
Harley Women
Las mujeres conducen Harley desde el principio. Las primeras publicaciones de motociclismo , en especial The Enthusiast, están llenas de fotografías de mujeres motoristas. En los diferentes artículos sobre este deporte se habla de iniciativas aventureras en las que principalmente mujeres jóvenes y emancipadas tenían que luchar contra los desafíos de la técnica, las inclemencias del tiempo, las condiciones adversas de las carreteras no asfaltadas y la incomprensible intolerancia de algunos hombres.

Llevaban trajes holgados hasta los pies y no correspondían a la imagen del motorista convencional -ruidoso, tosco y sucio-, ni al prototipo de fiel ama de casa de aquellos tiempos –modesta, afectuosa y sumisa-. Por el contrario, ellas iban en moto y se lo pasaban en grade. No obstante, esto no solo sucedía en America; en todo el mundo había mujeres pioneras de la era del motociclismo. En los años veinte aparecieron los trajes de cuero para las amazonas del motor. La revolución del a mujer ya hacia algún tiempo que se había puesto en marcha y, con ella, la indignación moral.

América era un país libre, con ciudadanos
libres, pero existían excepciones como, por ejemplo, las mujeres, La
participación en las competiciones deportivas organizadas por la AMA estuvo
prohibida para ellas hasta que, en los años treinta, Dot Robinson puso fin a
esta inaceptable situación. Aun así, las licencias femeninas de competición
de la AMA seguían siendo la excepción que confirmaba la regla. No fue hasta
poco antes de la Segunda Guerra Mundial cuando las Motor Maids (damas del motor)
consiguieron integrar completamente a las mujeres motoristas en la “Great
American Society”, y que finalmente fueran aceptadas por la sociedad.
Ahora, a finales de los años noventa, ver a una mujer en una moto es –en la mayoría de los países- lo mas normal del mundo, aun cuando todavía hay hombres que dudan de la capacidad de una mujer para dominar una Harley Davidson. ¡Como si se tarara de una cuestión de fuerza! Cuando una mujer abandona el asiento trasero para hacerse cargo de la conducción, se somete a un cambio fundamental: pasa de ser la simple compañera del biker a convertirse en una autentica motorista y en protagonista de la acción.

La diferencia entre hombre y mujer ha pasado a ser totalmente irrelevante, incluso cuando todavía se hacen comentarios medio irónicos, medio elogiosos al respecto. Esto ha puesto en un apuro a la escena de vida machista, especialmente porque los encantos femeninos han sido utilizados ofensivamente con fines comerciales en publicidad y por los medios de comunicación. Para la empresa, esto no ha supuesto ningún problema, ya que ha intentado respetara las mujeres desde el primer momento y siempre las ha considerado un importante objetivo. Prueba de todo ello es que actualmente algunos cargos de responsabilidad dentro de la compañía, como la vicepresidencia, están en manos de mujeres.
La actitud machista y chovinista, que Harley naturalmente rechaza, se limita mas bien a la escena Hard-core de los bikers, que ha desarrollado sus propias normas.
Podemos encontrar miles de mujeres repartidas por todo el mundo y cada una de ellas merece ser admirada y aceptada por ser como es!
