DE
LA CONQUISTA DEL ESPACIO EXTERIOR
A
LA CONQUISTA DEL AIRE
La
mejor estrategia metodológica para una educación eficaz no es la que organiza
el tiempo y el espacio del aula de determinada manera, sino la que rompe las
coordenadas espaciotemporales. Cuando el aula deja de ser el único lugar de
aprendizaje y los procesos de elaboración cognitivas se producen a cualquier
hora del día y de la noche se está produciendo aprendizaje significativo de
forma natural. El conocimiento que se limita al aula y no trasciende sus muros,
no pasa a ser parte del individuo, se queda contextualizado, enquistado, no se
transforma en parte de la cultura asimilada. Como efecto secundario, se aprende
que el espacio de conocimiento no es la vida.
En
el Colegio Público de Educación Infantil "Arco Iris" de Alora (Málaga)
se ha llevado a cabo un proyecto de conocimiento del pueblo en un aula de 3º de
Educación Infantil, durante el curso 1997-98. Partimos de lo cercano y
afectivo, de la casa y la calle de cada niño y niña y, mediante diversas
salidas, fuimos ampliando los conociendo sobre el pueblo, visitando los
edificios y organismos más representativos. En este artículo se describen dos
salidas de las llevadas a cabo en este proyecto, como ejemplos de actividades
globales. Se pretende resaltar los ricos e imprevisibles procesos educativos que
se generan con actividades de gran carga afectiva como estas.
SALIDA
A LA BIBLIOTECA DEL PUEBLO.
LA
CONQUISTA DEL ESPACIO EXTERIOR
Una
de las salidas la realizamos a la Biblioteca del pueblo. Queríamos que en cada
visita se planteara una serie de actividades que fuesen significativas para el
alumnado.
La
salida a la biblioteca se presenta mediante una carta que los personajes de los
cuentos nos escribe al colegio. Sólo ellos serían capaces de entusiasmar a los
niños y niñas de estas edades.
(Ver
cuento "La biblioteca triste")
El
proceso.-
La
llegada de la carta ya creó expectación por su tamaño y su misterio. La
directora del centro nos trae un gran sobre blanco que han dejado en colegio
para nuestra clase. Con parsimonia, (sin ritual no se estimula el deseo)
comienzo a abrir el sobre del que sale una carta. Comienzo a leer el cuento y
cuarenta ojos se clavan en mí. A mitad del cuento grita una niña entusiasmada:
-¡Nos han escrito los personajes de los cuentos!- A medida que en el cuento iba
saliendo un nuevo personaje quejándose de lo solos que estaban en la
biblioteca, los niños y niñas de la clase se iban identificando con sus
quejas.
La
lectura acaba invitándonos a leer una carta que los protagonistas de los
cuentos de hadas han mandado a todos los colegios del pueblo para que los niños
y niñas les ayuden a solucionar el problema de la gente que cada vez va menos a
la biblioteca a leer. Esta carta la descifran, algo nerviosos, un niño y una niña
que ya saben leer y que, a menudo, nos ayudan en estos menesteres. El entusiasmo
fue mayúsculo cuando averiguan que va firmada por Blancanieves, Aladino,
Caperucita y El Lobo, Los Tres Cerditos, etc.
Comenzaron
a salir a borbotones soluciones para no dejar solo a sus amigos de los cuentos y
hubo que poner un poco de orden y realizar turnos de palabras para dar
soluciones al problema de que la gente no van a leer a la biblioteca. Mientras
aprendíamos a respetar los turnos de palabra y a oír a los demás anotamos las
soluciones que fueron saliendo:
-
Decirle a la gente que vayan a la biblioteca porque los personajes están solos.
-
Que los abuelos que están abajo suban arriba a la biblioteca (En la planta baja
de la Casa de la Cultura, donde está la biblioteca, se encuentra el Hogar de
los Jubilados).
-
Que vaya y que le den una sorpresa.
-
Que vayan que es muy divertido.
-
Que vayan los abuelos y las abuelas.
-
Mi abuela no puede ir porque está mala y no puede andar.
-
Que vayan los nietos y las nietas.
-
Decir a la gente que nos acompañen y que vengan con nosotros.
-
Vamos por las casa diciéndolo.
-
Coger micrófonos y decirlo fuerte: "Que vayan a la biblioteca"
"Ir a la biblioteca que es muy divertido"
-
Que puede ir los tíos y las tías.
-
Podemos ir con coches. Tu conduces tu coche y un niño va diciendo que vayan
todos a la biblioteca.
-
Si alguna gente está lejos que cojan el coche o la furgoneta o el camión o la
moto.
-
El día de la excursión se lo decimos a toda la gente.
-
Hacemos carteles y ponemos que vayan a la biblioteca.
-
Si, hacemos carteles y los ponemos por todo el pueblo.
-
Tengo una idea. Ya que la biblioteca nos va hacer un regalito pues nosotros
también podemos hacerle otro regalito.
-
Le podemos regalar un libro hecho por nosotros.
-
¡Vale!
Las
dos últimas propuestas fueron aceptadas y nos pusimos a escribir carteles y a
realizar un libro entre todos para regalarlo a la biblioteca del pueblo.
La
preparación.-
Se
pusieron a trabajar en el encargo que les encomendaron los personajes de sus
cuentos favoritos. Como están acostumbrados a trabajar libremente por rincones,
se organizan pronto. Unos hicieron dibujos para el libro, otros realizaron un
libro de cuentos ellos solos, otros hicieron carteles. Pepe y Miguel a quienes
les cuesta sentarse en la silla me pidieron un papel grande y realizaron dos
pancartas para el día de la excursión (hacía pocos días fue el día de la
paz y participaron en una marcha encabezada por una gran pancarta).
Hablamos
de la necesidad de escribir las calles por donde pasáramos en la salida. Para
ello preparamos unas tablillas para sostener el folio donde apuntaríamos todo.
Sería nuestro cuaderno de campo. Arriba escribimos: "SALIDA A LA
BIBLIOTECA", y cada cual estampó su nombre.
Después
del recreo cogimos el mapa del pueblo que tenemos cada uno, y en él coloreamos
la biblioteca y nuestro colegio y jugamos a ir por distintos caminos.
Descubrimos que pasaríamos por las calles de Jose, Toñi, María y Antonio, y
que la Biblioteca estaba junto al parque y frente al quiosco, como puntualizó
Sebastián.
La
salida frustrada.-
Y
llegó el día de la salida y estaba lloviendo. Todos nos enfadamos mucho y
estuvimos hablando sobre la lluvia en la asamblea de la mañana. Soledad no hacía
más que insultar al hombre del tiempo. Jose le dijo que él no tenía culpa.
Alguien dijo que la culpa de que lloviera la tenía Dios, a quien Ana rápidamente
disculpó porque Dios no hace cosas malas. Jose volvió a intervenir para
argumentar que llovía porque querían las nubes. Explicó cómo las nubes comían
mucho y cuando estaban muy gordas echaban agua. Yo recordé el día que
fabricamos nubes y Toñi explicó el proceso de hervir agua y formar vapor con
bastante precisión. No se si todos se quedaron conforme pero la seguridad con
que lo contó y mi asentimiento hizo que no hubiera más cuestiones sobre la
lluvia y pasamos a otro tema.
La
salida definitiva.-
El
deseo se había acrecentado. Había pasado dos semanas y cada mañana contábamos
los días que faltaban en nuestro almanaque. La lluvia del día anterior puso al
límite la espera, y por fin pudo ser.
Más
atentos que nunca, algo nerviosos, y con la mochila llena de ilusión nos
dirigimos a la conquista del espacio exterior. Nos acompañaron algunas madres.
Fuimos
anotando las calles por las que pasábamos para luego verlas en el mapa. Y después
de un rodeo para pasar por las calles de algunos niños y niñas, llegamos a la
biblioteca.
Entregamos
los regalos a la bibliotecaria y ella nos enseño todos los libros. Los había
gigantes, gordos, pequeños, sin dibujos, viejos, nuevos, ..., ¡era fantástico!.
Las manos de los niños no podían quedarse quietas. Por fin llegamos a la parte
donde estaban los libros infantiles y pudimos acariciar sus lomos. Algunos, algo
alterados y nerviosos, encontraron libros de animales; otros, de oficios; otros,
de dibujos, y ... ¡los cuentos!. Allí encontraron a los protagonistas de esta
historia: La Cenicienta, Blancanieves, Aladino, etc.
Ya
de vuelta a clase, hablamos de lo que más nos había gustado.
Una
vez más mis alumnos y alumnas me solucionaron el problema de la programación.
Si los objetivos de desarrollo de la autonomía, de subida de autoestima y de
seguridad en sí mismo, de socialización y aprendizaje de diversos medios de
expresión, se estaba consiguiendo no debería de dudar del potencial educativo
de este tipo de actividades. Mi misión era alentarlos, ayudar a la organización,
oír sus propuestas, tener confianza y bastante paciencia. No debería
preocuparme de intentar descifrar absolutamente todos los recovecos que posee el
proceso de aprendizaje del alumnado.
Si
se había creado algún deseo por los libros fuera del espacio del aula, el
objetivo de la experiencia se había cumplido. Ya estabamos dispuestos al último
objetivo: la conquista del aire.
EL
DÍA QUE FUIMOS A LA RADIO
CONQUISTANDO
EL AIRE
La
visita a la radio fue una de las actividades con la que más rompimos la rigidez
del tiempo y la limitación del espacio, ya que el aprendizaje se extendió al
aire y lo perdimos de vista.
Preparación
Dentro
del programa de conocimiento de nuestro pueblo no podía faltar la visita a la
radio local.
El
micrófono fue el protagonista de nuestra clase en la semana anterior a la
salida a la radio. En tiempo de trabajo libre por rincones, se realizaron múltiples
juegos de radio y televisión, en donde los presentadores y presentadoras, y
artistas en general, proliferaron por doquier. Los niños y niñas con más
dificultades de lenguajes fueron, significativamente los que más jugaron en el
rincón de la radio.
En
esta preparación decidimos entre todos qué podíamos hacer en la radio. Y
salieron múltiples ideas que después llevamos a cabo: cuentos de miedo,
canciones, poesías, saludar a la familia, etc.
La
visita
Para
la salida nos preparamos con nuestro mapa y con nuestro cuaderno de campo para
apuntar las calles por donde pasábamos. Llegamos a la radio, hablando bajito,
algo excitado y con mucha expectación. Nos situamos alrededor de una gran mesa
abarrotada de micrófono y brotó de todos unas risitas nerviosas.
Después
de narrar nuestras historias, cantar canciones, y recitar las poesías que habíamos
preparado, se creó un ambiente de comunicación más distendido en el que el
locutor supo extraer de los niños y las niñas lo que suelen llevar más en
secreto. Todos hablaron, la timidez fue cediendo, la visita a la radio fue un
hito importante en la construcción de la seguridad de estos niños y niñas.
La
llamada por teléfono de familiares a la radio, en directo, fue algo
emocionante. Se produjo un contexto de comunicación familia-escuela-sociedad
con una potencialidad excepcional. Lo emocional se apoderó del locutorio y se
expandió por las ondas. Me consta que algunas lágrimas brotaron en algunos
familiares a causa de este momento mágico en el que la radio une corazones.
Después
de la visita
La
cinta en la que se grabó el programa de radio fue pasando por todos los hogares
y trascendiendo el limitado espacio y tiempo del aula para el aprendizaje.
Y
dibujamos radios, locutorios, micrófonos, etc. Y jugamos a hacer radio y
televisión. Y a prendimos que detrás de la caja de la música había personas
como nosotros, discos, micrófonos, trabajo y mucha ilusión. Además,
desarrollamos la autoestima, la seguridad en nosotros mismos, luchamos contra
nuestra timidez y nos sentimos más unidos que nunca.
EVALUACIÓN
La
descripción pormenorizada de múltiples actividades cotidianas alumbra la
riqueza de procesos educativos que se generan en actividades vitales de este
tipo. La cantidad de aprendizajes asociados al hecho concreto de visitar una
biblioteca o una radio es tan rico que convierte la salida en un mero pretexto.
Podemos observar cómo en contextos educativos globales se van desarrollando los
objetivos propios de estas edades y se van trabajando contenidos de todos los ámbitos
educativos:
En
las distintas asambleas se ha aprendido a ser tolerante, a oír a los demás, a
aceptar propuestas diferentes a las nuestras, etc.
Han
surgido múltiples actividades en donde se van dominando técnicas diversas de
expresión como dibujos, pinturas, escrituras, etc.
Se
ha ido ampliando el conocimiento sobre el medio en el que vivimos, se han
potenciado las relaciones familiares.
Aprendemos
a comportarnos en situaciones diferentes a la escuela. Buscamos soluciones a
situaciones adversas.
Nos
adentramos en el mundo de la fantasía, en el que emerge nuestro mundo interior.
Aprendemos,
en definitiva, a organizarnos, a tener iniciativas, a ser autónomo, a ser. Y,
sobre todo, a que hay que aprender de la vida y que hay que vivir mientras se
aprende.
Cristóbal
Gómez Mayorga
Maestro
de Educación Infantil.
C. P. "Los Llanos" Álora (MÁLAGA)
CUENTO:
"LA BIBLIOTECA TRISTE"
Erase
una vez una biblioteca en la que nunca entraba nadie.
Un
día "El pirata valiente", que era muy atrevido, se pasó por todas
las estanterías y dijo a los demás personajes de los libros :
-
Esto no puede ser, tenemos que buscar una solución a este problema. No podemos
seguir aquí aburrido sin que nadie nos acaricie y nos lea.
La
"Bella durmiente" se despertó con el ruido y dijo:
-
Que pasa aquí, es que no se puede dormir.
Los
tres cerditos que estaban construyendo sus casas gritaron:
-
El pirata valiente tiene razón tendremos que hacer algo. Nosotros estamos
cansado de escapar del lobo para nada, nadie quiere leer nuestras aventuras.
Debemos de unirnos y buscar una solución.
Blanca
Nieves salió de su cuento para decir:
-
Toda la culpa la tiene la televisión ya que los niños y las niñas prefieren
ver nuestras aventuras en películas y luego no quieren leerlas.
-
Tienes razón - dijo Aladino - será mejor que busquemos un remedio al problema
para no morirnos de aburrimiento.
-
Yo tengo una idea, dijo la Bruja Maruja, escribiremos a los niños y niñas de
todos los colegios del pueblo para que ellos se encarguen de buscar la solución.
De todos es sabido que son muy inteligentes.
-
Bien, bien, bien, ... - gritaron.
-
Los pequeños nos ayudarán - continuó la bruja - porque están acostumbrados a
oír cuentos y a ver libros, y saben que en ellos se esconden las más
maravillosas aventuras que se pueda imaginar.
Así
que los personajes de los cuentos escribieron una carta, a todos los colegios
del pueblo.