Este es un arcano que hace referencia a las emociones, los sentimientos, a la parte femenina que posee todo ser humano. También habla del conocimiento que existe en nuestro interior fruto de la reflexión, la meditación sobre nuestro modo de reaccionar y sentir ante lo que nos rodea, en resumen, nos obliga a conectar con nuestra experiencia interior y dejar momentáneamente de lado el conocimiento externo.El papel de la Papisa no consiste en enseñar a otros dicho conocimiento, sin embargo, tampoco lo esconde o lo guarda para sí misma, está ahí, para quien lo quiera ver como bien se refleja en la lámina (tiene el libro abierto frente a nosotros). Ciertamente, no es un arcano especialmente activo, aunque sí que nos habla de alguien que posee bastante fortaleza, resistencia y capacidad de continuidad. Cuando aparece como retrato de una persona, estaremos hablando de alguien que suele conducirse de modo pausado aunque tenaz, que ha aprendido a escuchar sus necesidades y a valorarse a sí misma, hará sacrificios, pero evitará poner en juego su estabilidad emocional y se protegerá ante aquella circunstancia o persona que ella sienta que le es perjudicial, entendiendo pues, que para estar bien con los demás y hacerles felices tiene la obligación de ser feliz y protegerse ella primero, así es como como comprende en parte la necesidad de quienes le rodean. Es quien, de modo discreto, ayuda y se muestra protectora y afable sin llegar a ser opresiva, el primer día nos dará de comer, pero el segundo, si somos listos, nos mostrará el modo de ganarnos el sustento y nos apoyará. Por haber conseguido desarrollar esa capacidad de conectar consigo misma, puede ser una persona muy intuitiva, ya que ha desarrollado la paciencia y sabe escuchar en el silencio. Al ser una carta femenina, está relacionada con la maternidad, hace referencia a la madre, también a la naturaleza. No es una carta que hable de espiritualidad aunque sí hace referencia a los misterios de la vida, la Papisa entiende que vive en un mundo real y aplica su conocimiento en el día a día. Es de sentimientos intensos, pero se muestra dulce y tierna, no con pasión exagerada.
En su vertiente negativa, la Papisa nos mostrará a una persona testaruda y temerosa de demostrar sus sentimientos, que tiende a encerrarse en su mundo y se condena al aislamiento no sacando tampoco la menor satifacción de ello, de ese no querer mezclarse con el mundo.