
En la actualidad, el futuro de la raza humana depende de la conservación del Medio Ambiente. No podemos continuar argumentando que los desechos, residuos y contaminantes que generamos, y que arrojamos a la naturaleza, pueden reciclarse por sí mismos. La polución, en cualquiera de sus formas, afecta desfavorablemente a la vida del ser humano, dando lugar a incomodidades, enfermedades e incluso, originando en muchos casos, la muerte.
Es necesario en este contexto, despertar cada vez más, la consciencia y el interés de las generaciones futuras. Y es que, si seguimos manteniendo esta situación tan grave ¿ qué es lo que les dejaremos a nuestros hijos ?
Así las cosas, proyectos como RUTA QUETZAL-ARGENTARIA, en el cual tuve el honor de participar cuando cumplí diecisiete años, son de una importancia capital para las cuestiones ambientales. Este programa, que facilita la unión de los pueblos del mundo, demuestra la importancia de la conservación del ecosistema, modificando las formas de pensar de los expedicionarios que participan, fomentando la aparición de nuevas ideas y, como aspiración básica, poniendo a los alumnos en contacto con la naturaleza, con los animales y con el Medio Ambiente.
Por tanto, la expedición cuenta con unos factores que me animaron aún más a estudiar Ingeniería Sanitaria y Ambiental. Asimismo, otros expedicionarios se decidieron por esta alternativa ecologista, y así, tenemos a Carolina Suasi, Delegada de la Asociación Jóvenes Aventureros en Mallorca, estudiando Ciencias del Mar en Las Palmas de Gran Canaria.
La Expedición Ruta Quetzal 1993 fue maravillosa, en especial, las visitas a Madrid y a su magnífico Jardín Botánico, el paseo por el Zoológico de Valladolid, y por la Casa de las Ciencias de La Coruña, con su espectacular Planetario, así como la travesía en barco del Océano Atlántico, o la estancia en la Isla de Guadalupe, en la que existe un salto de agua impresionante.
Volviendo al tema que trato en este artículo, considero que los jóvenes que participaron en esta expedición, comparten conmigo estas ideas acerca de la degradación del Medio Ambiente.
El que programas como la Ruta Quetzal se sigan celebrando todos los años, constituye un seguro de vida, y es un medio estupendo a través del cual, puede ejercerse presión a escala mundial, cuando, en el día de mañana, los jóvenes de hoy sean los que tengan el poder de decisión, bien como profesionales, bien como gobernantes de sus respectivos países.
Helio Da Silva Almeida
Embajador de la Asociación Jóvenes Aventureros en Brasil