Microfinanzas

No. 2                                                                                                                                                          REVISTA DEL FORO CEIDIR Publicación Electrónica sobre Desarrollo Económico Regional y Local

 

 

Microcréditos en el mundo: realidad y perspectivas

 

 

Documento elaborado por GrupoDEL 2000 *

*Correo electrónico: grupodel2000@netscape.net 

 

Sumario. La experiencia de Bangladesh en microfinanciamiento dirigido a grupos pobres de su población ha servido de inspiración para el diseño y ejecución de programas similares en diversas partes del mundo. Este artículo describe la exitosa vivencia del Banco de Grameen de ese país en el otorgamiento de microcréditos y luego presenta otros casos alrededor del mundo. Se realiza un breve análisis de las distintas experiencias resaltando los aspectos que en general han llevado al éxito o al fracaso de las mismas. La conclusión es que las microfinanzas son una herramienta adecuada para combatir la pobreza y la exclusión crediticia de algunos sectores de la población, pero deben formar parte de un plan integral de desarrollo y reunir caracterísitcas esenciales para su sostenibilidad.

 

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I. Los pioneros: microcréditos en Bangladesh
 

El Banco de Grameen fue el pionero ofreciendo créditos a los pobres del campo. Sus clientes son personas que no pueden ofrecer una garantía o colateral para los préstamos. Sin embargo, sus tasas de repago son muy elevadas. Asimismo, este caso demuestra que en un país con altos índices de marginación es posible que los pobres utilicen productivamente el crédito.

 

Cuando Muhammad Yunus, un profesor de economía de la Universidad de Chittagong, se dio cuenta que los pobres de su país necesitaban de créditos baratos y que la banca comercial exigía colateral por los recursos, analizó la mejor forma de brindarles la oportunidad de financiamiento. Ésta consistió en conseguirlo por medio de personas con mayores ingresos que posteriormente prestaran los recursos a los pobres. Experimentó con él mismo y se sorprendió de la tasa de repago, por lo que finalmente su idea evolucionó y fundó un banco del cual, originalmente, el gobierno de Bangladesh poseía un 60 por ciento y los deudores el resto. En el esquema del banco se fomenta el ahorro y, además, los deudores pueden ser propietarios de una acción pagando tres dólares lo que busca proteger en un futuro a sus familias. Hoy en día, los pobres de Bangladesh han ahorrado 108 millones de dólares cuando en 1983 no ahorraban un centavo. Además, son dueños de 92 por ciento del banco y tienen la facultad de elegir a 9 de los 12 directores de dicha institución. El resto lo posee el gobierno de Bangladesh. Una parte de las modestas ganancias del banco se reparten a todos los accionistas y otra se destina al Fondo para Incobrables.

 

El Fondo Internacional de las Naciones Unidas para el Desarrollo de la Agricultura (IFAD) otorgó a Grameen 3.4 millones de dólares como primer préstamo. Posteriormente, ha recibido soporte financiero de agencias de Noruega, Suecia, Canadá, Alemania y los Estados Unidos. Todos los préstamos se dan a través del Gobierno de Bangladesh. IFAD cobra un cargo de 1 por ciento sobre el préstamo por concepto de sus servicios. Otras agencias otorgan sus fondos sin intereses, los cuales a su vez el gobierno presta a Grameen a una tasa de 2 por ciento anual. Grameen invierte sus recursos en un Fideicomiso instituido en Australia, que paga un interés por encima de los que ofrecen los principales bancos de aquel país en depósitos a plazo.

 

El préstamo promedio del banco a cada persona es de 75 dólares a una tasa de interés simple de 20 por ciento al año comparado con tasas de interés compuesto de la banca comercial de alrededor de 14.5%. El principal se paga primero. Por ejemplo, el deudor de 2,500 Takas (62.5 dólares) típicamente paga 50 Takas (1.25 dólares) durante 50 semanas; el interés calculado semanalmente sobre el principal disminuido se paga hasta el final (tasa efectiva del 11 por ciento aproximadamente). Los montos de los créditos son bajos pero suficientes para financiar actividades como transporte, el tratamiento del arroz, reparaciones mecánicas, compra de semillas, animales, ropa, herramientas, y producción de cal, vajillas, tejidos y utensilios, entre otros.

 

La institución también otorga préstamos para vivienda, de los que se han otorgado más de 350,000 créditos de 300 dólares con los cuales se pueden construir casas pequeñas pero funcionales con una arquitectura que ha recibido premios como el de la prestigiada Fundación Aga Khan con base en Suiza. La tasa de interés sobre estos recursos es de 8 por ciento y se subsidia mediante las ganancias obtenidas por los micropréstamos de capital. Una familia califica para este tipo de crédito siempre y cuando la tierra donde se construya la vivienda este a nombre de la mujer de la familia.

 

Los posibles deudores forman grupos de cinco, cuyos miembros viven en la misma comunidad. Ellos mismos junto con un oficial del banco aprueban o no algún préstamo. La familiaridad entre ellos da transparencia, garantizando que a quienes se les otorgan recursos dentro del grupo son los que más los necesitan.

 

El modo de operación del banco se describe a continuación. Una unidad del banco se establece en una zona de tal forma que pueda cubrir hasta veintidós comunidades. Cada unidad se compondrá de un administrador de campo y un grupo de trabajadores del banco. Estos empiezan visitando a las comunidades para que se familiaricen mutuamente, se identifiquen clientes potenciales y se explique el propósito, funciones y forma de operación del banco. En una primera etapa se forman los grupos de cinco personas de las cuales sólo dos son elegibles y pueden recibir un préstamo. El desempeño del grupo es observado durante un mes para supervisar que se cumplan las reglas de la institución. Únicamente en el caso de que los dos primeros deudores cumplan con sus obligaciones y paguen el principal e intereses dentro del plazo de 50 semanas después de otorgado el crédito, los otros miembros del grupo podrán también ser elegibles para un préstamo.

 

Revisemos un caso típico: Sahera  Khatun, de 25 años, con un niño de seis meses recibió un préstamo a través de una sucursal de Grameen en Gazipur-Sripur, a 95 kilómetros de la capital de aquél país. Se le otorgaron 2,375 Takas (59.38 dólares) de 2,500 (62.5 dólares). La diferencia constituye el 5 por ciento de contribución para un Fondo Grupal y una Taka adicional por semana para su fondo de emergencias individual. Se esperaba que el préstamo se pagara en un año.

 

Un ejemplo adicional termina de ilustrar la idea fundamental del programa de microcréditos. El primer préstamo se dio de manera informal a una mujer que obtenía en promedio dos centavos diarios por la venta de taburetes de bambú. Esta mujer no podía comprar el bambú necesario para fabricarlos porque costaba veinte centavos y entonces conseguía el material con la condición de que el producto de su trabajo se lo vendería a su dueño al precio que éste fijara. Lo mismo le sucedía a otras 42 personas en la comunidad de aquella mujer. Así se prestó un total de 27 dólares para que estas personas pudieran comprar el bambú y vender sus taburetes directamente al distribuidor o inclusive a consumidores finales.

 

La experiencia ha demostrado que entre cinco y nueve pequeños préstamos sucesivos y mucho trabajo son suficientes para que las personas rebasen la línea de pobreza. En el proceso el deudor construye una base sólida de auto empleo que muchas veces incorpora a toda la familia en un micronegocio familiar.

 

Los casos de problemas de pago han sido ocasionados principalmente por enfermedades crónicas o daños por inundaciones severas. Esto ha hecho necesario el involucramiento del banco para que el gobierno de Bangladesh ayude a financiar programas de salud básica. Cabe destacar que la institución no sigue acción legal contra los beneficiarios que no pagan.

 

El porcentaje de pérdidas para el banco es de 2 por ciento mientras que los bancos comerciales que prestan a personas de buena posición económica se enfrentan a una tasa de 80 por ciento. El profesor Yanus atribuye ese desempeño de repago a la valoración tan grande que dan los pobres a los recursos que obtienen. Sin embargo, el hecho de que se presta a mujeres y no a hombres, principalmente (94 por ciento), hace una gran diferencia porque ellas al estar tan cerca de las necesidades de sus hijos, utilizan mejor el dinero para beneficio del hogar.

 

Un reporte del Banco Mundial afirma que un tercio de los deudores están cerca de cruzar la línea de pobreza, otro tercio la han rebasado y el último tercio sigue aumentando sus niveles de ingreso y bienestar. Otros reportes de ésta y otras instituciones muestran que la población de las comunidades que se han beneficiado muestra reducciones en su tasa de natalidad, mejoras en su alimentación y, consecuentemente, en su salud a pesar de que no se ha aplicado una acción específica orientada a lograr esos objetivos. Esto se atribuye a que cuando la gente comienza a tomar sus propias decisiones y las mujeres se involucran más activamente en la obtención del ingreso familiar, cambian su percepción sobre la natalidad y otros aspectos del bienestar. Así, los indicadores de vivienda, nutrición, sanidad e ingreso de esas comunidades superan a cualquier otra.

 

Aún en una sociedad industrializada se están replicando casos como el de Grameen. Los créditos a los pobres son un mercado insatisfecho por la banca tradicional en todo el mundo por lo que las nuevas instituciones pueden proveer este servicio recuperando costos e inclusive obteniendo ganancias. Las personas piden prestado e invierten en cualquier cosa formando un micronegocio porque existen muchos faltantes o huecos en los mercados existentes que pueden ser llenados por gente pobre con iniciativa.

 

A través de este programa de créditos, se ha creado una nueva economía rural con medio millón de dólares circulando entre los pobres. Sin embargo, se debe de avanzar aún más porque el dinero cambia de manos muy rápidamente generándose una ilusión monetaria. Por esta razón, dentro del banco se creó la Unidad de Estudios, Innovación, Desarrollo y Experimentación. Su principal propósito es la integración paulatina de la economía de los pobres a la nacional.

 

En suma, basándose en su experiencia, el banco cree firmemente que los pobres tienen la capacidad de generar riqueza y que no carecen de ideas o capacidad. Muchas veces se piensa que lo primero que hay que hacer con los pobres después de proveerlos de servicios básicos, es enseñarles algún oficio o mejorar su capacitación, sin embargo, en Bangladesh se ha probado que es una creencia errónea puesto que pueden generar ingreso con los conocimientos adquiridos a lo largo de su vida. El acceso al capital les permite revalorarse, explorar su potencial y valerse por sí mismos. En este sentido, esquemas similares se han reproducido con éxito en países tan diversos como Kenya, Etiopía, Sri Lanka, Las Filipinas, Estados Unidos y Malasia, entre otras naciones.

 

Características del Sistema de Crédito del Banco de Grameen:

§         Orientación hacia los más pobres e impulso de una agenda de desarrollo social que se logra mediante lo siguiente:

a.      El establecimiento claro del criterio de elegibilidad y de medidas prácticas para identificar a quienes no satisfacen dicho criterio. Esto se realiza mediante la aplicación de cuestionarios.   

b.      Ofrecer varias opciones de crédito para que los pobres puedan satisfacer necesidades diversas de desarrollo socio-económico.

c.      Crear conciencia social y política entre los miembros de los grupos formados.

d.      Promover la creación, el control y la supervisión de proyectos de infraestructura social y física como salud, agua potable, educación, planificación familiar, entre otros.

§         Condiciones y características de los préstamos:

a.      Préstamos pequeños sin colateral o garantía.

b.      Los recursos se pagan semanalmente durante un año.

c.      Elegibilidad para un préstamo subsecuente depende del pago del primero.

d.      Apoyo cuando se realizan actividades escogidas por el deudor que generan ingreso rápidamente y emplean las capacidades que ya poseen.

e.      Supervisión del crédito por el grupo del deudor y por oficiales del banco.

f.        Asistencia obligatoria a las reuniones semanales o quincenales de los centros, que se conforman de 8 o 10 grupos en un lugar determinado, cercano al domicilio de los deudores.

g.      Énfasis en la disciplina crediticia y responsabilidad colectiva por el pago de la deuda o lo que se conoce como presión de grupo.

h.      Salvaguardas especiales a través de ahorros obligatorios y voluntarios para minimizar los riesgos a los que los pobres se enfrentan.

i.        Transparencia de las transacciones del banco, las cuales toman lugar principalmente en las reuniones de los centros.

j.         Expansión del portafolio de créditos para satisfacer otras necesidades de los pobres. Cuando el programa básico de crédito se consolida y los deudores se familiarizan con la disciplina crediticia, otros programas se pueden introducir para satisfacer otras necesidades de desarrollo como son: crédito para la instalación de tubería de agua potable hacia casas individuales, la compra de insumos para el cultivo, proyectos conjuntos de los miembros de un grupo, centro o inclusive de una familia.

§         Dar prioridad a mujeres marginadas y hacer que los beneficiarios del crédito se organicen en grupos homogéneos

Parte del éxito de ésta experinecia se debe al énfasis en dar un lugar especial a las mujeres de las familias más pobres de este país, pues de ellas depende en gran medida el bienestar de su hogar.

Se establecen grupos por comunidades y se vinculan con un centro local, el cual, les proporciona capacitación básica para que puedan planear e implementar decisiones sobre su desarrollo. En este sentido es muy importante el seguimiento y control de éstos. En primer lugar, una vez llenado el cuestionario antes mencionado, el oficial bancario realiza visitas a los candidatos para comprobar su pertenencia a la población objetivo. Constatado lo anterior, el grupo se integra a un proceso de capacitación de una semana antes de que alguno de sus miembros llene la solicitud de crédito. Enseguida, se incorpora al centro local (donde se reúnen de 8 o 10 grupos), el cual tiene sesiones todas las semanas hasta el día de la amortización del préstamo. En dichas reuniones se efectúan todas las operaciones bancarias, incluida la discusión de los problemas de pago, exceptuando la entrega de préstamos la cual se realiza en las sucursales del Banco.

Además del seguimiento por parte de los oficiales de crédito del Banco, el más importante control dentro de la propuesta Grameen es social. Los grupos y los centros nombran sus líderes, los cuales cumplen un rol de crucial importancia en la supervisión del uso de los préstamos y de la disciplina de pago. En este sentido, el anteriormente mencionado Fondo Grupal es administrado por sus miembros y funciona como un seguro frente a cualquier emergencia que se derive en un problema de pago de alguno de ellos.

Un requerimiento fundamental para operar adecuadamente es la capacitación especial para conformar un equipo de trabajo eficaz y motivado, de tal forma que la toma de decisiones y la autoridad operacional sea descentralizada gradualmente y las funciones administrativas delegadas a niveles zonales o locales.

II. Generalidades de otras experiencias de microcrédito en el mundo

El microfinanciamiento se ha convertido en una industria creciente que provee servicios financieros a la población más pobre del mundo. Hasta hace poco, este tipo de financiamiento se enfocaba al otorgamiento de pequeños préstamos (entre 50 y 500 dólares) para microempresarios. Hoy en día, se reconoce que los pobres necesitan una mayor variedad de servicios financieros como fondos o cuentas de ahorros y seguros.

En otras experiencias analizadas se han encontrado similitudes a las del Banco Grameen. Por ejemplo, mencionemos algunas organizaciones no gubernamentales y bancos que han iniciado actividades, tales como el Banco Rakyat (Indonesia), la Fundación Karma-Sahak (Bangladesh), la Asociación Dominicana para el Desarrollo de la Mujer, la Unidad Desa (Indonesia), el Programa de Empresas Rurales (Kenya), la Fundación para la Promoción y Desarrollo de la Microempresa (PRODEM) y el Banco Solidario (BancoSol, Bolivia), entre otros. Todos ellos descubrieron que con los nuevos métodos de préstamo, los pobres podían pagar a tiempo. Dichos métodos consisten en otorgar pequeños créditos sin colateral cobrando tasas de interés del mercado y pagados a plazos muy frecuentes. Se ha demostrado que la mayoría de los pobres, a quienes se excluye del sector financiero tradicional y formal, pueden ser un nicho de mercado para servicios bancarios innovadores que son comercialmente sostenibles. Como consecuencia, las microfinanzas actuales han vivido un cambio significativo y han dejado de ser proyectos subsidiados para estimular el desarrollo de instituciones financieras especializadas en el mercado de bajos ingresos. A continuación se revisan otros casos en latinoamérica.

§         ACCIÓN Internacional

Fundada en 1961, su primera experiencia de crédito en América Latina fue conjuntamente con la Fundación Dominicana de Desarrollo en 1980 para apoyar a vendedores de triciclos en las zonas urbanas de este país. Actualmente, esta organización se enfoca exclusivamente a Latinoamérica y comunidades de esos países que viven en los Estados Unidos, así como otras minorías.

De forma similar a la experiencia de Grameen, el modelo de ACCION se sustenta en la presión de los miembros de grupos que se organizan para acceder a algún crédito. Sus clientes potenciales son microempresarios marginados social y económicamente y por lo tanto muy difícilmente obtendrán financiamiento por las rutas tradicionales de mercado. Su objetivo primordial es la provisión de préstamos sin colateral de manera viable. También, se busca el establecimiento de instituciones especializadas en créditos para microempresas que puedan operar sin subsidios. Este enfoque tiene como principios principales la minimización de los costos de las instituciones y de los prestatarios, y el cobro de tasas de interés que reflejen los costos reales de un crédito.

Su alcance ha incluido el otorgamiento de créditos a microempresas de distintos tamaños, satisfaciendo una variedad de servicios financieros. Entre los microempresarios se encuentran los que no tienen la posibilidad de dar algún colateral hasta los que pueden ofrecer una garantía parcial. También, ACCION tiene la capacidad de ofrecer capacitación y programas asistenciales para pequeñas y microempresas mediante pago de cuotas por servicios o donaciones para la asistencia gratuita.

§         AMPES / Financiera Calpia, El Salvador

Financiera Calpia se fundó como un programa de la Asociación de Medianos y Pequeños Empresarios Salvadoreños (AMPES) creada en 1988 con asistencia de la Agencia Alemana de Asistencia Técnica (GTZ). Su objetivo era mejorar las condiciones para la pequeña y microempresa por medio de un grupo de presión y la provisión de servicios empresariales básicos. Como parte de esta estrategia, se creo un fondo de crédito llamado Servicio Crediticio con la idea de que en el largo plazo se convirtiera en una institución financiera formal para el sector de los micro-negocios. De este modo, en 1995, se constituyó la Financiera Calpia. Sus principales accionistas son bancos extranjeros, organizaciones civiles locales y AMPES. La principal característica que distingue a este modelo de los anteriores es el riguroso análisis para determinar si los solicitantes de crédito tienen capacidad de pago, considerándose sus activos, flujo de efectivo, el propósito del préstamo y el historial crediticio aunque este se refiera a préstamos informales.

Desde que inició operaciones su portafolio de crédito ha aumentado sostenidamente y al mismo tiempo ha reducido su cartera de riesgo. Actualmente, sus activos superan los ocho millones de dólares, mientras que presta más de siete. Aunque todavía se encuentra en proceso de consolidación como institución financiera, la asesoría de organizaciones internacionales expertas en financiamiento a pequeños empresarios a jugado un papel decisivo en su desempeño y crecimiento.

§         FUNDES

FUNDES es una fundación privada con base en Suiza, cuya meta primordial es el apoyo a propietarios de pequeñas y microempresas para asegurar créditos de los bancos locales para sus inversiones de negocios. El mecanismo por medio del cual logran lo anterior es el establecimiento de Fondos de Garantía Locales utilizados para negociar préstamos con la banca local. Como mínimo el 50 por ciento de los Fondos de Garantía que se capitalizan mediante inversiones de compañías locales con la porción restante constituida por recursos de empresas Suizas. FUNDES acuerda con los bancos locales y se establecen los procedimientos de préstamo y los términos de repago mediante su oficina en cada país.

Se otorgan garantías a los deudores quienes asumen parte del riesgo. Primero, el empresario debe de ofrecer todos los activos con los que cuenta. Normalmente, esto debe cubrir un mínimo de 50 por ciento del colateral exigido por los bancos. Segundo, FUNDES colabora con un fondo de indemnización que se calcula para cubrir una parte de las posibles pérdidas. En el caso de falta de pago, la garantía de los prestatarios se hace efectiva y lo que falte se divide entre FUNDES y el banco conforme a las condiciones especificadas en sus acuerdos.

Además de la garantía, los clientes de FUNDES pueden recibir asesoría con su aplicación de crédito, formación empresarial y son supervisadas constantemente. Los costos de todos estos servicios y de operación de la institución, se recuperan mediante cuotas, cargos de intereses y los ingresos derivados de la inversión del Fondo de Garantía que se usa rara vez ya que no se toca si no existen problemas de pago del deudor. Actualmente, atiende a más de 2,500 clientes con un portafolio de garantía valuado en 40 millones de dólares.

FUNDES opera en Panamá, Costa Rica, Guatemala, Colombia, Bolivia, Chile, México, Honduras, Nicaragua, El Salvador, Venezuela, Argentina y Perú.

§         PROFUND

PROFUND es un fondo de inversión internacional cuya meta es brindar asistencia a agencias de microcréditos en Latinoamérica y el Caribe que han demostrado altas tasas de desempeño y capacidad de expansión. El concepto de PROFUND fue desarrollado por un consorcio de cuatro agencias especializadas en programas de microfinanciamiento en la región. Estas son ACCION Internacional (EUA), Calmeadow (Canadá), FUNDES (Suiza), y SIDI (Sociedad de Inversión y Desarrollo Internacional, Francia). Ellos han estimado que menos de uno por ciento de microempresarios en la región tienen acceso a los recursos monetarios que requieren para sus negocios, por lo que han identificado fuentes alternativas de financiamiento a través del sector privado de cada país e internacional.

Los servicios de PROFUND incluyen asistencia técnica y de desarrollo institucional. El concepto de esta organización no es el otorgamiento directo de préstamos a microempresarios sino el apoyo financiero a instituciones nacionales ya establecidas o por constituirse como entidades de microfinanzas. Los criterios de selección son muy rigurosos. Cuando las agencias aspirantes del apoyo muestran contar con potencial adecuado, pero no tienen todavía el nivel de desempeño requerido, PROFUND les brinda asesoría y define el rumbo para alcanzar estándares más elevados. Todos los servicios y gastos de operación se cubren por medio de cuotas y un porcentaje de ganancias sobre inversiones.

PROFUND ha contribuido al financiamiento de instituciones de microcrédito tan sólidas como BancoSol en Bolivia, que es la primer institución bancaria de este tipo en América Latina. Además de la capitalización obtenida por medio de sus agencias constitutivas, PROFUND cuenta con el apoyo de la International Finance Corporation (La IFC es un organismo del Banco Mundial), el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y la Fundación Rockefeller, entre otras. PROFUND trata de atraer inversionistas demostrando un gran potencial de generación de ganancias reales en el largo plazo tanto para ellos como para los miles de empresarios de bajos ingresos que se pueden beneficiar de un microcrédito.

III. Tipos de programas de microfinanzas en el mundo

A continuación se presenta un cuadro con los aspectos esenciales de los dos tipos de programas de microcréditos identificados en el mundo. Las experiencias que se han mencionado presentan características de ambos enfoques siendo la experiencia del Banco de Grameen la que más se apega a los programas tipo subsidio y la de FUNDES, Financiera Calpia y PROFUND a los de tipo comercial.



 Aspectos de los programas

Programas tipo subsidio

Programas de tipo comercial

 

Metas u objetivos

§          La utilización del crédito como herramienta en contra de la pobreza.

1.       Mejora de niveles bajos de ingreso familiar

2.       La promoción del auto-empleo

 

-          Acceso equitativo a crédito para los pobres

-          Mejora de servicios financieros

-          Asistencia financiera a microempresarios

-          La construcción de instituciones de crédito viables

Población objetivo

§          Habitantes de zonas altamente marginadas o rezagadas.

-          Todo tipo de microempresarios

-          Todas las personas de bajos ingresos sin acceso a la banca tradicional

Características del programa

§          Créditos y capacitación administrativa u organizativa.

§          Servicio directo al usuario.

§          Proyectos focalizados

-          Servicios financieros diversos

-          Construir sobre la base de instituciones existentes

-          Proyectos focalizados

 

Políticas Financieras

§          Crédito barato o subsidiado

§          Servicios subsidiados

§          Recuperación de costos en el largo plazo

§          Asignación basada en necesidades

§          Evaluación costo-efectividad

 

-          Tasas de mercado

-          Cobro de comisiones

-          Orientado a ganancias: viabilidad económica

-          Solicitudes evaluadas conforme a riesgos

-          Evaluación de acuerdo a desempeño financiero y cobertura del mercado

Recursos Financieros

§          Donaciones y recursos propios

§          Patrocinadores diversos (gobierno, sector privado y social)

§          Cierta dependencia de agencias internacionales

- Préstamos e inversiones sociales

- El fomento de nuevas relaciones con el sector privado (co-financiamiento)

Estructura Organizacional

§          Agencia de desarrollo comunitario

§          Equipo de trabajadores comunitarios, desarrolladores locales y administradores

- Instituciones financieras especializadas en microfinanzas.

 

IV. Lecciones generales de distintas experiencias de microcrédito[i]

 

a.      El papel o rol de los gobiernos

 

Las autoridades deben asegurar que la regulación no resulte en represión financiera que dificulte la operación de las instituciones de servicios financieros para los pobres. Ejemplos de malas políticas de regulación son los techos de tasas de interés, el crédito subsidiado y estructuras impositivas que desalientan la inversión en micronegocios.

 

El microfinanciamiento y otros servicios financieros para los más marginados es una forma de intervención muy atractiva porque ofrece la posibilidad de obtener un impacto positivo en indicadores sociales y económicos. Sin embargo, se debe ser cauteloso y complementar este tipo de acciones con programas de infraestructura social (educación, salud, acceso a agua potable) y productiva (transportes, capacitación, fuentes de energía, canales de distribución, etcétera). En términos generales, un programa de microcréditos es una sola acción dentro de un programa integral de desarrollo.

 

b.      Evitar el control o la imposición de usos determinados para los recursos prestados.

 

La mayoría de las familias pobres no tienen una única fuente de ingreso o medios de sobrevivencia. Generalmente, realizan una combinación de actividades dependiendo de la estación del año, precios, enfermedades y otras contingencias. Esto puede incluir cultivar para consumo propio, trabajar para otros, cazar, recolectar y actividades comerciales.

 

Por esta razón, las organizaciones de microfinanzas deben permitir a sus clientes utilizar los fondos en distintas actividades. Sería muy riesgoso para los mismos pobres depender de una sola actividad. En este sentido, la mayoría de estas organizaciones no supervisa estrictamente que se cumpla el propósito manifestado de cada crédito. Se asume que los clientes mismos conocen mejor que nadie, la mejor manera de invertirlo para satisfacer sus necesidades.

 

Por ejemplo: Las actividades de una mujer llamada Kamala Rani en Indonesia. Ella ha obtenido préstamos en tres ocasiones. El primer crédito (25 dólares) lo utilizó para apoyar a su esposo en su negocio de productos de bambú en donde ella contribuye haciendo manteles de ese material. Su segundo crédito (50 dólares), lo empleó para construir unos contenedores de papas y otros productos que vende a los habitantes de su comunidad y  mayoristas. Finalmente, obtuvo un préstamo de 100 dólares para comprar una vaca el cual pudo pagar al vender la leche del animal y utilizando recursos de sus previas inversiones. Kamala todavía fabrica manteles y otros productos de bambú que usualmente vende a final del año cuando los precios suben. De ésta manera, ella asegura ingresos todo el año por medio de todas sus actividades. En una frase, ella maximiza los beneficios de sus inversiones, las cuales no hubieran sido posibles sin los pequeños apoyos financieros.

 

c.      Provisión de servicios financieros accesibles para el usuario y sostenibles para la institución crediticia

 

Los pobres valoran la oportunidad de pedir prestado y ahorrar con instituciones de microfinanciamiento porque estas ofrecen servicios que resultan más baratos que el crédito de la banca tradicional o de personas que les aplican tasas elevadas de interés. Asimismo, muchas veces, como hemos visto, desean obtener mayores fondos y flexibilidad. Por esta razón, los microempresarios han demostrado capacidad e interés de pagar los costos de tener acceso a servicios financieros de instituciones especiales.

 

Por su parte, las instituciones de microfinanciamiento no pueden ofrecer crédito subsidiado porque no serían sostenibles en el largo plazo. Estas deben tratar de cubrir sus costos y no depender del gobierno central o de donantes.

 

Un indicador de que se puede llevar a cabo lo anterior es la demanda del cliente. Si los clientes pagan sus préstamos y permanecen en los programas como ahorradores o deudores, es un indicativo de que aprecian estos servicios. Un estudio del Fondo de las Naciones Unidas para el Desarrollo del Capital (UNCDF) sobre actividades de microfinanciamiento en Asia, África y Latinoamérica encontró evidencia de que los clientes pobres estaban dispuestos a pagar las tasas de interés necesarias para obtener su microcrédito y otros servicios, y además, se comprobó que regresaban en otra ocasión a demandar servicios financieros.

 

Las instituciones exitosas de microcrédito deben satisfacer una demanda diversa y ser autosuficientes. Para este propósito se recomienda la adopción de los siguientes principios:

 

1.      Entender a los clientes para diseñar productos apropiados. Las microfinanzas ven a los clientes como consumidores no como beneficiarios o individuos dignos de caridad. De esta forma, los servicios corresponderán a la demanda que generalmente se concentra en pequeños préstamos a corto plazo, rápida solución a una solicitud de crédito y servicios de ahorro con alta liquidez.

 

2.      Manejo eficaz del riesgo institucional e incentivos para los clientes.  Las instituciones más exitosas no reducen sus riesgos mediante estudios más detallados de las solicitudes de crédito o aumentando los requerimientos de colateral, sino por medio de incentivos especiales. Dos de las técnicas de motivación para el pago oportuno son la presión de grupo ya mencionada en el caso de Bangladesh y la garantía de mayor y continuo acceso a servicios financieros cuando se cumple con el pago del primer préstamo. Por lo general, los pagos tardíos deben mantenerse por abajo del 10 por ciento, mientras que la falta de pago en 5 por ciento para que la operación de la institución se considere viable.

 

3.      Mantener los costos del cliente bajos. Para las personas pobres, el costo de obtener un crédito muchas veces es más alto que el derivado de los intereses y comisiones del mismo. Así, las instituciones de microfinanciamiento deben operar eficientemente de tal forma que el proceso de otorgamiento de un crédito se simplifique y descentralice lo más posible.

 

Finalmente, los proyectos de microfinanciamiento aislados o de duración limitada son insuficientes para satisfacer la demanda de la gente pobre. Son necesarias instituciones de largo plazo que les provean de servicios financieros adecuados a sus necesidades. En este sentido, existe consenso dentro del círculo de analistas y profesionales de las microfinanzas, incluyendo organizaciones como el Progama de las Naciones Unidas para el desarrollo (UNDP), en que fomentar y fortalecer las instituciones de microcrédito es esencial para llegar a todos lo pobres y para que las mismas sean sostenibles por sí solas en el largo plazo. En la actualidad, la restricción principal para brindar acceso a servicios financieros a los más pobres es precisamente la limitada capacidad de las organizaciones existentes. Aunque estas instituciones han ido en aumento, se estima que alcanzan una cobertura de aproximadamente 3.5 por ciento del mercado total de microcréditos.

 

d.      Las mujeres como principales beneficiarias

 

En todas las experiencias analizadas se da especial énfasis a la participación de la mujer en estos esquemas ya que las mujeres pobres se enfrentan a una problemática especial ante sus familias y se ha observado mayor responsabilidad y compromiso que en los hombres. Los negocios de ellas se basan en la casa u hogar y muchas veces utilizan la fuerza laboral de la familia.

 

Un estudio reciente de 11 instituciones de microcréditos realizado por la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID) encontró que estas organizaciones prefieren a las mujeres por su mayor desempeño en el manejo y repago de los fondos prestados.

V. Críticas, recomendaciones y conclusiones sobre los microcréditos

El Banco Interamericano de Desarrollo (BID) recomienda a los países de Latinoamérica ser cuidadosos en la aplicación de programas de microcrédito ya que es importante crear instituciones comercialmente viables y reguladas adecuadamente. Para implementar un proyecto de banca social es necesario considerar las experiencias actuales y pasadas existentes en el mundo, en donde se han observado éxitos pero también grandes fracasos.

Por su parte, el BID advierte que la banca social no es la panacea para combatir la pobreza y recomienda focalizar bien el proyecto para evitar su fracaso. Carlos Labarthe, director de la institución de microfinanzas Compartamos, sugiere que para masificar los servicios de la banca social es necesario que las autoridades conozcan a fondo el sector y que se establezca una regulación adecuada. Es imprescindible un marco institucional sólido que garantice la supervisión permanente de las entidades de ahorro y préstamo popular. En este sentido, Gerardo Morales, presidente de la Federación Nacional de Cooperativas (Fenacoac) en Guatemala, advierte que de las cosas que no se pueden perdonar es precisamente que con este tipo de proyectos se empobrezca más al pobre. Por ello, conviene poner énfasis en los mecanismos de autorregulación para que representen suficiente garantía para evitar la quiebra o irregularidades en las entidades de ahorro y préstamo popular. Asimismo, se sugiere evitar los subsidios, la politización y deformaciones del mercado para garantizar una autosostenibilidad con reglas claras de operación.

En este sentido, otros expertos mencionan como riesgos de la banca social a gran escala, la politización de las microfinanzas y la generación de un auge que puede causar una deformación del mercado. Por ejemplo, en Venezuela, su presidente, Hugo Chávez, llevó la euforia del microcrédito con la creación de un Banco del Pueblo que actualmente arrastra una impresionante cartera vencida. Por otro lado, Adriana Maturana, asesora del movimiento de cajas populares de Québec, Canadá, recomienda una efectiva profesionalización de los recursos humanos y una mayor cultura del mercado financiero. Además, considera que es necesario contar con instituciones que respondan a las expectativas comunitarias y que realicen operaciones financieras eficientes.

Especialistas del BID señalan que la caída del sector de las microfinanzas en Latinoamérica durante 1999 no fue por problemas de pago o metodología, sino por las condiciones macroeconómicas que se observaron por la inestabilidad financiera internacional que repercutió en los mercados emergentes. Como consecuencia, los países que muestren estabilidad en sus variables económicas y finanzas públicas sanas, podrán sentar mejor las bases para políticas complementarias de desarrollo. Asimismo, las microfinanzas no son lo único para combatir la exclusión social (y la pobreza), ya que se requiere atender otros problemas de salud, vivienda, infraestructura básica, tecnología, educación y capacitación.

En resumen, las microfinanzas están enfocadas principalmente a ofrecer créditos muy bajos y sin garantía a personas pobres, primordialmente mujeres de hogares marginados. Las condiciones impuestas son mínimas, incluyendo el pago en el corto plazo y que los recursos se empleen en actividades para las cuales los sujetos de crédito ya tienen habilidades adquiridas. La forma en que se otorga el microcrédito incentiva al adquiriente a cumplir con sus obligaciones dada la presión de un grupo de su comunidad y su conocimiento de que en el futuro podrá seguir participando en los esquemas de financiamiento dado su historial crediticio. Esto es posible porque los mismos beneficiarios han comprobado que pueden mejorar su situación haciendo un uso responsable de los préstamos. Estos programas son reconocidos mundialmente por su alta efectividad en la erradicación de la pobreza.

Finalmente, otro tipo de programas de microcrédito está orientado a satisfacer las necesidades financieras de pequeños, medianos o microempresarios que no pueden adquirir fondos en la banca tradicional debido al tamaño de sus negocios y falta de colateral. La creación y consolidación de instituciones financieras que atiendan a esta demanda es su principal objetivo. Aquí las condiciones son similares a las de la banca tradicional, sin embargo, los fondos de inversión instituidos para el otorgamiento de micropréstamos y esquemas de garantías con participación de organismos o fundaciones internacionales permiten que dichos empresarios accedan a crédito.

CEIDIR


Ceidir 2000-2007

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Fuentes consultadas

 

[1]    Agradecemos la información proporcionada por la Profesora Celia Varea, coordinadora del Programa de Microcrédito para Zonas Urbanas Marginadas de Quito, Ecuador.

 

[2]    At Allah Kuttab y Jill Burnett (1998). Various Models and Historical Development of Microfinance. GTZ, EDEP Network Task Force IV,  Pretoria.

 

[3]    Ditcher Tom (1999). Non-governmental organisations in Microfinance: Past, present and future. A World Bank publication.

 

[4]    Leonor Flores, (2000), “La banca social no es solución contra la pobreza: BID”. Artículo del periódico Reforma, 23 Octubre.

 

[5]    Páginas de Internet del Banco y Fundación Grameen.

 

[6]    Páginas de Internet del Banco Mundial.

 

[7]   UNDP (1999). Essentials: A synthesis of lessons learned in Microfinance. The Evaluation Office.

 

No. 2 

 



[i] Sección basada principalmente en el documento de la UNDP (1999).