinfónico, muy bello. Es el final perfecto para un trabajo impecable.
Este álbum es de los que escucho una y otra vez y le encuentro siempre matices nuevos, se deja escuchar con sentimiento, es una obra que me gusta de manera especial y que recomiendo siempre que puedo. Esperemos que el grupo mantenga esta calidad en posteriores trabajos.
Isabel Ruiz