Durante el transporte, los animales padecen un intenso sufrimiento físico y psíquico en las operaciones de carga, trayecto, descarga, contenedores, ventilación y cubicación del aire, etc.)
Millones de vacas, ovejas, cabras, cerdos, caballos, potros, burros... viajan hacinados, hambrientos, sedientos y sin atención veterinaria, en trayectos que pueden alcanzar miles de kilómetros, en condiciones que no tienen en cuenta sus más elementales necesidades.
Mueren por , por el hacinamiento y/o las altas temperaturas que se generan en el interior de los contenedores cuando permanecen al sol en espera de ser embarcados en ferrys. Cómo solucionan los operarios la situación creada por un caballo, cuya pata detantera quedó atascada en la rejilla de ventilación del camión (¿podemos imaginar el calvario por el que tuvo que pasar el animal para, en primer lugar, introducir una pata en una rejilla que está... ¡casi a la altura del techo!, y permanecer en esa situación durante no se sabe cuánto tiempo sin poder sacarla de allí?). Los operarios... ¡¡¡ le cortaron la pata al caballo con un machete !!!... ¡El dolor le salía a borbotones por sus desorbitados ojos!. Y las vacas que llegan a Beirut con las patas o las caderas rotas, o tienen cualquier tipo de herida, son atadas con soga por una de sus patas delanteras, izadas por la pata con grúa y soltadas en el muelle cuando aún están en el aire, a más de 1,5 mts. del suelo. En uno de los vídeos se observa el golpe de una vaca contra el suelo. Gruesas lágrimas asoman a los ojos del animal. También cabe destacar el seguimiento que unos inspectores de CIWF hicieron de 3 camiones cargados de ovejas desde el puerto marítimo de Bari (Italia) hasta Grecia. Todo fue grabado en vídeo. Los animales estuvieron en el muelle más de 48 horas, dentro de los contenedores, expuestos a un calor abrasador, en espera de la llegada del ferry. Luego, el viaje por mar duró otras 20 horas. Es decir, estuvieron más de 50 horas sin comer ni beber a pesar del calor, además de la extenuación, el estrés y la deshidratación padecida. No pocos tenían grandes dificultades para respirar. Al finalizar el viaje, muchos habían sufrido colapsos y 160 habían muerto.