LAS MOTOS SON MUY PELIGROSAS

LAS MOTOS SON MUY PELIGROSAS

por NINA

Ojo, no quiero decir que las motos sean tan seguras como los carros de combate. De hecho, estos vuelcan y pueden saltar por los aires de un bombazo si nos ponemos en plan sofista. Me refiero a la dichosa cantinela que hay que soportar cuando por cualquier motivo tienes una lesión a consecuencia del uso de la moto.

"Es-que-las-motos-son-mu-peligrosas" (y piensan en sus adentros: y tú un suicida inconsciente que estaría mejor en transporte público / una atontada que conduce una moto con la que no puede por pura vanidad y afán de protagonismo), y te hacen sentir culpable de tu propia lesión. Repetido por 758372760976872973 veces, dejas de creer en las buenas intenciones de tu interlocutor y piensas que corresponde a una verdadera conspiración para que te vendas la moto.

El día que la gente deje de matarse en los coches, les haré caso. Por el momento no creo que tengan mucho menos peligro que las motos.

Hace poco hablé con un conductor de ambulancia y le pregunté que si atendía a más accidentados de coche que de moto. La respuesta fue: "Algo más de moto que de coche, pero desde que conduzco ambulancias ha cambiado mi punto de vista de las motos. Piernas o brazos rotos, los de moto. Politraumatismos, tetraplejias, grandes quemados, etc, los de coche. Es más fácil tener un percance tonto con una moto de pequeñas consecuencias. No así en los coches. Un accidente grave de coche te deja muchas más secuelas. Solo pueden compararse los accidentados graves de coche a los que van en moto sin el casco. ¡Y no soy motero!"

En esos momentos me vino a la memoria el accidente de Diana de Gales (pensé: ¡luego dicen que las motos son peligrosas!). Siempre he pensado que una moto le hubiera salvado la vida gracias a su mayor potencia y manejabilidad para escapar del acoso de la prensa y bien oculta bajo el anonimato que proporciona un casco, o bien se hubiera matado de una manera limpia, pero no con el horrible sufrimiento que padeció, observando impotente como los hierros que la atrapaban se llevaban su vida poco a poco.