El clarinete, junto con la flauta travesera, el oboe y otros instrumentos, forman el grupo de los instrumentos de viento de madera. Igual que la flauta travesera, está formado por un cilindro, pero en este caso no es de metal sino de madera y acaba en una pieza en forma de campana. El sonido del clarinete se consigue haciendo vibrar el aire en el interior del cilindro. Su historia no se remonta tantos años atrás como la de la flauta, ya que se inventó en el siglo XVIII. Las posibilidades de los sonidos que emite son infinitas.