UNA APROXIMACIÓN A LA "HOMOSEXUALIDAD" EN ROMA EN EL SIGLO PRIMERO DE NUESTRA ERA
Carlos ESPEJO MURIEL
Publicado en las actas del II Congreso Andaluz de Estudios Clásicos (Antequera-Málaga 1984), 171-175
A lo largo de esta comunicación intentaremos ofrecer una rápida visi6n del tema, teniendo en cuenta otros trabajos realizados, por los que quizá pueda parecer que las tesis emitidas aquí carezcan de base, y ante esta posible duda, es nuestro interés dejar constancia de la brevedad de las coordenadas en que nos movemos (esto es, espacio-tiempo), si bien intentaremos mostrar la mayor parte de datos de los que disponemos en las oportunas notas que acompañan este trabajo.
El hilo conductor de la narración está configurado a partir de las siguientes ideas:
I. Introducci6n.
II. Estructura de la familia y funciones.
III.Papel de la "homosexualidad" en la educación.
IV.Fuentes y bibliografía utilizadas.
V.Desarrollo.
V. 1. Existencia de relaciones "homosexuales" en Roma.
V. 2. Entorno en que se desarrollan.
V. 3. Formas en que se manifiestan.
V. 4. Opini6n de la época sobre las mismas.
VI.Conclusiones.
1. Introducción
Nos hemos decidido a trabajar sobre esta cuestión dado que nos interesa la parcela de la vida y costumbres que suele estar poco estudiada, y dentro de ella, el apartado de las relaciones sexuales, por el silencio de la investigación ante éstas, más acentuado aún, cuando se trata entre personas del mismo sexo.
La escasez de estudios se ha comprobado a la hora de elaborar este trabajo, encontrándonos, bien con obras que lo tocaban de forma marginal (cargadas de tintes moralistas, religiosos, ideológicos, machistas,... ), o bien, con la necesidad de trabajar directamente con las fuentes. Si el problema se presenta agudo en las relaciones entre hombres, ni qué decir tiene en el caso de las mujeres, donde la dificultad es aún mayor. Por lo cual esta faceta no se incluye en esta comunicación, aunque la postergamos para un futuro pr6ximo.
Nos restaría decir que estamos en desacuerdo con la utilizaci6n del término "homosexualidad", de ahí que hayamos decidido entrecomillarlo, ya que cualquier tipo de relaci6n sexual afectiva, no debe -a nuestro juicio- encasillarse en términos restringidos, ya que se trata simplemente de relaciones entre personas.
II. Estructura de la familia y funciones
Nos encontramos dentro de la esfera del Derecho Privado', en ésta, el hombre, como individuo, no es sujeto de derechos y libertades sino que éstos le vienen asignados en funci6n de la comunidad, a partir de su origen y su permanencia o no, a la familia. De esta forma, y para mejor enterdernos, son tres los estados de la personalidad jurídica reconocidos por el Derecho Romano:
- libertad (status libertatis)
- ciudadanía (status civitatis)
- pertenecía a una familia (status familiae)
De éstos, la familia era la célula base del Estado en la sociedad romana, configurada a partir del matrimonio (instituci6n que se mantuvo hasta en los períodos más difíciles) para el cual, el amor no era condici6n indispensable, siendo además un deber de todo buen ciudadano romano (permitía el culto a los ancestros y los ritos de los "sacra domestica", a la vez que los perpetuaba, que fue condición indispensable dentro de la configuración de la VRBS para satisfacer sus pretensiones )2. Y de la "patria potestas", a la que estaban sometidos todos los miembros de la familia.
III. Papel de la "Homosexualidad" en la educación
Nos remontamos a la antiguagrecia para señalar la importancia de las relaciones "homosexuales" considerada dentro de la institución educativa: la "paiderasteia"3.
El origen de tal institución estuvo vinculado a la faceta militar, aunque cuando ésta tom6 papeles distintos, continuó persistiendo: la paideia se realiza en la paiderasteia. Así, la educación se concibe como relaciones profundas que unían de modo personal, a un espíritu joven con una persona de más edad, que era al mismo tiempo, su modelo, su guía, su iniciador,... En el caso concreto de Esparta era considerada como la forma más perfecta y bella de educación4.
En cambio en el mundo romano la esfera dominante en la educación es la familiar (en Grecia se entendía como una imitaci6n de los héroes, mientras en Roma, sería una imitaci6n de los antepasados, de características más o menos heroicas, pero con la dominante de lo familiar). Aunque se conserva el patrocinio de un encumbrado personaje, a quien se profesa respeto y veneración, pero queda lejos de la pederastia, ya que ésta era considerada una verguüenza para la civilización griega.
IV. Fuentes y bibliografía utilizadas
Las fuentes utilizadas han sido: Tibulo, Propercio, Ovidio, Petronio y Séneca. En el caso de Petronio nos basamos en un estudio realizado por nosotros mismos, ayudados por las puntualizaciones sobre léxico amoroso5. En Tibulo, Propercio y Ovidio, los datos provienen de la obra de Sara Lilja, autora que ha realizado un exhaustivo y valioso estudio sobre ellos6. Por lo que respecta a Séneca, sólo los hechos que señala, enredados en una serie de comentarios muy libres y tendenciosos,la profesora E.Conde, nos han ayudado a conocer la opinión del fi1ósofo cordobés7.
V. Desarrollo
V.1. Existencia de relaciones "homosexuales" en Roma: Las fuentes que hemos tratado sobre este período y toca este apartado son: Tibulo, Propercio y Ovidio, de finales del siglo I a.C., y Séneca y Petronio dentro del primer siglo de nuestra era. A partir de todos ellos, llegamos a la certeza de la existencia de relaciones "homosexuales" en la época, como muestra el Satiric6n, en las relaciones entre Encolpio-Git6n, AsciltoGit6n, Encolpio-Ascilto, Encolpio-Licas, Eumolpo-muchacho de Pérgamo, etc8; Tibulo con Maracio9; Propercio tratando el tema10. y Ovidio, al igual que Séneca, opinando sobre él. En estos tres'últimos, que no especifican una relación concreta, pensamos que es evidente su existencia, al pronunciar una opinión11.
V. 2. Entorno en que se desarrollan: En una sociedad tribal las relaciones sexuales creemos que no estarían limitadas en ningúno de sus campos. La sociedad romana en concreto a lo largo de su historia republicana va configurando sus dos máximas instituciones: el Estado y la familia. Resultado de ello es que las anteriores demostraciones tanto sexuales como de otro tipo, que tendrían un carácter más abierto y amplio, quedan relegadas a un último plano, pero no se perderían, de ahí que aparezcan en el campo de las festividades colectivas de los romanos, donde era patente el fenómeno de transgresión del "ordo rerum" impuesto. Dicha transgresión se concreta en el cambio de papeles no sólo de jerarquía social, sino también en el propio papel individual de identificación sexual. En ellas se efectuaban actos de travestimiento, como renuncia al papel asumido cotidianamente12.
Junto a esto también se aprecia el peso "in crescendo" de influencias helenísticas en los niveles que venimos estudiando. Tales influjos son los que para Séneca provocan la "relajación de costumbres" que se sufría y que alcanzaba hasta la familia imperial. Y que buena prueba la tenemos en la legislación familiar de Augusto que intentaba resolver el dilema: pasión amorosa-configuraci6n familiar.
V. 3. Formas en que se manifiesta: Son muy diversas. En el caso del Satiricón tenemos cuatro concretas:
A éstas hay que sumarles el resto que nos proporcionan las distintas fuentes: relaciones no tan plat6nicas como pueden parecer las de Tibulo, las opiniones de Ovidio acerca del mayor o menor placer para ambas partes en las relaciones "homosexuales" y "heterosexuales"; las "depravaciones" señaladas por Séneca, de las que era objeto su época; las afirmaciones de la existencia de prostitución hecha por Petronio y Séneca, especialmente ejercida por adolescentes, etc.... Existe también, dentro de estas varias manifestaciones, un tipo de relación que podía ser heredado, en cierta medida, de los helenos, basado en el amor de personas adultas por jovencitos, efebos. Además, sería necesario hacer mención a las relaciones a las que estaban sometidos los esclavos con relación a sus amos, como muestra de que la esclavitud llegaba hasta el punto de ser objeto de los caprichos sexuales de los amos.
V. 4. Opinión de la época sobre las mismas: Creemos que no debían ser muy favorables a este tipo de relaciones, ya que se salían del marco institucional en el que se encontraban los ciudadanos romanos: familia, Estado, etc. A través del Satiricón, y a partir de los insultos que en algunos momentos intercambian los personajes13 valiéndose de armas de su propia realidad sexual, llegamos a considerar que la opini6n no sería del todo halagüeña, ya que, pensamos que en todas las sociedades, los insultos se corresponden con las realidades que a pesar de su existencia no son bien vistas por la ideología imperante. Otro dato nos lo ofrece Tibulo al sentir vergüenza por el tipo de relaciones que lleva con Maracio14 La opini6n de Séneca está clara, ya que habla de "relajación de costumbres" y de "depravaci6n moral". Por su parte Ovidio, no omite un juicio moral sobre el tema, sino que su situaci6n se hace por medio del placer obtenido por ambas partes en los distintos tipos de relaciones.
VI. Conclusiones
A partir de todos los datos expuestos aquí, consideramos evidente la presencia de relaciones er6tico-afectivas entre hombres en Roma, en el siglo 1 d.C.; relaciones que muestran diversas formas de manifestarse, que las podemos concretar en dos: aquellas que tienen un carácter permanente, y las que conllevan un carácter esporádico, en éstas últimas, no olvidemos, que puede mediar el dinero, lo que nos indica que la prostituci6n también alcanzaba a este terreno. Por lo demás, señalar que es característico, dentro de estas relaciones, la asociación persona adulto-jovencito, como vestigio de la tradición helénica.
Por último, añadir, que como hemos estudiado, en Roma era básica la institución familiar, en la cual este tipo de relaciones no tenía cabida, sin embargo aunque formalmente una faceta negaba la otra, coexistían, no cuestionando el apartado de la familia, y por lo tanto, las relaciones entre hombres quedaban patentes, pero en un segundo plano, es decir, relegadas y no reconocidas en el sistema de valores de la sociedad romana.
NOTAS
1 W. Kunkel y P. Jors, Derecho Privado Romano, ed. Labor, Barcelona 1965; J. Iglesias, Derecho Romano, ed. Arlet, Barcelona 1974; M. Garrido, Iux Uxorium, ed. CSIC, Madrid 1958.
2 M. Meslin, L'Homme romain. Des origins au premier siècle de notre ére, ed. Hachette, París 1978, 157-160.
3 H. Marrou, Historia de la educación en la antigúedad, Eudeba, Buenos Aires 1970, 34-39, 279-286, 439.
4 Jenofonte, La república de Esparta, ed. IEP., Madrid 1957.
5 Petronio, Satiricón, texto revis. y trad. por M.C. Díaz y Díaz, Barcelona 1968169; C. Espejo Muriel, La "homosexualidad" en Roma a través del Satiticón (próx. aparción); A. L6pez L6pez, "Léxico y género literario: Amar en el teatro", Helmantica 31, 1980, 313-343; Idem, "Léxico y género literario: Basium, Osculum, Sauim", Sodalitas 1, 1980, 115-133; ldem, "Léxico y comicidad: 'Amante' en la obra de Plauto y Terencio", Sodalitas 2, 1981, 235-255; E. Montero Cartelle, Aspectos léxicos y literarios de¡ latín erótico (hasta el siglo 1 d.C.), S. de Compostela, 1973; P. Pierruges, Glosarium Eroticum Linguae Latinae, Amsterdam 1965; R. Schievenin, "Trimalciones e i1 puer non inspeciosus" (Petron. 75, S), Etud. Lat. 6, 1976, 295-302.
6 S. Lilja, The Roman elegists' attitude to women, Garland publishing, inc. New York, London l978.
7 E. Conde, La sociedad romana en Séneca, ed. Univ. de Murcia, Murcia 1979.
8 Sat. 8, 9, 10, 11, 43, 75, 81, 85-87, 92, 95, 105, 109, 117, 134.
9 Tib. 1, 4, 24; 1, 8, 9-14; 1, 8, 31-34, 39; 1, 9, 45-47; II, 5, 8 121.
10 Prop. 1, 4, 27-36; II, 30, 29 f.; 111, 7, 21-24; 111, 18, 29 f.
11 Ovid. Ars. 1, 4, 55 f; III, 437; Séneca, De ir. 1, 21, 3. 12 M. Meslin, op. cit., 163-166.
13 Sat. 81.
14 Tib. 1, 9, 45 y 47.