"Yo era una de esas personas que no creen en la depresión. Desconfiaba de quienes me decían que una tristeza profunda los había dejado inmovilizados.
Consideraba sus lloriqueos un pretexto infantil.
Debo pedir perdón.
Un día me tocó a mí saber de que estaban hablando."
"Assumpta Roura"