ABSIDE nichos hoguera ritual hoguera ritual piedra soporte piedra capitel flanco derecho flanco izquierdo pilastra exenta pilastra 11 pilastra 10 pilastra 9 pilastra 8 pilastra 7 pilastra 6 pilastra 5 (tipo taula) pilastra 4 pilastra 3 pilastra 2 pilastra 1 brazo brazo fachada umbral dintel

Taulas.

Las taulas son los santuarios talayóticos exclusivos de Menorca. Junto con los grandiosos templos de Malta, las Taulas menorquinas son quizás las expresiones más vistosas de la prehistoria del Mediterráneo. Por su tamaño, son incluso más monumentales que el círculo de Stonehenge, en Inglaterra.
Yacimientos:

Que las taulas eran edificios de culto o santuarios apenas nos quedaban dudas tras unas serie de excavaciones en la segunda mitad de este siglo. Por ejemplo, en el recinto de la taula del poblado de Torre d'en Gaumés se encontró una figurilla de bronce egipcia, de Imothep, frecuentemente asociado a dotes curativas. Más fogosa fue la controversia sobre el techo de los recintos de las taulas: mucha gente defendía que la taula en sí era una estructura hecha para sostener el techo. Hoy en día prácticamente se da por sentado que estos recintos no tenían techo.

ImageMap - turn on images!!!
Recinto de taula típico, con los elementos principales que nos solemos encontrar en los santuarios. Pasa el ratón sobre los distintos elementos para identificarlos.

El recinto de las taulas, que es el santuario propiamente dicho, tiene una serie de características típicas, aunque a veces hay excepciones. El recinto exterior suele estar cerrado por un muro ciclópeo; tiene forma de herradura, y suele tener una fachada cóncava, con una sola entrada. La entrada tiene una losa en el suelo, sendas pilastras laterales monolíticas, y un dintel que la enmarca por la parte superior. Ya en el interior nos encontramos la taula, cerca del centro del recinto, que consiste en una gran losa rectangular vertical, con otra gran losa rectangular puesta encima, a modo de mesa. Puede tener hasta 5 m. de altura. La piedra soporte tiene otras piedras planas más bajas, más o menos alineadas con ella, a ambos lados. Hacia el lado derecho de la taula hay una pilastra sola, coronada por una piedra plana, a modo de capitel (pilastra exenta).

Pegadas a las paredes interiores del recinto, nos encontramos un número variable (aprox. una docena) de pilastras cuya altura sobresale de la de la pared del recinto, también coronadas por capiteles. Estas pilastras dividen el perímetro del recinto en capillas, muchas de las cuales tienen pequeños nichos insertados en la pared. Una de las pilastras, generalmente en el lado izquierdo desde la entrada recinto y por detrás de la taula tiene forma de taula, por ser más ancha que las demás y tener una piedra capitel casi como si fuese una taula (llamada pilastra tipo taula). En muchas ocasiones, el espacio interior del recinto está escalonado en tres niveles, descendiendo ligeramente desde el ábside hacia la entrada. Tambien nos encontramos varias zonas acondicionadas para grandes hogueras, de carácter ritual, así como hoyos que eran utilizados como vertederos, para arrojar los huesos de los animales sacrificados y consumidos durante la práctica de los rituales.

Durante mucho tiempo, la función de los santuarios de taula menorquines fue un misterio. Entre otras teorías, parecía especialmente atractiva la de que eran observatorios astronómicos, como es el caso de Stonehenge y otros círculos de piedras. Pero sólo recientemente ha habido un estudio que, mediante fotografía aérea y planimetrías exactas, ha mostrado la relación real entre las alineaciones de las pilastras, taulas, etc., con diversos fenómenos astronómicos. Así, se ha comprobado que la alineación de el borde de una pilastra, con el borde del soporte de la taula y con el de otra pilastra están orientados hacia ciertos fenómenos (dependiendo de qué pilastras tomemos como referencia), tales como la salida del sol en el solsticio de verano. Cada una de estas alineaciones está "comprobada" con otras parejas de pilastras, cuyas alineaciones corren paralelas. Estas alineaciones "de control" permitían a varios hombres observar los mismos fenómenos astronómicos a la vez, reduciendo la posibilidad de errores.

El estudio arqueoastronómico citado, de P. Hochsieder y D. Knösel, encontró que en todos los recintos de taula hay parejas de pilastras alineadas con la salida del sol en el solsticio de verano, en el solsticio de invierno y en el equinoccio; asi como con la puesta del sol en los mismos solsticios y el equinoccio. También hay múltiples alineaciones relacionadas con la luna: hay parejas de pilastras alineadas con el punto de salida más septentrional de la luna, su punto de puesta, y sus equivalentes más meridionales, que ocurren con un período de 18,6 años; también hay parejas de pilastras alineadas con la salida y la puesta de la luna seis meses después de las posiciones máxima y mínima, que son los mínimos y máximos correspondientes dentro de un mismo año. Se sospecha que también había alineaciones con astros importantes, pero esto es más difícil de comprobar hoy día porque sus posiciones de salida y puesta son diferentes de las de hace 3000 años. Otro fenómeno interesante es que, aunque todas las taulas tenían todas las alineaciones, las hay que tienen mayoría de alineaciones lunares y las hay más "solares."

No sólo tenemos alineaciones entre pilastras y otros elementos verticales, sino que también hay alineaciones en las que intervienen las pilastras laterales de la entrada, los nichos que se encuentran en diversos puntos de la pared interior, y pequeños túneles en la pared, tambien alineados con algunas pilastras, por los que se puede ver el horizonte en determinadas direcciones. Por último, resulta sorprendente que se puedan conseguir tantas alineaciones con un número limitado de pilastras, cosa que se hace a base de que cada pilastra sirva para diferentes alineaciones mirando hacia diferentes pilastras del recinto. Esto demuestra que las posiciones de las pilastras y de la taula no son fortuitas, sino que obedecen a una colocación premeditada, y de una gran exactitud, cosa que llena de mérito a sus constructores.


Ver el primer santuario