Desperté entre pesadillas...
Desperté entre pesadillas
y mi almohada humedecida
me recordó la soledad.
Busque la luz y con ella
la agonía de los sueños sucumbió casi al punto
y no quise ya dormir.
Siempre, desde niña,
he experimentado esa amarga sensación,
ese pánico a la oscuridad de mi alcoba.
Es algo incontrolable,
aunque me esconda entre las sabanas

el miedo me descubre
y me abraza
y me posee.
Esta noche lo volví a sentir,
desperté entre pesadillas
y por horas el miedo me acunó.