TEMÁTICAS DE
EDUCACIÓN INFANTIL
Cristóbal Gómez
Mayorga
EL TIEMPO Y EL
ESPACIO EN EDUCACIÓN INFANTIL.
El
elástico
"
...si encontráramos la manera podríamos vivir mil veces más de lo que
estamos viviendo por culpa de los relojes, de esa manía de minutos y de
pasado mañana..."
El perseguidor, Julio Cortázar
El tiempo es elástico,
el contenido a aprender también es elástico, el espacio es elástico, yo soy
elástico. Desde esta concepción se abre un maravilloso campo de
posibilidades en la escuela.
La elasticidad
del tiempo la descubrí contando algunos maravillosos cuentos cortos que duran
minutos y que, milagrosamente, se van estirando hasta durar horas, días o
semanas. Por ejemplo, en Navidad comenzamos contando un cuento y tuvimos que
pintar el árbol de los enanitos del bosque, y hacer unos calcetines para
colgar en el árbol; decoramos la clase y muchas otras actividades. Fue un
cuento muy estirado, duró más de una semana.
Después, he
podido constatar esa elasticidad del tiempo en muchas ocasiones. A veces, me
han durado las mil actividades que traía programadas, cinco minutos. En otras
ocasiones, cuando el tiempo se encoge, no he podido meter ninguna de las
actividades porque la tarea duraba toda la eternidad.
El espacio que
tenía no era demasiado grande para meter todas las ideas que almacenaba mi
mente elástica, pero fui descubriendo que también el espacio es elástico; y
en la clase me ha cabido un supermercado, un circo, una ferie con cochecitos,
tómbola, carricoches y luminotecnia, el fondo del mar, una casa la montaña,
árboles frutales, un túnel, etc. Mientras más cosas metía más me cabía.
Algunos días, cabían los demás cursos para participar en la feria, o para
ver el circo.
El espacio se fue
estirando tanto que un día salió por la ventana y fue maravilloso, teníamos
todo el patio para pintar sobre sus paredes y suelos, para hacer teatros y
jugar; y teníamos otras dependencias del colegio como la biblioteca, el
gimnasio, los pasillos, las clases de los mayores, etc., para visitar y
utilizar. Y nos asomamos a la puerta del colegio y vimos que la elasticidad
del espacio se hacía infinita.
La elasticidad
hizo que el espacio tomara formas muy distintas: rincones, talleres,
asambleas, recreos, espacios individualizados, corros,...; y cada distribución
espacial producía diferentes efectos educativos: socialización, agilidad,
concentración atención, comunicación, ...
Los contenidos
también son elásticos(la elasticidad la da la motivación de los niños). Un
día tiramos de los cuernos de un caracol y estuvimos dos semanas trabajando
el tema. Otro día comenzamos con una pequeña castaña y acabamos a los diez
días en el patio del colegio con todos los alumnos celebrando la fiesta de
las frutas del otoño y comiendo castañas asadas. La feria, el circo o el
carnaval también fueron material elástico.
Un día descubrí,
leyendo a Cortázar, que era yo el que tenía la posibilidad de hacer elástica
todas las cosas. Por su culpa he asumido una nueva ocupación: estirar las
cosas.
LAS IDEAS
PREVIAS DE LOS PROFESORES. CONCEPTUALIZACIONES Y EXPECTATIVAS SOBRE LOS
ALUMNOS
La
gran trampa
"Es
fácil de explicar, sabes, pero es fácil porque en realidad no es la
verdadera explicación. La verdadera explicación sencillamente no se puede
explicar"
El perseguidor, Julio Cortázar
El diagnóstico
estaba realizado, no había solución posible; sus hermanos mayores así lo
avalaba; todos había pasado por la Educación Especial, la Logopedia el
Apoyo:
"Ya se sabe,
viven en el campo aislados, su madre tampoco se comunica demasiado, tienen
baja autoestima, están socialmente desfavorecidos, además parecen tener algo
innato que no se sabe muy bien qué es,...";
Seguramente, yo
estaba equivocado, ya que el diagnóstico estaba avalado por la Ciencia, pero
no hice caso de las recomendaciones y la traté como si fuese normal: no dejé
que saliera a rehabilitación logopédica, le exigía como a todos, le regañé
cuando se comportó mal, la traté como a los demás.
En seis meses
acabó haciendo teatro en le público como los demás, haciendo recados en el
colegio, como los demás, pidiendo lo que necesitaba, como los demás, jugando
con sus compañeros y compañeras, como los demás.
Seguramente yo
estaba equivocado ya que el diagnóstico..., pero ella fue tal como yo,
equivocadamente, la soñé: como los demás.
LA LECTURA
Leer
es decir: érase una vez...
Cierto día llevé
a mis futuros lectores de tres años a la biblioteca del colegio y traté de
que descubrieran que en aquel pequeños lugar se escondía, tras múltiples
garabatos, un maravilloso mundo fantástico por el que valdría la pena
aprender a descifrar el complicado enigma de las letras y de las palabras.
Cogí uno de los
cuentos que dormitaban en el estante, lo abrí y, con aire de misterio, dije:
-¿Sabéis lo que
ponen en estas letras? Os lo voy a leer: "Érase una vez un niño
que..."
- No, no, eso no
pone ahí - interrumpió Juanito- ahí pone a, e, i, o, u.
- También pone
lo, ma, ta, pa, pe, ...- completó María -.
Esta puntualización
fue rápidamente aceptada por la mayoría de mis alumnos.
Alguien ya les
había enseñado que leer era decir a, e, i, ma, pe, lu, etc.
Mi trabajo se
complicaba. Tendríamos que quitarles tal idea y convencerlos de que detrás
de esos garabatos hay historias fantásticas.
También descubrí
un nuevo terreno donde trabajar, los padres. Sería difícil convencerlos que
si querían ayudar a sus hijos a leer deberían no enseñarles.
No se enseña a
nadar desarrollando la fórmula del agua o estudiando el principio de Arquímedes,
sino inmerso en el agua. Si alguien quiere enseñar a un niño a leer, que le
lea cuentos; pronto buscará la llave que abre tan preciado mundo.
Leer no es
decir a, e, i, o, u,..., sino, érase una vez ...