Calcolítico Se
denomina calcolítico a la fase de transición entre la Edad de Piedra pulimentada y la
Edad del Bronce. También recibe la denominación de eneolítico.
Las principales características del calcolítico se
consideran tras la utilización de metales para la elaboración de sus útiles,
especialmente el cobre. Y precisamente debido al uso del cobre
viene el nombre de "calcolítico".
Las muestras más antiguas de metal son objetos de cobre
pertenecientes a los últimos momentos del Neolítico en el tercer milenio a.C. El uso del
cobre se desarrolla en la Península Ibérica desde el segundo milenio a.C. hasta el
primer milenio a.C. Se corresponde con la cultura precéltica de los Campos
de Urnas, la arquitectura megalítica, y las
denominadas cultura de los Millares y cultura del Vaso Campaniforme.
  
En las tres fotografías de arriba vemos en
primer lugar un puñal de cobre, procedente de la Pestana, Valverde de Leganés (Badajoz),
un hacha pulimentada original de Jerez de los Caballeros (Badajoz), puntas de flecha de
Quintana de la Serena y Lácara de Mérida (Badajoz), por último tenemos dos cuchillos de
sílex procedentes del yacimiento de la Pizarrila, Jerez de los Caballeros (Badajoz).
El uso de diversos materiales para realizar los
útiles sigue siendo un rasgo del calcolítico. Se combina la realización de herramientas
de hueso, de sílex, de piedra pulimentada -típicamente
"neo-líticos"- junto con la introducción de nuevas herramientas de cobre, mucho más maleables, fáciles de trabajar y que posee
muchas más ventajas que el uso de la piedra.
"El
cobre, nativo o producido por reducción, quizá haya parecido una clase superior de
piedra que no sólo puede ser utilizada para que corte como el pedernal, sino también
doblada, moldeada a golpes de martillo y aun reducida a láminas que pueden
recortarse. V.GORDON CHILDE: ¿QUÉ SUCEDIÓ EN LA HISTORIA?, p.
87.
  
Otra de las características del calcolítico es la
aparición de la Cultura del Vaso Campaniforme,
entre el 2500 a.C. y el 2000 a.C. El nombre de esta cultura deriva de
la forma de su cerámica, una especie de campana invertida. La extensión de la cerámica
campaniforme se encuentra datada hacia el segundo milenio antes de nuestra era en varios
yacimientos de Extremadura, donde aparecen objetos característicos como el vaso
campaniforme de La Charneca, Oliva de Mérida (Badajoz) que aparece en la fotografía de
arriba. La cultura del vaso campaniforme convive de esta manera con la cultura megalítica
y la cultura de las Cuevas, en donde se realizan por tomar un
ejemplo las pinturas rupestres. Arriba vemos las pinturas esquemáticas procedentes de una
de las cuevas de Arroyo de San Serván (Badajoz).
Ya desde finales del Neolítico, coincidiendo con la
aparición de los primeros metales en el sur peninsular, se inicia el uso de unos
enterramientos muy característicos hechos con grandes piedras que forman una gran
cámara, generalmente subterránea. A esta construcción se le llama dolmen.
Se trata de formas arquitectónicas para los enterramientos colectivos, que por estar
hechas con grandes piedras reciben el nombre de construcciones megalíticas.
En las provincias de Cáceres y Badajoz son muy frecuentes
los dólmenes sencillos, al aire libre, como por ejemplo el Dolmen
de Lácara, cercano a Montijo (Badajoz) o el Dolmen de
los Mellizos, perteneciente éste último a una de las grandes rutas de
monumentos megalíticos en Extremadura situada en Valencia de Alcántara, provincia de
Cáceres.
   

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