|
Manual de procedimientos básicos en la incubación de huevos de avestruz africano ( Struthio camelus )
|
Introducción.
La incubación es el procedimiento más técnico de esta ganadería. Requiere una formación profesional adecuada a las tareas a desarrollar, asumiendo que cualquier persona puede desarrollarla si se le forma adecuadamente.
Todo proceso que involucra etapas tan decisivas y delicadas en el desarrollo de un ser vivo, necesita del conocimiento básico de las pautas de limpieza, desinfección y bioseguridad, así como una mínima preparación técnica que permita solventar problemas derivados del funcionamiento de las máquinas a su cargo (incubadoras, nacedoras, aire acondicionado y fuentes de calor).
Las pautas de limpieza y desinfección son vitales en el manejo de una sala de incubación.
Los procedimientos deben ser realizados dentro de un marco de bioseguridad y limpieza, aunque no se debe sobredimensionar ninguno de los pasos, y por supuesto tampoco se deben despreciar.
La reducción de contaminantes, la descontaminación, la limpieza y la desinfección deben estar presentes en cada sala de trabajo y en todos los mecanismos desde el ingreso del huevo hasta la salida del pollo.
No debemos olvidar que el origen del huevo es estéril, pero que su paso a través de la cloaca le transforman en un elemento con una carga bacteriana saprofita que en prevención de males mayores debe ser reducida a su mínimo exponente en el momento de su ingreso a la sala de incubación.
Existen probabilidades de contaminación del huevo desde el inicio mismo del proceso de ovulación (contaminación vertical), si el ovario de la hembra se encuentra contaminado (ejemplo: Salmonela enteritidis), contaminación de patógenos ambientales en la zona del nido (materia fecal principalmente) ya que los contaminantes propios del suelo no suelen ser de alta patogenicidad para el huevo.
Todos estos conceptos ponen en su verdadero sitio a la limpieza y desinfección en el proceso de incubación.
La limpieza es imprescindible, la desinfección necesaria, pero con el justo límite que nos impone el sentido común. No debemos transformar al sistema de incubación en un sitio completamente estéril, de procedimientos rígidos como si de un quirófano de alta complejidad se tratara.
Recogida de los huevos.
La recogida de los huevos debe ser hecha a diario. Hay que elegir la mejor hora del día para hacerlo, teniendo en cuenta que la mayoría de las hembras pondrán por la tarde.
Para este procedimiento se debe tener en cuenta 2 principios básicos:
1) El tiempo transcurrido entre la puesta y la recogida debe ser el menor posible (evitar la preincubación debido a condiciones climáticas)
2) Se debe evitar la excesiva contaminación del huevo en el proceso de enfriado inmediatamente posterior a la puesta.
La mejor forma de realizar la recogida es con la mano
protegida con un guante de látex o bien con la mano enfundada en una bolsa,
aunque si el operario que la realiza es conciente de las buenas prácticas de
manejo sanitario, puede hacer la recogida simplemente con las manos previamente
bien lavadas. Debemos tener en cuenta que ese huevo va a ser limpiado y
desinfectado en los minutos posteriores a la recogida.
El transporte del huevo hasta la sala de incubación se debe realizar en una cesta o caja plástica que pueda ser limpiada y desinfectada con frecuencia, o eliminada en caso necesario.
Muy importante: los huevos no deben ser manipulados con violencia. Se deben evitar los movimientos bruscos, así como los golpes entre ellos. Esta es una gran causa de mortalidad embrionaria, y muchas veces superior a la causada por la contaminación del huevo.
"Para tener huevos limpios, sin contaminación se deben producir huevos limpios, sin infección".
Selección, limpieza y desinfección.
Selección. Cada granja debe establecer los criterios de selección para el ingreso de sus huevos a la incubación. No existen parámetros standard de trabajo para establecer criterios de selección, no obstante, enumeraré algunos que pueden ser tenidos en cuenta como generales:
- Huevos extremadamente sucios con barro o con materia fecal.
- Huevos rotos o picados con agujeros superiores a 1 o 2 mm.
- Huevos manchados con sangre
- Huevos rugosos.
- Huevos porosos
- Huevos blandos
- Huevos por debajo de los 1000 grs de peso (según el criterio de cada granja)
- Huevos por encima de los 1800 grs. (según el criterio de cada granja)
Limpieza y desinfección. Igual que en el procedimiento anterior, debe prevalecer el criterio de cada técnico, teniendo al sentido común como principal objetivo de trabajo. Todos los desinfectantes del mercado son útiles a la hora de limpiar y desinfectar la superficie del huevo.
Se deben tener en cuenta puntos muy importantes como la economía (bajo costo) y que sean productos biodegradables.
La ausencia de materia orgánica (barro, materia fecal) es fundamental antes de aplicar cualquier desinfectante.
La limpieza debe ser rápida y sin movimientos bruscos para el huevo. En caso de decidir la limpieza y desinfección del huevo por lavado, éste debe ser realizado por inmersión rápida o bajo el grifo, teniendo en cuenta que el agua debe estar 4 ó 5 grados por encima de la temperatura del huevo.Este lavado debe ser rápido y limitado a los huevos que habiendo pasado el proceso de selección se encuentren demasiado sucios.
Desinfectantes recomendados:
- Hipoclorito sódico
- Cloruro de benzalconio
- Agua oxigenada o desinfectantes peroxidantes.
- Mezclas comerciales como Virkon ® Laboratorios Bayer
- Fumigación. Siempre y cuando no existan razones que aconsejen realizarlas, la fumigación se puede sustituir con una generación de huevos limpios y seleccionados. En caso de exigencia legal, se debe realizar, y para ello las instalaciones deben contar con un sitio adecuado a esta finalidad
Identificación del huevo. Esta se debe realizar de forma visible y que no comprometa excesivamente la limpieza del huevo, así como su permeabilidad de oxígeno ambiental.
Se recomienda identificar cada lote semanal con un color distinto, para facilitar su localización en el momento de la apertura de la incubadora.
Ejemplo: semana 1 - lote rojo, semana 2 - lote verde, etc.
Para la identificación se recomienda la utilización de etiquetas de colores o bien etiquetas blancas con uno de los extremos pintados por nosotros.
El tamaño de las etiquetas no debe superar los 3 x 2 cms aproximadamente y no se deben colocar en la zona de los poros mayores (cámara de aire). La utilización de etiquetas evita una manipulación excesiva del huevo, aunque también se puede identificar escribiendo directamente sobre la superficie del huevo.
Conservación.
Este paso es de vital importancia para el desarrollo futuro del proceso de incubación.
- Condiciones. Huevos seleccionados y limpios
- Colocados verticalmente y con la cámara de aire ha-cia arriba.
- Temperatura. 15 a 17 grados C.
- Humedad. 30 - 35 %
- Tiempo. 7 días como máximo
La sala de conservación debe ser un sitio adecuado a tal fin, debe permanecer cerrado para evitar fugas de temperatura y mayor coste energético, así como una temperatura de mantenimiento constante.
Las dimensiones deben de estar adecuadas a la producción prevista, teniendo en cuenta que se pueda circular dentro de la misma, así como realizar la limpieza sin dificultad.

Es recomendable utilizar una sala de trabajo y no una nevera acondicionada (falta de oxígeno..!!!)
Precalentamiento. Este proceso se refiere al "precalentado" previo del huevo antes de ser introducido a la incubadora. Es el procedimiento que eleva durante 12 - 18 horas la temperatura desde los 15 º C de la sala de conservación hasta los 25 º C aproximadamente que registra el ambiente de la sala de incubación, con el fin de evitar el shock térmico que se produciría por introducir un huevo frío en una incubadora a 36 º C.
Es un paso imprescindible para garantizar la viabilidad del embrión.
Carga de las incubadoras. Incubación propiamente dicha.
La carga se debe realizar semanalmente. Se debe evitar la carga de huevos de menos de 48 hs de conservación, así como huevos recién sacados de la cámara fría.
El proceso de carga debe ser realizado sin movimientos bruscos que puedan alterar la vida del embrión.
Dependiendo del tipo de incubadora, la carga se debe realizar en forma vertical (con la cámara de aire hacia arriba) o de forma horizontal.
1º control ó primer miraje. Se realiza a la semana de incubación coincidiendo con la carga siguiente. En esta se hace una primera selección de huevos infértiles (huevos claros). Los huevos dudosos se vuelven a mirar a la semana siguiente. La manipulación debe ser rápida y lo mas cuidadosa posible, evitando movimientos bruscos. Hay que tener en cuenta que el huevo no se enfría en 5 minutos que puede durar la manipulación, pero si se puede morir el embrión si se mueve exageradamente o con movimientos bruscos.
La mejor forma de realizar el miraje es con una linterna de mano con bordes de goma que se adapten a la superficie del huevo.
El mejor sitio es en una mesa, al lado de la incubadora, sin sacarlos de la bandeja que los contiene.
2º control ó miraje de evolución. Este se realiza entre los 21 a 28 días en huevos al azar, con la finalidad de controlar la evolución del lote en general. En el caso de incubadoras con carros individuales, se puede hacer un miraje mayor, ya que se puede sacar el carro y en pocos minutos , sin tocar los huevos, vigilar la evolución de un gran número de embriones.
3º control o miraje de transferencia. Se realiza entre el día 38 y 39 con la finalidad de visualizar la penetración de la cámara de aire y el movimiento del embrión. En este momento se decide la transferencia a la nacedora.
Pesado de los huevos.
Este procedimiento es necesario para controlar el desarrollo de la incubación en relación a la pérdida de peso del huevo.
Procedimiento sugerido: determinar una muestra del total de huevos y hacer un seguimiento. De esta manera se evalúa en forma general como está perdiendo humedad (peso) los huevos controlados y en forma indirecta como se está de-sarrollando la incubación de ese lote. Se debe escoger un número determinado de huevos por cada lote.
Dependiendo de cada zona, la pérdida de peso puede oscilar entre un 12 a un 18 %, considerándose ambos valores dentro de los parámetros normales.
Transferencia a la nacedora.
Para este paso se pueden tener en cuenta dos criterios:
a) Cuando los huevos de un lote llegan al día 39 de incubación.
b) Cuando el pollo rompe la cámara de aire (paso de respiración corioalantoidea a pulmonar).
Solo se deben transferir aquellos huevos que cumplan el criterio de trabajo (a ó b).
El proceso de nacimiento es un proceso mucho más exigente que la primera etapa (39 días +/-) debido al mayor requerimiento de oxígeno por parte del embrión y fundamentalmente porque es un proceso más "sucio" que el anterior (presencia de plumón, cáscara, meconio).
Nacimientos. Dependiendo de la homogeneidad de los lotes, los nacimientos pueden acontecer durante 3 a 4 días (hasta el día 45 de cargados en la incubadora). Lo más normal es que la gran mayoría (75 - 80 %) nazcan entre el día 42 y 43 de cargados en la incubadora.
Los pollos deben nacer solos. En el caso de ser necesaria la intervención del personal de la sala de nacimiento, ésta se debe limitar a facilitar la apertura de un agujero previamente realizado por el pollo, NUNCA a realizar el primer agujero.
Esta técnica de trabajo permite realizar la primera selección de los pollos.
Primeras 48 horas.
Este período es de vital importancia para el desarrollo futuro del pollo.
Gradualmente se debe enfrentar al pollo al medioambiente en el que va a desarrollar su vida futura. Debemos partir de la base que el pollo viene de un silencio casi absoluto, una oscuridad casi total y una constancia térmica que ha durado 42 días.
Las primeras 48 horas deben ser de presentación gradual a la nueva situación de luz, temperatura y ruidos.
Existe una gran diferencia entre la temperatura de la nacedora - 35,8 º C - y la temperatura de la sala donde el pollo espera para habituarse.
En esta nueva sala se debe bajar gradualmente la temperatura hasta llegar a un equilibrio entre la temperatura ambiental y la de la sala.
Controles sanitarios
El principio básico es producir huevos limpios y sanos.
Los controles sanitarios deben ser realizados por un profesional veterinario. Los controles mínimos a realizar deben estar de acuerdo a la normativa vigente y también a un plan de salud para la población animal.
a) Control sanitario de reproductores. Este apartado incluye serologia e hisopados cloacales para detectar los animales positivos a Salmonela sp.
b) Control sanitario de la sala de incubación. Fundamentalmente debe estar encaminado a lograr ausencia total de hongos y dentro de ellos el más importante es el Aspergillus sp.
c) Necropsia sistemática de los animales que se mueren en la planta de incubación.
d) Muestreo bacteriológico. Con el fin de determinar patógenos prevalentes.
Normas de bioseguridad.
I. Determinación de zonas sucias de trabajo y zonas limpias.
II. Limpieza secuencial y programada de todas las instalaciones.
III. Reposición de líquidos desinfectantes en los pediluvios.
IV. Programa de formación y entrenamiento del personal (funcionarios). Descontaminación secuencial del huevo desde su ingreso a la sala de limpieza hasta su salida de la planta de incubación, ya sea como pollo vivo, embrión muerto o huevo infértil.
V. Programa de desinfección, desinsectación y desratización.
Controles técnicos
Contactar en la zona de influencia de la planta de incubación con una persona técnica (electricista, frigorista, técnico de calefacción, etc) que pueda solventar en caso de urgencia o de mantenimiento rutinario las máquinas de la finca.
El teléfono (o la forma de localizarlo) debe constar en forma clara y accesible, para poder contar con él en caso de avería (desperfecto técnico, tormenta, falta de energía, etc.).
La persona responsable de la planta se debe familiarizar con el funcionamiento general de las máquinas con el fin de poder solucionar pequeños desperfectos o tareas de mantenimiento (cambio de fusibles, cambios de correas, saltos de diferenciales, etc).
Control de las incubadoras. Control de funcionamiento eléctrico - mecánico (a cargo de personal técnico especializado)
Modelo de ficha para sala de incubación
Realizar una ficha diaria que recoja los parámetros de las máquinas en funcionamiento.

Modelo de ficha para sala de nacimiento
Las fichas deben ir por separado, ya que deben ser utilizadas en tiempos diferentes, salas diferentes y según el volumen de trabajo (cantidad de huevos y pollos) debe ser realizado por personas diferentes.
Esto es un modelo orientativo en cuanto a formato y datos a recoger. Cada empresa debe realizar sus propias fichas de trabajo.
Los datos deben ser solo aquellos necesarios, aunque la mejor forma de seleccionar cuales son los buenos, es tener muchos para poder descartar.
MUY IMPORTANTE
Para el correcto desarrollo de la incubación se debe saber en cada momento como están los niveles ambientales de oxígeno y dióxido de carbono en la sala (ventilación), ya que esto es la expresión más certera de cómo es el aire que circula dentro de la incubadora o nacedora.
La medida (cuantificación) del oxígeno ambiental es muy cara, pero existe una forma más económica de realizarlo que es a través de la medida del dióxido de carbono. Midiendo este último, se toman como referencia las cantidades aceptadas de dióxido de carbono en aire atmosférico (0.3 % ó 300 ppm) y a partir de este dato se establecen los parámetros de trabajo.
Adrián Romairone Duarte /// González Silva, 2 /// 47193 - La Cistérniga /// Valladolid - España
www.diagnosticoveterinario.com
www.indomest.com