CARTA ABIERTA AL CONSEJERO DE EDUCACIÓN Y CULTURA DE CASTILLA Y LEÓN, CON MOTIVO DE LOS ICONOS Y SÍMBOLOS RELIGIOSOS EN LAS AULAS Y OTROS ESPACIOS COMUNES DEL COLEGIO PÚBLICO MACÍAS PICAVEA DE VALLADOLID.
Octubre 2005
Señor Consejero de Educación y Cultura:
La Asociación Europa Laica, entidad de ámbito
estatal inscrita en el correspondiente registro del Ministerio
de Interior, ha recibido la queja de padres y madres de alumnos
del citado colegio, relativa a la petición expresa realizada
en su día para que fueran retirados los iconos y los símbolos
religiosos de las aulas y otros espacios educativos comunes en
el colegio público Macías Picavea de
Valladolid.
Dicha petición está fundamentada en la jurisprudencia
generada hasta ahora, en casos similares, por el Tribunal Constitucional,
recogida en la Resolución dictada por el Procurador del
Común de Castilla y León el 14 de junio de 2002,
que concluye:
Que conforme a los argumentos expuestos a lo largo de la presente
Resolución, y con el fin de garantizar el principio de
aconfesionalidad del Estado y la protección de las minorías
en el ejercicio del derecho fundamental a la libertad religiosa
reconocido en el artículo 16 de la Constitución
de 1978, y desarrollado por la Ley Orgánica 7/1980, de
5 de julio, de Libertad Religiosa, se adopten por esa Consejería
de Educación y Cultura cuantas actuaciones sean precisas,
con el fin de retirar los símbolos religiosos existentes
en las aulas de los Centros públicos docentes, siempre
que medie una solicitud en tal sentido.
La Asociación Europa Laica conoce igualmente la respuesta
dada por esa Consejería al Procurador del Común
y las razones aducidas para negarse a obedecer su dictamen:
1. Porque dictar una norma de carácter general suscitaría,
probablemente, tensiones en el seno de algunas comunidades educativas,
generando conflictos donde ahora no existen.
2. Porque afecta solamente a unos determinados centros docentes.
3. Porque se enmarca dentro de la convivencia general del centro.
4. Porque los problemas puntuales y concretos deben solucionarse
dentro de los centros afectados.
En calidad de portavoz de la Asociación Europa Laica, debo
comunicarle, Señor Consejero, que dichos argumentos resultan
del todo inaceptables. El conflicto ya existe, al pretender imponerse
a toda la comunidad educativa de los colegios públicos
la religiosidad y los signos de una confesión particular,
sea o no mayoritaria. También existe ya el daño
moral hecho a los padres que, para no soportar en silencio semejante
imposición, se han visto obligados a manifestarse publicamente
sobre sus convicciones religiosas, quedando así privados
del amparo ofrecido, a tal efecto, por el artículo 16.2
de la Constitución. Dicho daño moral, del que es
usted responsable, se hubiera evitado si los Poderes Públicos
hubieran cumplido con su deber de garantizar, de entrada y sin
necesidad de petición expresa, los derechos fundamentales,
en lugar de subordinarlos a intereses particulares y a conveniencias,
con argumentos tan escasamente éticos y tan manifiestamente
ajenos a los derechos humanos como que esta dejación afecta
solamente a unos determinados centros docentes.
En cuanto a los dos últimos argumentos, debo recordarle,
Señor Consejero, que en un Estado de Derecho regido por
normas democráticas, la convivencia debe considerarse siempre
entre ciudadanos y ciudadanas libres e iguales, sujetos de derechos
fundamentales inalienables que, como tales, no pueden ser puestos
en cuestión, ni votados, ni sometidos a condiciones azarosas
de mayorías y minorías en el seno de las microcumunidades
que integran el Estado, como es el caso de un colegio público.
En virtud de una argumentación tan impropia como la emitida
por esa Consejería, mañana un centro educativo sostenido
con fondos públicos podría vulnerar derechos individuales
(no aceptar a hijos de parejas de hecho, por ejemplo), apelando
a su tradición interna católica, a la necesidad
de no ofender al señor párroco, a la conveniencia
de no crear conflictos donde ahora no existen, y,
con el precedente de la citada argumentación, con la completa
connivencia de la Consejería de Educación y Cultura
de Castilla y León, que lo consideraría un asunto
a resolver en la convivencia general del centro.
La Asociación Europa Laica considera, pues, del todo improcedente
el sometimiento de la petición expresada por los padres
a votación secreta en Consejo Escolar, y le insta públicamente,
Señor Consejero, por el procedimiento de la carta abierta,
a no hacer tendenciosa dejación de sus deberes, a garantizar
a los ciudadanos y ciudadanas, en el ámbito de sus competencias,
el ejercicio de los derechos fundamentales y a obedecer, en suma,
la Resolución del Procurador del Común, que, si
bien no es vinculante, intenta atenerse a la legislación
vigente.
Por otra parte, la Asociación Europa Laica se sumará
a todas las acciones legítimas emprendidas por estos padres,
tanto en el ámbito de la opinión pública
como, si llega el caso, en el de las actuaciones ante los organismos
competentes, incluidos los tribunales de justicia, para defender
la libertad de conciencia ante lo que considera un caso de deliberado
desprecio a los derechos fundamentales.
Agradeciéndole su atención, le saluda atentamente
Juan Francisco González Barón,
Presidente de la Asociación Europa Laica.
http://www.europalaica.com