CONTEXTO INTERNACIONAL

9.- LA BOLSA ESPAÑOLA EN EL CONTEXTO INTERNACIONAL 
Vivimos en un momento en el que cualquier crisis de Oriente se paga en Europa. La economía se "globaliza" y todos los mercados bursátiles son uno. Las grandes sociedades de fondos, por ejemplo, mueven sus capitales por todas las plazas del planeta. Usted también puede invertir en valores de la Bolsa de Madrid al igual que puede comprar y vender productos en cualquier parqué. 
La Bolsa española está continuamente relacionada con el resto de las plazas extranjeras. En términos bursátiles, no es válida la idea de que lo más cercano geográficamente es lo que más influye. De hecho, en el caso de la Bolsa nacional puede afectar con más fuerza una bajada del mercado neoyorquino (Wall Street) que una registrada en la vecina ciudad de París. Una prueba de esta constante interrelación es que, pese a las distintas horas a que se inician y cierran las Bolsas internacionales, en el período de tiempo en que coincide la actividad, la tendencia suele ser más o menos parecida. Por ejemplo, Wall Street inicia su sesión sobre las tres de la tarde, hora española. Se han dado muchos casos en los que la tendencia en España es claramente positiva y, tras la apertura a la baja de la Bolsa estadounidense y durante las dos horas que coinciden abiertas, el Índice General español puede verse tan influido por "la reina de las Bolsas" que puede acabar cerrando con pérdidas. Junto al mercado de acciones, la interrelación se extiende al de divisas, bonos y deuda pública. Los inversores buscan las mayores ganancias posibles y, por ello, acuden al mercado que se las ofrece, sin atender a las fronteras. 
Los momentos de auge que está viviendo la Bolsa española se encuentran en perfecta sintonía con los que registran el resto de las plazas internacionales. Si una de las principales Bolsas "cae enferma", es muy improbable que las restantes se mantengan inmunes, de ahí esa continua interrelación que existe en el mercado bursátil internacional, y que se intensificará con la instauración de la moneda única a nivel europeo. Algunos valores españoles pueden verse especialmente afectados por los acontecimientos que se desarrollen en el exterior. Se trata de las grandes compañías que cotizan en el mercado neoyorquino de Wall Street. Son los "blue chips" españoles por excelencia. Los seis principales valores que cotizan en Nueva York son Telefónica, BBVA, Iberdrola, BSCH, Repsol, Endesa y Pryca. Pero también lo hacen, aunque en el mercado de alta rentabilidad Nasdaq, las compañías españolas Terra y Jazztel, mientras que la también española Meta 4 cotiza en el mercado paneuropeo Easdaq.
Una prueba de que la Bolsa española está resultando un mercado muy atractivo para los inversores es el importante crecimiento que se viene registrando en la inversión extranjera. En los últimos cinco años, un buen número de compañías internacionales han puesto sus pies en España a través de la compra de empresas. Asimismo, los principales fondos de inversión internacionales y compañías de inversión han ido incluyendo a los valores cotizados en las bolsas españolas dentro de sus carteras de inversión