Si la verdadera Historia de España está escrita en los documentos de los
archivos concejiles, parroquiales y protocolos de los escribanos, la Historia de
Cantalapiedra ofrece hitos representativos de su pasado glorioso.
El protagonismo que ostentó en la Edad
Media y Renacimiento en la región salmantina, queda reflejado por su recordado
"Fuero de Campopetre", código jurídico normativo; Las Cortes
de
Castilla celebradas en el año 1400, su Sínodo
Diocesano, su Sede Episcopal y
la implicación de la villa en el difícil camino de los Reyes Católicos hacia
el Trono de Castilla.
La primera vez que resuena su nombre en la historia es en diciembre de 1136,
cuando el emperador Alfonso VII y su mujer Doña Berenguela la donaron a la
Sede Episcopal Salmantina y a su Obispo Don Berengario.
Durante el siglo XIII la Villa fue Cámara Episcopal y en ella están fechados
algunos de los documentos otorgados por los Prelados. En 1422, Don Sancho de
Castilla, obispo de Salamanca, trasladó la Sede Episcopal
a la Villa, haciendo
catedral a su Iglesia Parroquial de Santa Maria del Castillo. Ya se habían
celebrado en esta Villa entre los años 1382 y 1385 un Sínodo que trató
cuestiones importantes y en 1400 el Rey D. Enrique III celebró en la Villa las
Cortes Generales.
En las Luchas de Sucesión
al
Trono de Castilla, Cantalapiedra junto con otras
villas se declararon favorables a Juana la Beltraneja, frente a Isabel la
Católica. Fue sitiada desde 1475 hasta 1477 por las tropas de Fernando de
Aragón. A raíz de tomar partido su guarnición perdió su recinto amurallado.
Hoy nos queda únicamente un torreón, llamado la Torre del Deán.
Y por último, señalar que Cantalapiedra fue el primer pueblo de España donde
se hizo la Concentración
Parcelaria, allá por el año 1953, siendo alcalde de la Villa D. Luis Igea.