Ante algunos de los siguientes síntomas:
Un estado de ánimo triste, ansioso o "vacío" en forma persistente.
Baja autoestima.
Disminución de interés en actividades diarias.
Sentimientos de desesperanza, desamparo y pesimismo.
Disminución de energía, fatiga, agotamiento.
Poca concentración y/o dificultad para tomar decisiones.
Poco apetito o sobrealimentación.
Alteraciones del ritmo del sueño.
Miedo a perder el control, el tiempo aparece como acelerado, mientras se teme que cualquier cosa negativa pueda ocurrir.
Palpitaciones, sudoración, sensación de inestabilidad, mareo.