La formación cristiana que recibo es el motor
que, cada día, me impulsa a hacer el trabajo
por amor de Dios, sabiendo que soy hija suya.
Dirijo una academia de ballet y me he dado cuenta
de que también a través de la danza como expresión
del espíritu, se puede llegar a ser santo. En
la academia busco formar a las niñas en disciplina,
fortaleza, templanza, constancia, tenacidad.
Me ilusiona ayudar a las alumnas a crecer en
forma sana. Con el tiempo he constatado que
estas niñas han destacado en sus estudios, y,
en un futuro no muy lejano, me gustaría poder
decir que también han llegado a ser virtuosas
y que aman mucho a Dios.
[Página optimizada para Internet
Explorer 4 y superiores. No funciona con otros navegadores]
Para más información, puedes escribirme a cooperadores.opus.dei@wanadoo.es.
No soy un experto en el tema, ya que únicamente he "fusilado"
un folleto, pero como soy del Opus
Dei, algo si que se.