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EL LIBRO DE LOS CINCO ANILLOS - MIYAMOTO MUSASHI - El Libro de
los Cinco Anillos es uno de los textos más importantes
sobre la lucha y la estrategia surgido de la cultura guerrera japonesa.
Escrito originalmente no sólo para los hombres de armas, pretende
explícitamente simbolizar procesos de lucha y de maestría en todos los campos
en intereses de la vida. El Libro de
los Cinco Anillos fue escrito en 1643 por Miyamoto
Musashi, duelista invicto, samurai sin señor y maestro independiente. Musashi
fue un hombre de armas profesional nacido en una larga tradición de cultura
marcial que al final llegó a dominar la totalidad de la política y de la
sociedad japonesas. Sus intuiciones son relevantes, no sólo para los miembros
de la casta militar gobernante, sino también para los dirigentes de otras
profesiones, así como para las personas en búsqueda de la maestría individual
en cualquier camino de la vida que escojan. Consta de cinco
libros, tal como lo explica el autor: "Distinguiendo cinco campos,
para explicar sus principios en secciones individuales, he escrito este libro
en cinco manuscritos, titulado Tierra, Agua, Fuego, Aire y Vacío".
Aquí se ofrece para su lectura parte del Manuscrito de la Tierra.
Anteriormente a este existe un prólogo de Musashi.
El
Manuscrito de la Tierra Las artes marciales son la forma de vida del
guerrero. Especialmente los oficiales deberían practicar estas artes, y los
soldados deben también conocer esta forma de vida. En la actualidad no
existen guerreros con un cierto conocimiento de la vía de las artes
marciales. Antes de nada, pongamos un ejemplo sobre lo
que es una forma de vida. El budismo es una vía para ayudar a la gente; el
confucianismo es una vía para reformar la cultura. Para el médico, curar es
una forma de vida; un poeta enseña el arte de la poesía. Otras personas se dedican a predecir el
futuro, al tiro al arco o a otras diversas artes o disciplinas. Las personas
practican las vías a las que se sienten inclinadas y desarrollan sus
preferencias individuales. Pocas personas son aficionadas a la vía marcial de
la vida. Ante todo, la vía de los guerreros significa familiaridad con las
artes culturales y marciales. Aunque sean torpes en ellas, los guerreros
deben fortalecer personalmente sus propias artes marciales tanto como puedan
sus propias circunstancias. La gente piensa normalmente que todos los
guerreros reflexionan sobre el hecho de estar preparados para morir. En lo
que se refiere a la vía de la muerte, ésta no se limita a los guerreros. Los
monjes mendicantes, las mujeres, los campesinos, e incluso aquellos que
pertenecen a las clases que están por debajo de ellos, conocen su obligación,
se avergüenzan de descuidarla y se resignan a la muerte; en esto no hay
ninguna distinción. La vía marcial de vida practicada por los guerreros se
basa en superar a los demás en todo y en cualquier cosa. Ya sea mediante la
victoria en un duelo individual, o ganando una batalla frente a varias
personas, uno piensa en servir a los intereses de quien lo emplea, en servir
los propios intereses, en llegar a ser bien conocido y en estar socialmente establecido.
Todo ello es posible mediante el poder de las artes marciales. Sin embargo, habrá personas en el mundo que
piensen que aunque uno aprenda las artes marciales, no le servirán de nada
cuando surja una necesidad real. A este respecto, la verdadera ciencia de las
artes marciales significa practicarlas de tal forma que sean útiles en
cualquier ocasión, y enseñarlas de tal forma que sean útiles en todos los
caminos. Sobre la
ciencia de las artes marciales En China y en Japón, los practicantes de
estas ciencias han sido tradicionalmente llamados maestros de las artes
marciales. Los guerreros no pueden dispensarse de aprender esta ciencia. Las personas que viven de las artes
marciales en la actualidad sólo se ciñen a la esgrima. Los sacerdotes de los
templos Kashima y Kantori, de la provincia de Hitachi,
han fundado este tipo de escuelas, afirmando que sus enseñanzas han sido
transmitidas por los dioses, y viajan de provincia en provincia transmitiendo
a la gente sus enseñanzas; pero esto es realmente un fenómeno reciente. Entre las artes y disciplinas de las que se
habla desde la Antigüedad, el denominado arte de la ventaja ha sido incluido
como una disciplina; así, una vez que hablamos del arte de la ventaja, no
puede limitarse llegar a ser sólo la esgrima. Incluso la misma esgrima
difícilmente puede ser conocida, si se consideran únicamente cómo ganar sólo
mediante el arte del sable; está fuera de cuestión que sea posible alcanzar
el dominio de la ciencia militar de este modo. Cuando miro a la sociedad, veo que la gente
convierte las artes en ganancias comerciales; se considera sí misma como
mercancía e incluso lleva a cabo mejoras como si fuera un objeto de comercio.
Distinguiendo lo superficial y lo sustancial, encuentro que esta actitud
tiene menos realidad que la decoración. El campo de las artes marciales abunda
particularmente de esgrimas victoriosas, con popularización comercial y
aprovechamiento por parte de aquellos que enseñan la ciencia y de aquellos
que la estudian. La consecuencia de esto es que, como alguien ha dicho,
"las artes marciales de aficionados son origen de graves heridas". Hablando de forma general, existen cuatro
formas de vida: la forma de vida del caballero, la del campesino, la del
artesano y la del comerciante. En primer lugar, está la forma de vida del
campesino. Los campesinos preparan todo tipo de herramientas agrícolas y
pasan años prestando constantemente atención a los cambios de las cuatro
estaciones. Ésta es la forma de vivir del campesino. En segundo lugar, está la forma de vida del
comerciante. Quienes elaboran licor obtienen los diversos utensilios
requeridos y viven de los beneficios que obtienen según la calidad de lo que
producen. Cualquiera que sea el negocio al que se dediquen, los comerciantes
viven de los negocios que ganan conforme a su posición particular. Ésta es la
forma de vivir del comerciante. En tercer lugar, en lo que se respecta al
caballero guerrero, esta vía implica construir toda clase de armas y
comprender sus diversas propiedades. Esto es algo imperativo para los
guerreros; ignorar la maestría de las armas y la comprensión de las ventajas
específicas de cada una de ellas sería indicar una falta de cultura de un
miembro de una casa guerrera. En cuarto lugar, está la forma de vida del
artesano. Si se toma como ejemplo la forma de vida del carpintero, ésta
implica la fabricación habilidosa de toda clase de herramientas, saber cómo
utilizar cada una de ellas con pericia, dibujar correctamente los planos
sirviéndose de la escuadra y de la regla y vivir mediante una práctica
diligente de sus técnicas. Éstas son las cuatro formas de vida: de los
caballeros, los campesinos, los artesanos y los comerciantes. Descubrirá la
ciencia de las artes marciales comparándola con la disciplina del carpintero. El carpintero se utiliza como una metáfora
con referencia al concepto de casa. Hablamos de casas aristocráticas, casas
militares y casa de las artes; decimos que una casa se derrumba o que una
casa se mantiene; y también hablamos de tal o cual tradición, estilo o "casa".
Por ello, como utilizamos la expresión "casa", he empleado la
disciplina del maestro carpintero como metáfora. La palabra carpintero se escribe con
caracteres que significan "gran pericia" o "gran
maestro". Puesto que la ciencia de las artes marciales implica una gran
habilidad y una planificación con maestría, la describo en términos
comparativos a la carpintería. Si queréis aprender la ciencia de las artes
marciales, reflexionad sobre éste libro; dejad que el maestro sea la aguja,
el discípulo el hilo y practicad sin descanso. La
comparación entre la ciencia de las artes marciales y la carpintería Como el maestro carpintero es el director y
organizador general de los carpinteros, su obligación de maestro carpintero
es comprender las leyes del país, averiguar las normas de cada localidad y
atender a las regulaciones del propio establecimiento carpintero. El maestro carpintero, por conocer las
medidas y dibujos de toda clase de estructuras, emplea gente. A este
respecto, el maestro carpintero es lo mismo que el maestro guerrero. Al escoger la madera para construir una
casa, la que es recta, está libre de nudos y tiene un buen aspecto puede ser
utilizada como columna. La que tiene algunos nudos, y no es recta ni fuerte, puede
ser utilizada como columna trasera. La que es algo débil, pero no tiene nudos
y parece buena, es utilizada de diversas formas para construir umbrales,
dinteles y biombos. La que tiene nudos y está retorcida, pero, sin embargo,
es fuerte, se utiliza teniendo en cuenta la existencia de dichos elementos de
la casa. Entonces ésta durará mucho tiempo. Incluso la madera con nudos, retorcida y no
muy fuerte puede ser utilizada como andamio, y posteriormente utilizada como
leña. Cuando el maestro carpintero dirige a los
obreros, conoce sus diversos niveles de capacidad y les asigna las tareas
apropiadas. Algunos son dedicados a construir el suelo, otros a las puertas y
biombos, algunos a los pórticos, dinteles, techos, etc. Al que no está
cualificado le pone a entarimar y a los aún menos cualificados a fabricar
cuñas. Cuando el maestro carpintero ejerce el discernimiento en la asignación
de tareas, el trabajo progresa sin dificultad. La eficacia y el progreso continuo, la
prudencia en todos los asuntos, el reconocimiento del verdadero valor de los
diferentes niveles de moral, instalación de la confianza y la toma en
consideración de lo que puede ser razonablemente esperado y lo que no, todo
esto son asuntos que tiene presentes el maestro carpintero. El principio de
las artes marciales es exactamente igual. La ciencia de las artes marciales Hablando en términos de carpintería, los
soldados afilan sus herramientas, fabrican diversos utensilios útiles y los
guardan en sus cajas respectivas. Con las instrucciones del maestro
carpintero, tallan las columnas y las vigas con hachas, cepillan los suelos y
las repisas con garlopas e incluso esculpen enrejados y bajorrelieves.
Asegurándose de que las medidas son correctas, hacen lo necesario para que
las tareas se ejecuten de una manera eficaz; ésta es la norma de la
carpintería. Cuando uno ha desarrollado el conocimiento práctico de todas las
capacidades de esta técnica, puede más adelante convertirse en maestro
carpintero. Para los carpinteros, un hábito esencial es
tener afiladas sus herramientas y mantenerlas a punto. Corresponde al
carpintero utilizar dichas herramientas con maestría, haciendo incluso
objetos como templos en miniatura, estanterías, mesas, pies de lámpara,
planchas para cortar tapaderas. Ser un soldado es igual. Debería
reflexionarse sobre esto atentamente. Los logros que un carpintero debe realizar
consisten en evitar las sinuosidades, hacer que las junturas ajusten bien
entre ellas, una planificación experta, evitar las raspaduras y cuidar que no
haya deformaciones posteriores. Si queréis aprender esta ciencia, tomad en
serio todo lo que escribo y reflexionad sobre ello cuidadosamente. Sobre la
composición de este libro en cinco manuscritos Distinguiendo cinco campos, para explicar sus
principios en secciones individuales, he escrito este libro en cinco
manuscritos, titulado Tierra, Agua, Fuego, Aire y Vacío. En el Manuscrito de la Tierra puede
encontrarse una descripción de la ciencia de las artes marciales, el análisis
de mi propia escuela. La verdadera ciencia no puede alcanzarse simplemente
mediante el dominio de la esgrima. Conociendo lo pequeño por medio de lo
grande, uno va de lo superficial a lo profundo. Como un camino recto nivela
el contorno de la tierra, llamo al primero el Manuscrito de la Tierra. El segundo es el Manuscrito del Agua.
Tomando el agua como punto esencial de referencia, uno hace que la mente sea
fluida. El agua se adapta a la forma de la vasija, ya sea cuadrada o redonda;
puede ser una gota y también puede ser un océano. El agua tiene el color de
un estanque profundo de aguamarina. A causa de la pureza del agua, escribo
sobre mi propia escuela en este manuscrito. Alcanzar cierto discernimiento sobre los
principios del dominio de la esgrima y, por tanto, poder derrotar a un
adversario a voluntad, equivale a ser capaz de derrotar a cualquiera en el
mundo. El espíritu de victoria sobre los demás es el mismo, aunque se trate
de miles o de decenas de miles de adversarios. La ciencia militar de los oficiales consiste
en construir la amplia escala desde la pequeña escala, lo mismo que se hace
con una gran estatua partiendo de un modelo en miniatura. Esos asuntos son
imposibles de escribir en detalle; conocer miles de cosas a través de una
sola cosa es un principio de la ciencia militar. Escribo sobre mi propia
escuela en este Manuscrito del Agua. El tercero es el Manuscrito del Fuego. En
este manuscrito escribo sobre la batalla. El fuego puede ser grande o
pequeño, y tiene un sentido de violencia, así pues, en él escribo sobre los
asuntos de la batalla. La forma de combatir es la misma, ya se trate de una
batalla entre dos individuos o una batalla entre dos ejércitos. Debéis
observar reflexivamente, con una conciencia global de toda la escena, así
como una atención precisa a los pequeños detalles. La amplia escala es fácil de ver, la
pequeña escala es difícil de ver. Para ser concreto, es imposible invertir la
dirección de un gran grupo de personas de una vez, mientras que la pequeña
escala es difícil de conocer, porque en el caso de un individuo existe sola
una voluntad implicada y pueden hacerse cambios rápidamente. Esto debe de ser
considerado cuidadosamente. Como los asuntos de este Manuscrito del
Fuego son cosas que suceden en un instante, en las artes marciales es esencial
practicar diariamente para lograr familiarizarse con ellas, tratándolas como
asuntos ordinarios, de forma que la mente permanezca inmutable. Escribo sobre
la lucha en la batalla en este Manuscrito del Fuego. El cuarto es el Manuscrito del Aire. La
razón por la que llamo a este manuscrito el Manuscrito del Aire es porque no
trata de mi propia escuela; es aquí donde escribo sobre las diversas escuelas
de las artes marciales que existen en el mundo. En lo que respecta a utilizar
la palabra aire, utilizamos esta palabra para simbolizar "estilo" o
"manera de ser", al hablar de cosas como el antiguo estilo, el
estilo de nuestro tiempo y forma de ser de las diversas cosas; así, aquí
escribo definitivamente sobre las técnicas de las diversas escuelas de artes
marciales que existen en el mundo. Esto es "aire". A menos que
entendáis realmente a los demás, difícilmente podréis alcanzar la comprensión
de vosotros mismos. En la práctica de cada forma de vida y de
cualquier trabajo, existe un estado de mente del que se dice que está
desviado. Aunque os esforcéis diligentemente en vuestro propio camino día
tras día, si vuestro corazón no está de acuerdo con él, aunque penséis que
estáis en el buen camino, desde el punto de vista de la justicia y de la
verdad, no es un auténtico camino. Si no seguís un auténtico camino hasta el
final, una pequeña maldad al principio se convierte en una gran perversión.
Reflexionad sobre esto. No es de extrañar que el mundo considere
que las artes marciales consisten sólo en la esgrima. En lo que respecta a
los principios y tácticas de las artes marciales, esto no es así en absoluto.
Escribo sobre las otras escuelas en este Manuscrito del Aire para dar a
conocer al mundo las artes marciales. En quinto lugar está el Manuscrito del
Vacío. La razón de que este manuscrito se titule Vacío es porque, una vez que
hablamos de "vacío", ya no podemos definir las profundidades
interiores en términos de callejón superficial. Cuando se alcanza un
principio, uno se desapega del principio; de esta suerte, posee uno una
independencia espontánea en la ciencia de las artes marciales y, de forma
natural, logra hacer maravillas: discerniendo el ritmo cuando llega el
momento, uno golpea sin pensar y logra resultados de forma natural. En esto
consiste toda la vía del vacío. En el Manuscrito del Vacío he escrito sobre
la entrada natural en la verdadera vía. Sobre la
denominación de esta escuela individual, "Escuela de los Dos
Sables" Hablamos de los sables porque es obligación
de todos los guerreros, tanto oficiales como soldados, llevar dos sables.
Antiguamente éstos se llamaban tachi y katana, o el gran sable
y el sable; actualmente se llaman katana y wakizashi; o sable y
arma que se lleva al costado. No es necesaria una exposición detallada de los
motivos de los guerreros de llevar dos sables. En Japón, la costumbre de los
guerreros es llevarlos a ambos lados, tanto si se sabe manejarlos como si no.
He llamado a nuestra escuela, Escuela de los Dos Sables, para señalar las
ventajas de llevar los dos sables. En cuanto a la lanza, la alabarda y otras
armas, se consideran parte del equipo del guerrero. En nuestra escuela, lo principal para los
principiantes es practicar la ciencia de empuñar los sables, el largo en una
mano y el corto en la otra. Cuando la vida de uno está en peligro, se desea
utilizar todas las armas de que disponemos. Ningún guerrero querrá morir
teniendo sus sables enfundados; sin embargo, cuando se sostiene algo en cada
mano, es difícil esgrimir con la misma libertad la izquierda y la derecha; mi
objetivo es que os acostumbréis a manejar el sable largo con una mano. Con armas largas como la lanza y la
alabarda, no existe ninguna elección; pero el sable largo y el corto son
armas que pueden ser manejadas con una mano. El problema de manejar un sable largo con
ambas manos es que no es fácil hacerlo a caballo, y no es adecuado cuando se
corre precipitadamente, es difícil en un terreno pantanoso, en campos
embarrados, planicies pedregosas, caminos frecuentados o lugares abarrotados. Cuando se tiene un arco o una espada en la
mano izquierda, o cualquier otra arma que se esté manejando, se puede empuñar
el sable largo con una sola mano; por ello, manejar el sable largo con ambas
manos no es la auténtica vía. Cuando es imposible golpear a muerte
utilizando una sola mano, utilizad entonces las dos manos para hacerlo. Esto
no debería exigir un gran esfuerzo. La Escuela de los Dos Sables es un método
para aprender a manejar el sable largo con una mano; su objetivo es
acostumbrar primero a las personas a manejar el sable largo con una sola
mano. El sable largo le parece pesado e
inmanejable a todo el mundo al principio, pero cualquier cosa es así cuando
se empieza: el arco es difícil de tensar, y es duro de empuñar la alabarda.
En cualquier caso, cuando os familiarizáis con cada arma, os volvéis más
fuertes con el arco y adquirís la capacidad de manejar el sable largo. Así
pues, cuando alcanzáis el poder del método, se hace fácil de manejar. Blandir el sable largo con gran velocidad no
es la fórmula correcta, como se aclarará en la segunda parte, el Manuscrito
del Agua. El sable largo puede ser manejado en lugares espaciosos, el sable
corto en lugares reducidos; para empezar, ésta es la idea esencial. Con nuestra escuela, uno puede ganar con el
sable largo y también puede ganar con el sable corto. Por esta razón, no esta
determinada la longitud precisa del sable largo. La vía de nuestra escuela
consiste en tener el espíritu de obtener la victoria por ambos medios. Es mejor manejar dos sables que un sable
largo cuando se está luchando solo en una pelea; también es ventajoso cuando
se quieren hacer prisioneros. Puntos como éste no requieren ser escritos
con detalles exhaustivos; de cada punto pueden inferirse miles de cosas.
Cuando hayáis obtenido el dominio de la práctica de la ciencia de las artes
marciales, no habrá nada que no veáis. Es necesario reflexionar profunda y
cuidadosamente sobre esto. Sobre el conocimiento de los principios de
las palabras "artes marciales" En esta vía, a alguien que ha aprendido a
manejar el sable largo se le llama habitualmente maestro de artes marciales.
En la profesión de las artes marciales, alguien que sabe disparar el arco
bien se le llama arquero, mientras que a alguien que ha aprendido a utilizar
el fusil se le llama fusilero. Alguien que ha aprendido a utilizar la lanza
se le llama lancero, mientras que a alguien que ha aprendido a utilizar la
alabarda se le llama alabardero. Si siguiéramos este modelo, a uno que ha
aprendido el método del sable debería ser llamado "hombre de sable
largo" y "hombre con armas al costado". Puesto que el arco, el
fusil, la lanza y la alabarda son armas de los guerreros, todas ellas son
técnicas de las artes marciales. Sin embargo, es lógico hablar de artes
marciales con referencia específica al sable largo. La sociedad y las
personas son mantenidas en orden por los poderes del sable largo; éste es en
consecuencia el origen de las artes marciales. Cuando habéis alcanzado la capacidad para
manejar el sable largo, podéis vencer con una sola mano a diez hombres.
Cuando es posible vencer a diez hombres con una sola mano, entonces es
posibles vencer a mil hombres con cien, y a diez mil con mil. Por ello, en
las artes marciales de nuestra escuela, un hombre es lo mismo que diez mil;
todas las ciencias de los guerreros, sin excepción, se llaman artes
marciales. En lo que se refiere a las vías, son confucianos, budistas, maestros en el arte del té, maestros de etiqueta, bailarines, etc. Estas cosas existen en la vía de los guerreros. Pero incluso si éstas no son vuestras vías, si tenéis un amplio conocimiento de todas ellas, las encontraréis en todas las cosas. En cualquier caso, como seres humanos, es esencial para cada uno de nosotros cultivar y pulir nuestro camino individual.
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