| Es esta
pareja de instrumentos, quizá, la más representativa de la
música tradicional salmantina. Definiéndola
de manera extremadamente escueta, la gaita charra es, formalmente, una
flauta de tres agujeros. Y por tanto, prima-hermana de otras variedades
de flautas de similares características como el txistu vasco, o
la flauta rociera.
Sin adentrarnos demasiado en la historia de la flauta de tres agujeros (podríamos remontarnos a la época romana, o incluso ¿quizá a la prehistoria?) tenemos numerosísimas referencias a cerca de la flauta de tres agujeros como instrumento de amplia difusión en la Edad Media, en toda la Península e incluso en Francia. Acompañada en muchos casos del tambor. Digamos pues, que la gaita charra es una variedad de un instrumento que tiene su mayor apogeo en la época medieval. La gaita charra
normalmente se construye de madera de corazón de encina, utilizando
para el puntero y la embocadura materiales como el hueso, y asta
de toro o de vaca para los anillos o encelgas. Dispone de dos agujeros
en la parte superior, y uno en la inferior.
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Gaitas Charras |
| Distintas variedades
de flautas de tres agujeros se muestran a la derecha, a fin de que el lector,
se percate de las similitudes y diferencias entre unas y otras.
Singularísima variedad de flauta de tres agujeros es la que aparece en el pueblo de Valverde de los Arroyos (Guadalajara) en las estribaciones de la Sierra del Ocejón. La toca una sola persona en todo el pueblo, acompañándose de un tambor, con motivo de la celebración de la Octava del Corpus, y está construida a partir del cañón de una escopeta antigua. Al son de una monótona melodía los danzantes desarrollan su actuación. Otras variantes de flautas de tres agujeros son el txistu, la flauta rociera (también suelen llamarla gaita), tal y como apuntábamos antes. |
Pito
Maragato Pito Hurdano
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| El tamboril se tañe
de manera indefectible siempre por el gaitero, que cuelga el tamboril,
pendiendo de su brazo izquierdo - el mismo que sujeta la gaita -
sincronizando los sonidos de ambos instrumentos.
A escala peninsular, podemos hacer distinciones evidentes entre los tamboriles dependiendo de la zona geográfica de la provengan. Así, en León los tambores son de dimensiones pequeñas (60x40). En el norte de Zamora, los tamboriles usados responden a este tipo. Se hacían antiguamente, de tronco de nogal ahuecado y piel de oveja, cabra e incluso perro. Sin embargo, según vamos descendiendo en linea recta hacia el sur, el tamboril aumenta en sus dimensiones de manera proporcional a la latitud. En el Alentejo portugués y en la zona de Huelva, nos encontramos ya con tambores de dimensiones desmesuradas, que obligan a ejecutar ritmos menos sofisticados. |
Txirula Txistu
Flauta Ibicenca
Flauta pastoril de Tras Os
Montes
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La forma de tañir el tamboril varía también de un marco geográfico a otro. En la zona de León , norte de Zamora y Portugal, se emplea una técnica de golpeo de abajo a arriba, con movimiento rápido de muñeca, y no se suele tocar en el aro. En Salamanca, norte de Cáceres y mitad sur de Zamora, aparecen una serie de ritmos interesantísimos desde el punto de vista "etno-musical", al utilizar golpes acentuados a contratiempo, con profusión de toques en el aro. El charro y su familia, y los ritmos cojos o "aksak" a los que pertenecen la charrada y sus variantes (picao, perantón,etc). En algunas comarcas (sobre todo en la serranía salmantina) se aprovechan las distintas intensidades de los golpes en el parche, a lo largo de las piezas musicales, con multitud de contrastes sonoros.
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Gaitero y danzantes de Valverdede los Arroyos (Guadalajara)
Flautista
Rociero
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