J. Ramón Cid propone
una división de la rítmica que se da en Salamanca en cinco
grandes troncos o familias, cada una de las cuales posee un ritmo base
o plantilla esencial que puede variarse o recargarse originando diversas
ramas, ritmos que nacen en el seno de la misma familia rítmica.
No es casual, por tanto, que
melodías pertenecientes a distintas ramas de un mismo tronco puedan
interpretarse haciendo uso de cualquiera de los ritmos de las otras ramas
de esa misma familia. Cosa que no sucede al aplicar ritmos de troncos diferentes.
Estas cinco grandes familias
son:
El Fandango
Del que
nacen ritmos bailables tales como el fandango serrano, el corrido, brincao
de Peñaparda, o la jota. La plantilla rítmica coincide
con ladel resto de fandangos y jotas de toda España. También
da lugar a ritmos no bailables como procesiones y ofertorios.
Ejemplos:
Jota de Villavieja de Yeltes, Fandango de Robleda
La Charrada
Es el ritmo salmantino por
antonomasia, con una influencia radial en todas las provincias limítrofes,
como Zamora, Avila y Cáceres. Basicamente es un ritmo quinario de
asociación binaria.
De esta gran familia nacen
ritmos como
-
el picao serrano - En los pueblos
de la Sierra de Francia (Miranda del Castañar, Cepeda, La Alberca,
etc)
-
el perantón - En el ángulo
sureste del Campo Charro, comarca de Entresierras, y estribaciones de la
Sierra de Béjar (Los Santos, Fuenterroble, Casafranca, Frades, Guijuelo,
Candelario, etc).
-
charrada de El Payo
-
charro sorteao de Peñaparda
(o salteáu)
-
charro golpeao (charrada brincada),
que recibe tal nombre para diferenciarlo del charro verdadero.
-
charrada de la zona este (Alaraz,
Macotera, Salmoral, etc)
-
algunos pasacalles y alboradas
Según el Profesor
García Matos, la charrada pertenece a la extraña familia
de los ritmos cojos o "Aksak", que aparece de manera concreta en Rumanía,
y otros paises del Este, desde donde se extiende a algunas zonas
limítrofes del occidente asiático, llegando hasta la península
del Indostán.
La charrada y los aksak mencionados
son los únicos casos conocidos de este tipo singular de ritmo en
todo el planeta.
El origen de la charrada plantea
un enigma que muchos antropólogos tratan de resolver indicando que
pudo filtrarse en la península ibérica de manos de alguno
de los pueblos indoeuropeos procedentes del este continental, y que penetraron
aquí varios siglos antes de la romanización (900 a. c.) y
que conformaron nuestro sustrato étnico básico (vettones,
vacceos, celtíberos), al margen de las influencias posteriores.
García Matos nos muestra
en sus grabaciones una canción de cuna del Indostán, añadiendo:
"...que por su carácter,
sonoridad, su 'aire' o 'tempo', sin vacilaciones juzgaría
cualquier tamborilero salmantino como parte o fragmento de un charrada
auténtica"
Ejemplos: Charrada del Tio
Roque, Vamos al tren (perantón) ...
El Charro
verdadero
Recibe tal denominación
para no confundirlo con otros ritmos llamados que en realidad son charradas
y que tambien reciben el nombre de charros.
Es un ritmo muy extendido en
el oeste de la provincia y aparece también en algunas zonas de Zamora
con menor profusión.
Se trata de un ritmo binario
de agrupación cuaternaria, pero con acentuación no simétrica,
sino a contratiempo. Es además, el ritmo más antiguo de cuantos
aparecen en Salamanca.
Aparece en bailes como el ajechao
de Peñaparda (ajechau o primeru), la charrada de Sahugo,
el zapateao ... aunque también en algunos ofertorios.
En palabras de la entendida
Pilar Magadán Chao el charro es " [...] más solemne ( que
la charrada) [...] de una elegante austeridad".
Aparece también el charro
como parte fundamental en el baile de La Rosca o La Pica, baile tradicional
de boda en Salamanca. Y en muchos ofertorios.
El Pasacalles
El pasacalles
debe su nomenclatura a su utilidad. El tamborilero lo interpreta andando
por la calle. Un ritmo que, efectivamente incita a caminar, a marchar al
compás de la percusión.
Por tanto,
se utiliza en procesiones, alboradas, etc. Aunque es también el
ritmo utilizado en algunos bailes de paleos, y en el baile de la bandera
de San Felices de los Gallegos.
Ejemplos:
Pasacalles de la Quilama
Alborada
- Pasacalles - Procesión - Ofertorio
Es la
familia de ritmos menos común de todas y se da sobre todo
en la zona occidental de la provincia
Ejemplos:
Ofertorio de El Payo, Procesion de Sahugo, Pasacalles del Corpus en San
Felices, Pasacalles de Robleda ...
Es una
labor costosa referir todos los tipos de ritmos degenerados unos de otros
que aparecen en Salamanca. Entre otras cosas, como se ha visto, porque
la nomenclatura a veces resulta engañosa.
Al margen
del análisis rítmico, podemos destacar una serie de bailes
de gran interés, vinculados a determinados ritos o ceremonias:
La Rosca
o La Pica
La Rosca es un bollo típico
de Salamanca que designa al baile tras la unión de los novios en
el altar.
La rosca se deposita en una
mesa, alrededor de la cual los novios desarrollan el baile, una especie
de devaneo amoroso entre el novio y la novia, y que imita la liturgia del
apareamiento del mundo animal, la vistosa ceremonia nupcial de los seres
vivos.
En la primera parte, el novio
toma la iniciativa y baila en solitario alrededor de la mesa al ritmo de
charrada ordinaria, girando en cada una de las esquinas. A esta parte de
le denomina la Escuadra, y en ella el hombre con movimientos vivos, agresivos
y contundentes llama la atención de la mujer.
La segunda parte corresponde
a los dos novios al mismo tiempo, que bailan a ritmo de charro verdadero,
siempre en lados opuestos de la mesa. La tercera parte del baile es a ritmo
de fandango, al final de la cual el hombre persigue sigilosamente a la
mujer, hasta que se consuma la unión y la pareja baila un "agarrado",
un valz, que se engarza automaticamente a partir del ritmo de fandango.
Baile
de la espiga
La espiga
es la recogida de regalos o dinero para los novios tras el banquete. Si
quien espigaba era un hombre, debía la novia bailar unos compases
con él.
Los alfileres
o Ratón
Con el
mismo motivo en tierras de Ciudad Rodrigo y aledaños aparece el
baile "De la manzana", en el cual se hincaba este fruto en el tamboril
del gaitero, y en él se echaban las monedas o se pinchaban con alfileres
los billetes a espigar.
Baile
de las alhajas
Baile
con un sentido similar, que servía para obsequiar con dinero o regalos
Baile
de la botella
Este
baile es en realidad una prueba de destreza y un concurso de habilidad
en la danza.
Los hombres,
a ritmo de fandango, juegan con estilo a sortear con las piernas una botella
colocada en el suelo, intentando no tirarla. Cada bailador, al finalizar
su exhibición, recoge la botella para darle un trago, y vuelve a
depositarla en el suelo para que baile el siguiente.
Baile
del vaso
Las mujeres
realizaban este baile, haciendo gala de equilibrio, elegancia y esbeltez,
colocando un vaso de vino sobre su cabeza para conseguir no derramar ni
una sola gota mientras danzaban.
La bandera
Se da
en algunos pueblos de Las Arribes, y en él el danzante debe sortear
la bandera en todas direcciones al son que le marca el tamborilero.
La bandera
de Miranda del Castañar
Este
baile está unido a la Mayordomía de Santa Agueda en dicha
localidad, y lo bailan solo las mujeres, como es lógico. Tiene lugar
en el interior de la iglesia.
Charrada
de San Roque
Se baila
en algunas localidades como Salmoral o Macotera durante la procesión
en honor a su patrón. Durante cinco horas seguidas, los vecinos
bailan a ritmo de charrada ante la imagen del santo sanador de pestes. |