EEUU
El crecimiento del PIB estadounidense se contrajo en el tercer trimestre a una tasa anual del 0,4%, contrastando con el 0,3% de crecimiento en el segundo trimestre, aunque la cifra fue mejor de lo que esperaban algunos analistas. Las noticias económicas continúan siendo decepcionantes a pesar de los nueve recortes de los tipos de interés desde enero. La semana pasada no fue una excepción para el índice de la Asociación de Directores de Compra, que cayó de 47 en septiembre a 39,8 en octubre, el nivel más bajo desde 1991 y subrayando un descenso de 15 meses en el sector manufacturero.
Además, el Departamento de Trabajo anunció que el mercado de trabajo se debilitó en octubre (las empresas suprimieron 415.000 puestos y la tasa de desempleo subió a 5,4%, la tasa más alta en casi 5 años.
El aumento del desempleo es probable que perjudique el gasto de consumo, que en el último año había sido el principal factor manteniendo a flote el crecimiento. Las perspectivas económicas, la confianza del inversor y el comportamiento del mercado continúan inciertos, aunque algunos resultados corporativos mejores de lo esperado contribuyeron a mejorar la rentabilidad de las bolsas a finales de octubre. Los beneficios corporativos cayeron un 21,2% en el tercer trimestre, a partir del comunicado del 25 de octubre basado en 376 compañías del índice S&P 500.
Sin embargo, la mitad de esas 376 empresas registraron resultados mejores de lo esperado y casi un tercio resultados según las expectativas. Es probable que los mercados permanezcan volátiles según los inversores continúan escrutinando tanto los resultados corporativos como las noticias económicas.
