Mujeres sobre ruedas

Mujeres sobre ruedas.

 

Clara Wagner, que cuando era joven ya anunciaba las motos de su padre, ingresó como miembro de la FAM (Federación Motorista Americana) a la temprana edad de 17 años. Su magistral victoria de competición de Resistencia de 365 millas desde Chicago hasta Indianápolis, celebrada en el mes de octubre de 1910 fue declarada inmediatamente “no-oficial” y se le negó el trofeo; habérselo concedido hubiera resultado demasiado humillante para el conjunto de participantes masculinos.

    El 4 de julio de 1916, las hermanas Adeline y Augusta Van Buren (de la familia del presidente de Estados Unidos Martín Van Buren) emprendieron un viaje a través del país. El punto de partida era Nueva York, y la meta estaba en California y México. Montadas en sus Indians lograron coronar la cima del Pike’s Peak, de 4300 m, por una pista de montaña extremadamente difícil.

La policía las arresto y encarcelo varias veces por llevar una “indumentaria masculina”.

Un año antes, en 1915, un dúo formado por Avis Hotchkins y su hija Effie atravesó Estados Unidos desde Nueva York hasta San francisco.

De joven , Effie había comprado una Harley con side-car para emprender la gran travesía con su madre.

 

Los primeros números de The Enthusiast se hacían eco resputuosamente del acontecimiento cada vez que una osada dama montaba en moto. A partir de la hazaña de madre e hija, cada vez fueron mas las mujeres motoristas que empezaron a destacar en la escena Harley, y que afirmaron con entusiasmo que su pasión por conducir motos era una de las experiencias mas emocionantes de su vida.

Mientras que la AMA aun mantenía una postura escéptica sobre el tema, Harley-Davidson recibía a las motoristas femeninas con los brazos abiertos. Una de ellas, la joven Vivian Bales, escribió a la empresa unas cartas tan halagadoras, que la compañía decidió apadrinarla y apareció como la primera “Enthusiast Girl” en la portada del numero de Noviembre de 1929 de The Enthusiast.

Durante los años veinte y treinta, la revista estuvo invadida de fotografías de chicas y mujeres conduciendo Harleys.

   Al igual que en otros ampos e la tecnología, tambien habia mujeres en la escena del motor, normalmente considerada “masculina”. Dot Robinson representaba para el mundo del motociclismo (sobre todo para el de Harley Davidson) lo que Amelia Erhart para el de la aviación. Dorothy, hija de Jim Goulding, el fabricante de sidecares que tenia un concesionario Harley en Saginaw, Michigan, prácticamente nació sobre una moto. De joven, la chica pelirroja trabajo junto a su padre.

Su especialidad eran las competiciones en terrenos difíciles y las de resistencia, la mayoría de las cuales gano en la categoría de sidecar.

Dorothy era demasiado baja de estatura como para llegar al suelo en las arduas carreras campo a través, razón por la cual participaba en esa modalidad; su sidecar era de un color rosa provocador.

Logro superar la oposición del secretario de la AMA, E. C. Smith, con una entrega digna de admiración. Su hija Betty (a la que desde pequeña habían animado a conducir Harleys) enseguida se hizo tan famosa con ella.

Dot abogo rigurosamente pro el “motociclismo femenino”, y el soporte para la barra de labios que instalo en su Harley se convirtió en un símbolo. A finales de los años treinta fundo Motor Maids junto con Linda Dugeau. En 1940 se convirtió en la primera presidenta de la organización y permaneció en el cargo veinticinco años. En 1991 a la edad de 79 años, seguía asistiendo a todos los grandes acontecimientos montada en su elegante vehículo rosa, y fue homenajeada como First Lady of Motorcycling, la primera dama del motociclismo. Durante toda su vida, habia sobrepasado el millón y medio de millas sobre mas de 35 Harleys.

Otra personalidad destacada fue Bessie B. Stringfield. Con 16 años se hizo con una Indian Scout de 1928 y se entrego de lleno a su deporte favorito, participando en Stunt Shows y en exhibiciones de Wall-of-death siempre que se presentaba la ocasión. En 1930 adquirio su primera Harley, una Knucklehead de 1000 cc, e inmediatamente emprendió una gran excursión por el país. Estuvo vagando sola durante seis meses. Bessie Springfield, una mujer negra y de poca estatura, supero todos los obstáculos imaginables que encontró en su camino con gran entereza e independencia. Resistió todos los envites propios de la vida del biker, asi como los prejuicios raciales. No recibió el mas alto reconocimiento hasta que fue mayor y, aunque todavía había gente que arrugaba la nariz al ver a una mujer negra conduciendo una Harley, la abrumaron con todo tipo de homenajes. Por desgracia, todavía no se ha escrito su biografía, que probablemente sea la crónica mas emocionante y sensacionalista sobre la vida de una motorista.

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