" Te acercas
a la Villa de Cantalapiedra habiendo recorrido las llanuras onduladas típicas
de esta zona castellano leonesa. El campo labrado que contemplas, mies sazonada
en la primavera, amarillo candeal en verano y terruño labrado en el
invierno, esta lleno de historia decisiva para esta región. Situada en las
rutas medievales por las que transitaban junto con los rebaños de la Mesta, los
nuevos productos traídos de Europa y las nuevas ideas sociales y culturales
que llegaban "

Cantalapiedra,
forma
parte de la provincia de Salamanca, de cuya capital dista 50 kilómetros. Los 71.15
kilómetros cuadrados de su término municipal, tienen forma de lengua de tierra
llana, colindante con las provincias de Zamora, Valladolid y Ávila, (altitud
781 m). Perteneciente al partido judicial de Peñaranda
, cuenta
actualmente con unos 1291 habitantes. Típico pueblo de la Salamanca echada sobre los surcos de Castilla la Vieja, en
medio de la llanura sin fin, de fecundos campos de trigo. Fue el primero de
España donde se hizo la concentración parcelaria.
De la primera organización
de Cantalapiedra nos queda un plano
enmarcado por las rondas (del Norte, del Sur, del Nordeste y del Noroeste) y
presidido en el centro por la plaza mayor y la inmensa iglesia de Santa María
del Castillo. Su pasado queda reflejado en topónimos como la calle de Tejedores,
ronda del Muro, ronda del Matadero Viejo o la calle del Hospital.
Los restos del antiguo recinto los simboliza la torre del Deán. Y como lugar
emblemático para la villa y para la convivencia cabe subrayar la ermita y parque
de Nuestra Señora de la Misericordia. A esta trama histórica se une más tarde,
en los siglos XIX y XX, el crecimiento en el camino o paseo de la Estación, con
dos claras referencias: el más moderno convento de las Clarisas y la Harinera de
Cantalapiedra, hoy arruinada.
©
VillaCantalapiedra.