1.4.-INVERSIÓN MÍNIMA
Los fondos están al alcance de todos los bolsillos. Sin embargo, las aportaciones mínimas iniciales varían según el producto. Normalmente el mínimo exigido es el importe de una participación. Desembolsos iniciales de 50.000 pesetas (300,50 euros), 100.000 pesetas (601 euros) y medio millón de pesetas (3.005 euros) son los más extendidos, aunque también hay otros mucho más asequibles, entre 1.000 pesetas (seis euros) y 10.000 pesetas (60,10 euros).
Aunque en teoría cualquier inversor puede comprar una sola participación, suelen ser las propias gestoras de los fondos las que sugieren el nivel mínimo recomendable para cada producto. De hecho, las gestoras diseñan cada fondo pensando en un tipo de cliente. En muchos casos, se dirigen a un segmento de clientela alta, con cierta preparación financiera, y que han sido, precisamente, los primeros en buscar en los fondos un nuevo refugio para su dinero.
Una de las "pistas" que permiten al ahorrador averiguar si se trata de un fondo adecuado a su nivel de ahorro es la participación media. Entrar con un millón de pesetas en un fondo de inversión que tiene una participación media de 50 millones quizá sea un error, aunque en cualquier caso compartirá las mismas ventajas fiscales y la misma gestión profesional que el gran inversor.