
Tanto en la Asociación Americana para la
Deficiencia Mental (A.A.M.D.) como la Organización Mundial
de la Salud (O.M.S), recogen en sus definiciones estos tres criterios:
La O.M.S define a los deficientes mentales como "individuos
con una capacidad intelectual sensiblemente inferior a la media que se
manifiesta en el curso del desarrollo y se asocia a una clara
alteración en los comportamientos adaptativos".
La A.A.M.D define la Deficiencia Mental como un "funcionamiento
intelectual general significativamente inferior a la media o promedio,
originado durante el período de desarrollo y asociado a un
déficit en la conducta adaptativa".
Otros criterios son:
-Criterio Conductista..Lanzado por los partidarios
del Análisis experimental de la Conducta. El
déficit mental ha de interpretarse como producto de la
interacción de cuatro factores determinantes: biológicos,
de interacción con el medio y condiciones ambientales
momentáneas o acontecimientos actuales.
-Criterio Pedagógico.:El deficiente
mental es aquel sujeto que tiene una mayor o menor dificultad en seguir
el proceso de aprendizaje ordinario y que por tanto tiene unas
necesidades educativas especiales, es decir necesita unos apoyos y unas
adaptaciones del currículo que le permitan seguir el proceso
de enseñanza ordinaria.
Según la Asociación Americana para la Deficiencia Mental y la Organización Mundial de la Salud, existen cinco niveles o grados de deficiencia mental atendiendo al C.I:
1.-Deficiencia mental límite o bordeline
Su Coeficiente Intelectual está entre 68-85.
Existen bastantes diferencias entre los diferentes autores sobre si
deberían o no formar parte de ella. En la realidad cuesta
catalogarlos como deficientes mentales ya que son personas con muchas
posibilidades, que manifiestan un retraso en
el aprendizaje o alguna dificultad concreta de aprendizaje.
2.-Deficiencia mental ligera.
Su C.I. está entre 52-68. Pueden desarrollar habilidades sociales y de comunicación, y tienen capacidad para adaptarse e integrarse en el mundo laboral. Presentan un retraso mínimo en las áreas perceptivas y motoras.
3.-Deficiencia mental moderada o media.
Su C.I. se sitúa entre 36-51. Pueden adquirir hábitos de autonomía personales y sociales. Pueden aprender a comunicarse mediante el lenguaje oral pero presentan con bastante frecuencia dificultades en la expresión oral y en la comprensión de los convencionalismos sociales. Aceptable desarrollo motor y pueden adquirir las habilidades pretecnológicas básicas para desempeñar algún trabajo.Díficilmente llegan a dominar las técnicas instrumentales básicas.
4.-Deficiencia mental severa.
Su C.I. se sitúa entre 20-35. Generalmente necesitan protección o ayuda ya que su nivel de autonomía tanto social como personal es muy pobre. Suelen presentar un importante deterioro psicomotor. Pueden aprender algún sistema de comunicación, pero su lenguaje oral será muy pobre. Puede adiestrársele en habilidades de autocuidado básico y pretecnológicas muy simple.
5.-Deficiencia mental profunda.
Su Coeficiente Intelectual es inferior a 20. Presentan un
grave deterioro en los aspectos sensoriomotrices y de
comunicación con el medio.Son dependientes de los
demás en casi todas sus funciones y actividades, ya que las
deficiencias físicas e intelectuales son
extremas.Excepcionalmente
tienen autonomía para desplazarse y responden a
entrenamientos simples de auyoayuda.
Antes de la concepción;el origen de la deficiencia viene ya determinado por los genes o herencia genética.
2.-Factores extrínsicos.
A)Factores perinatales: Antes del nacimiento.Neonatales:Durante el momento del parto o recién nacido.Postnatales: Después del nacimiento.
Deficientes mentales ligeros
Aunque limitados en su capacidad intelectual, y con graves dificultades
para seguir un currículum escolar normal, incluso en niveles
básicos, son capaces de llegar a escribir, de aprender las
cuatro operaciones elementales de cálculo y de alcanzar un
respetable conjunto de aprendizajes y conocimientos escolares. Su
rendimiento en el trabajo, sus relaciones sociales y su comportamiento
sexual pueden también ser en todo o casi todo, semejantes a
los de personas más inteligentes. A menudo, la deficiencia
mental ligera, permiten un pronóstico esperanzador con los
tratamientos psicopedagógicos pertinentes.
Deficientes mentales medios o moderados
Es la deficiencia mental típica, la que mejor refleja las
descripciones convencionales de lo que la deficiciencia mental es.Los
límites reales, tanto por arriba como por abajo, son
difíiciles de definir y nada rígidos. Su
limitación le traerá problemas serios para la
inserción en un trabajo y, en general, para la
inserción social.
Deficientes mentales severos
Es difícil de rehabilitar y remontar. A pesar de los
tratamientos psicopedagógicos, la deficiencia mental severa
tiene un pronóstico no demasiado esperanzador, aunque pueden
conseguirse metas de integración y normalización
social.El objetivo prioritario con los deficientes mentales severos, no
es la enseñanza convencional, sino la adquisición
del mayor número posible de hábitos o habilidades
de autonomía básica.
Deficientes mentales profundos
Es muy difícil que el deficiente estrictamente profundo,
llegue a alcanzar autonomía funcional más
allá de las conductas más elementales de vestirse
y desnudarse, comer por sí solo, o adquirir las habilidades
de higiene personal. La enseñanza que ha de recibir
será de hábitos de autonomía y no
resultará fácil que llegue ni siquiera a dominar
el lenguaje oral. La meta educativa principal de un deficiente profundo
es que deje de ser profundo o de aparecer como tal. La meta del
educador ha de ser proporcionarles habilidades que les hagan
crecientemente autónomos en diversas áreas de la
vida diaria y que reduzcan así la necesidad de ayuda externa.