Los Garou pueden adoptar cinco formas diferentes

 

 

 

Los Garou pueden adoptar cinco formas diferentes. Para que os hagáis una idea de cómo son, os hacemos una descripción de los cambios que sufren.

 

 

 

 

Homínido: el hombre

 

El Homínido tiene el aspecto del más común de los humanos y es idéntico a cualquier otro mortal.

 

 

 

 

 

 

Glabro: el casi-hombre

 

El Glabro es una versión más grande, musculosa y peluda de la forma Homínido. El personaje crece unos 15 centímetros y gana el peso proporcional que ronda en torno al 30%. La dentadura, uñas y pelo son más largos que en los humanos comunes, y sus uñas y colmillos más afilados.

 

 

 

 

 

 

Crinos: El lobo-hombre

 

El Crinos es un hombre lobo enorme, fuertemente musculado y peludo. Al adoptar esta forma, el Garou vuelve a crecer la mitad de la altura de un Glabro (ya de por sí más grande que un Homínido). Así, un hombre lobo que mida un metro y medio de altura en forma Homínido, se alzará hasta los 2’54 metros en Crinos. Además, gana la masa corporal proporcional, incrementando su peso en tres veces y media el peso del Glabro. En el rostro Homínido del personaje aparece un hocico, y sus colmillos y garras se hacen más largos y afilados. El pelaje cubre por completo el cuerpo del Garou, le crece cola y sus brazos se alargan hasta el punto de que sus manos descansan al lado de sus rodillas.

 

 

 

 

 

 

 

 

Hispo: el casi-lobo

 

El Hispo es un colosal y aterrador lobo del tamaño de un pony pequeño. Está considerablemente más musculado que un Lupus, con el consiguiente aumento de peso. Sus patas son más robustas y su mandíbula más poderosa. Gracias a su bajo centro de gravedad, el Hispo resulta ser mucho más ágil que el Crinos, aunque no puede llegar a compararse con la velocidad y la esbeltez de la forma Lupus.

 

 

Lupus: el lobo

 

El lupus tiene todo el aspecto de un lobo como cualquier otro, dependiendo de su tribu o raza.