Desarrollo Humano

No.1                                                                                                                                                              REVISTA DEL FORO CEIDIR: Publicación electrónica sobre Desarrollo Económico Regional y Local

 

 

 

El desarrollo humano: definición e importancia de su promoción[1]

 

 

Documento elaborado por el equipo de Grupo DEL de CEIDIR* 

 

 

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1. Introducción

 

En la actualidad la globalización de la economía originada, entre otras cosas, por los descubrimientos e innovaciones tecnológicas, genera la necesidad de que los habitantes de una nación se capaciten más y mejor en distintas áreas. Aunado a lo anterior, muchas regiones, localidades y comunidades de distintos países sufren un rezago económico significativo y presentan un grave problema de exclusión social.

 

Lo anterior, exige un mayor esfuerzo de instituciones locales, regionales, nacionales e internacionales para que mediante el fortalecimiento de las habilidades de los individuos se busque satisfacer sus necesidades, contribuir a su desarrollo integral y, por tanto,  elevar su capacidad de respuesta ante los nuevos retos.

 

El objetivo de este artículo es presentar una explicación detallada del concepto de desarrollo humano y lo que se está haciendo en distintas partes del mundo para fomentarlo.

 

 

2. Definición de desarrollo humano

 

El concepto de desarrollo humano se refiere al proceso mediante el cual es posible aumentar las opciones para todos los habitantes de un país o región en diversos ámbitos como lo son el educativo, laboral, material, recreativo y cultural, por mencionar algunos. De esta manera, el concepto de desarrollo humano se concentra en incrementar el bienestar integral del individuo y no sólo en su mejoría material.

 

Asimismo, el desarrollo humano no debe ser confundido con los siguientes enfoques sobre el desarrollo:

·        El desarrollo económico suele verse como un fin en el proceso de desarrollo de las naciones. No existe un vínculo automático entre un alto crecimiento económico y un elevado nivel de desarrollo humano. El reto es convertir los logros económicos en beneficios a los individuos en todas las esferas humanas. El uso que las naciones hagan de su riqueza es decisivo para su desarrollo y no la riqueza por sí misma.

·        Las teorías sobre la formación de capital humano ven a las personas como medios para aumentar el ingreso y la riqueza y no como finalidad del desarrollo y bienestar. Es decir, los seres humanos son considerados únicamente como insumos para incrementar la producción.

·        El enfoque del bienestar humano (human welfare approach) toma en cuenta a los individuos sólo como beneficiarios del proceso de desarrollo sin reconocer que deben participar activamente.

·        Finalmente, el enfoque sobre necesidades básicas insatisfechas se concentra en proveer a los más marginados del conjunto de bienes y servicios básicos (vivienda, alimentación, salud, ropa, agua potable) sin considerar cómo esto puede influir en las decisiones y preferencias de esos individuos.

 

En suma, el desarrollo humano es el proceso de ampliación de las posibilidades de elección de la gente, aumentando sus funciones y capacidades. Es decir, el concepto de desarrollo humano sitúa al individuo como elemento central en todos los aspectos relacionados con el desarrollo de un país, región o localidad. De esta forma, el desarrollo humano representa un proceso a la vez que un fin.

 

 

3. El índice de desarrollo humano

 

El índice de desarrollo humano (IDH) identifica la situación de un país en cuanto al desarrollo humano básico de su población mediante un índice compuesto, simple y único.  Este índice tiene su origen en el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (UNDP) y se publica anualmente desde 1990 en el Informe sobre Desarrollo Humano de dicha organización.

 

El objetivo principal de este instrumento es medir diferentes aspectos del desarrollo humano y, con esto, mejorar la capacidad de las instituciones para diseñar políticas de desarrollo efectivas. Asimismo, al calcularlo año con año, se puede utilizar para evaluar los resultados del conjunto de dichas políticas.

 

El IDH está integrado por tres elementos principales cuyos indicadores se presentan a continuación:

 

Longevidad

Educación

Nivel de vida

Esperanza de vida al nacer

 

1.      Tasa de alfabetización adulta

  1. Tasa de matriculación combinada

 

Ingreso por habitante ajustado a poder adquisitivo

 

En lo que se refiere al nivel educacional se van a considerar las siguientes ponderaciones para cada uno de sus dos componentes:

 

 

3.1 Cálculo del Índice de Desarrollo Humano

 

Para el cálculo del índice, la UNDP estableció los siguientes valores mínimos y máximos fijos respecto a cada uno de los indicadores o componentes:

·        Tasa de alfabetización de adultos (15 o más años de edad): 0% y 100%.

·        Ingreso per cápita (Poder de compra en dólares): 100 dólares y 40,000 dólares.

 

Respecto de cualquier componente del IDH es posible computar índices individuales aplicando la siguiente fórmula general:

 

Índice = (Valor xi efectivo -Valor xi mínimo)/(Valor xi máximo -Valor xi mínimo)

 

Por ejemplo, si la esperanza de vida al nacer en un país es de 65 años el índice de esperanza de vida para ese país sería:

 

Índice de esperanza de vida = (65-25) / (85-25)= 40/60= 0,667

 

En lo que se refiere al cálculo del índice del ingreso por habitante se considera una situación especial que lo hace un poco más complejo. El ingreso entra en el IDH representando todas las dimensiones del desarrollo humano que no se reflejan en una vida larga y saludable ni en los conocimientos del individuo.

 

El criterio básico del tratamiento del ingreso se basa en que el logro de un nivel elevado de desarrollo humano no requiere un ingreso ilimitado. Con el objeto de reflejar ese criterio se descuenta el ingreso (y) al calcular el índice para dicho componente con la fórmula siguiente:

W (y)= (log y - log ymin) / (log ymax - log ymin)

 

El IDH es un promedio simple del índice de esperanza de vida, el índice de nivel educacional y el índice del ingreso per cápita ajustado, por lo que se calcula dividiendo por 3 la suma de los tres índices. De esta manera, el índice muestra la posición de un país dentro de la escala entre cero y uno, en donde un valor lejano al uno denota carencias en su desarrollo humano. Mediante la descomposición del índice se identifican los componentes de menor desempeño y por tanto las áreas de política que deben ser prioritarias.

 

A continuación se presenta un ejemplo para el cálculo del índice en México para 1998. Se consideran los siguientes datos:

·        Esperanza de vida al nacer: 72.3 años

·        Educación:

§         Tasa de alfabetismo: 90.8% *(2/3)

§         Tasa de matriculación: 70% *(1/3)

·        PIB per cápita (ajustado por poder adquisitivo): 7,704 dólares

 

Al aplicar la fórmula general presentada para cada uno de los componentes y con logaritmos para el PIB por habitante tenemos:

·        Índice de esperanza de vida: 0.79

·        Índice de educación: 0.84

·        Índice de ingreso per cápita ajustado: 0.73

 

De esta forma, al sumar los tres índices y dividirlos por tres tenemos que el IDH1998 = 0.785

 

Bajo los criterios de la UNDP, México es uno de los países con desarrollo humano medio que son todos aquellos cuyo IDH se encuentra entre 0.500 y 0.799. Los países con desarrollo humano alto presentan una cifra superior a 0.799 y los de bajo nivel de desarrollo por debajo de 0.500.

 

 

3.2 Críticas al Índice de Desarrollo Humano

 

La crítica principal al IDH es que el concepto de desarrollo humano es mucho más complejo y rico de lo que se puede captar en cualquier índice compuesto o incluso en un conjunto detallado de indicadores estadísticos. Sin embargo, es un mejor indicador del desarrollo de un país que el Producto Interno Bruto (PIB).

 

Por mucho tiempo, el PIB ha sido considerado en todo el mundo como medida del desarrollo de un país. Su dominio obedece a que se asume que tiene la capacidad de resumir en una cifra el nivel de desarrollo de una nación y por la facilidad que otorga para el análisis entre distintos años y países. De esta forma, el IDH fue creado para ir más allá de lo que representa el PIB conservando las ventajas de tener una cifra anual de fácil cálculo y comparación.

 

Por ejemplo, Arabia Saudita tuvo un PIB per cápita en 1998 superior al de México (10,158 dólares) sin embargo, su IDH1998 es menor (0.747). Asimismo, Costa Rica presentó un PIB per cápita inferior al de nuestro país (5,987 dólares) pero su IDH1998 es mayor ubicándose en 0.797.

 

Relacionado con la crítica anterior, un IDH para un país con gran desigualdad no puede reflejar la situación de sus distintas regiones y localidades. Por esta razón, se recomienda estimular a las provincias o estados de una nación para que calculen sus propios índices de desarrollo humano. Asimismo, si la disponibilidad de datos estadísticos lo permite, se puede alcanzar mayor detalle calculando dicho índice por sexo de la población, grupos de ingreso, municipios, zonas urbanas y rurales o por grupos étnicos. Lo anterior permitiría reorientar el gasto público a los sectores de la población o zonas geográficas que presentan mayor rezago.

 

 

3.3 Otras consideraciones sobre el Índice de Desarrollo Humano

Una de las ventajas más sobresalientes del IDH es que los componentes básicos analizados con anterioridad se pueden reemplazar por otros que se consideren más relevantes, o bien, incorporar componentes nuevos al índice. Por ejemplo, los países que enfrentan un grave problema de escasez de empleo podrían incluir la tasa de desempleo en el cálculo de su IDH. De esta forma, el IDH calculado sería sensible a un aspecto prioritario del desarrollo de esos países.

En este sentido, muchos gobiernos desean calcular un índice que pueda reflejar los resultados de sus políticas a corto plazo. Así, los indicadores de longevidad y  nivel educativo del índice original, que miden situaciones a largo y mediano plazos, se complementarían con otros componentes. Por ejemplo, se podrían considerar al consumo diario de calorías como porcentaje del nivel recomendado y/o al cambio en la cobertura de servicios de salud como componentes adicionales.

De esta forma, aplicando la misma metodología que se emplea en el cálculo del IDH a un grupo de componentes diferentes al original, se aprovecha la versatilidad de este instrumento analítico y se obtiene una cifra que captura claramente las prioridades y necesidades de cada país.

El índice de desarrollo relativo al género (IDG) y el índice de potenciación de género (IPG) introducidos en el Informe sobre Desarrollo Humano 1995 de la UNDP, son mediciones compuestas que reflejan las desigualdades de género en el desarrollo humano. El IDG mide los logros en las mismas dimensiones y usando las mismas variables que el IDH, pero tomando en cuenta la desigualdad entre hombres y mujeres. Mientras mayor sea la disparidad de género en cuanto al desarrollo humano básico, menor es el IDG de un país en comparación con su IDH.

 

El IPG mide la desigualdad de género en esferas clave de la participación económica y política y la toma de decisiones. De esta manera, el IPG indica si a las mujeres se les permite participar activa y constantemente en la vida económica y política de un país. Es decir, el IPG se centra en las oportunidades de las mujeres en esas esferas a diferencia del IDG que indica la desigualdad de género en cuanto a capacidades básicas.

 

En el Informe sobre Desarrollo Humano 1997 se introdujo el concepto de pobreza humana y se formuló una medición compuesta de ella, el índice de pobreza humana (IPH). Mientras el IDH mide el logro en cuanto a las dimensiones básicas del desarrollo humano, el IPH mide la privación respecto a esas dimensiones. El IPH se calcula usando distintos indicadores para países en desarrollo en comparación con los desarrollados reconociéndose que también existe pobreza en estos últimos.

 

Se define la pobreza humana por el empobrecimiento en múltiples dimensiones: la privación en cuanto a una vida larga saludable, conocimiento, nivel decente de vida, y participación social. Por el contrario, se define la pobreza de ingreso por la privación en una sola dimensión, el ingreso, ya sea porque se considera que ese es el único empobrecimiento que interesa o que toda privación puede reducirse a un denominador común. En este sentido, el concepto de pobreza humana considera que la falta de ingreso suficiente es un factor importante de privación humana, pero no el único.

 

 En el siguiente cuadro se presentan las dimensiones básicas del desarrollo humano reflejadas en  los diversos índices que aquí se han mencionado, así como los indicadores utilizados para medirlos.

 

Índice

Longevidad

Educación

Nivel de vida

Participación o exclusión

IDH

Tasa de esperanza de vida

1.       Tasa de alfabetización adulta

2.       Tasa de matriculación combinada

Ingreso por habitante ajustado por poder adquisitivo

 

 

__

IDG

Esperanza de vida al nacer femenina y masculina

Las mismas tasas que el IDH pero separadas por género

Ingresos per cápita femenino y masculino basados en su participación en el ingreso

proveniente del trabajo

 

 

 

__

 

IPH-1

(Países

en

desarrollo)

 

Probabilidad al nacer de no sobrevivir hasta los 40 años de edad

 

Tasa de analfabetismo adulto

Privación en aprovisionamiento económico, medido por:

1. Porcentaje de la población sin

acceso a agua potable

2. Porcentaje de la población sin

acceso a servicios de salud

3. Porcentaje de niños menores de cinco años con peso insuficiente

 

 

 

 

 

__

IPH-2

(Países

Industrializa-dos)

Probabilidad al nacer de no sobrevivir hasta los 60 años de edad

 

Tasa de analfabetismo funcional adulto[2]

Porcentaje de la población bajo el

límite de pobreza (50% del ingreso

medio disponible del hogar)

 

Tasa de desempleo de largo plazo (12 meses o más)

 

4. Experiencia internacional en la promoción del desarrollo humano

En el ámbito internacional muchos países han publicado anualmente un reporte de desarrollo humano con un contenido similar al de la UNDP y enfocándose a sus problemas concretos de desarrollo. Estos han servido para reorientar recursos a aspectos del desarrollo que con anterioridad eran poco atendidos.

Los primeros reportes nacionales se realizaron en Camerún y Bangladesh en 1992. Para 1999, noventa y ocho países más elaboraron reportes nacionales de desarrollo humano donde presentan el IDH para sus distintas regiones, provincias o estados.

En Brasil, Bolivia, Turquía, Namibia y Egipto, el uso y análisis de indicadores de desarrollo humano, desagregados por regiones o grupos de ingreso, han servido para orientar los programas de desarrollo y el gasto público hacia áreas donde se han identificado carencias humanas severas. Con el objeto de ilustrar los diferentes usos e impactos de los reportes de desarrollo humano publicados en el ámbito nacional, se presentan a continuación las experiencias más relevantes:

4.1. Las Filipinas: Desarrollo Humano como prioridad nacional

Por medio de un proceso de consulta se han preparado reportes de desarrollo humano participando en su elaboración autoridades oficiales, académicos y representantes de ONG’s.  Como resultado del reporte de 1997, el presidente Fidel Ramos entendió la necesidad de trabajar por el desarrollo humano de su país por lo que instó a los gobiernos locales a asignar al menos 20% de su presupuesto a las prioridades de desarrollo humano identificadas por medio del IDH. Asimismo, dio instrucciones al Consejo de Coordinación de Estadísticas Nacionales para que incluyeran al IDH al sistema de estadísticas utilizado para identificar diferencias entre provincias.

4.2 Benin: Análisis del Desarrollo Humano con propósitos de planeación.

Se creó una institución dedicada exclusivamente a analizar la situación del desarrollo humano del país, a la cual se le dio nombre de observatorio para enfatizar la importancia de una revisión constante de las condiciones de la sociedad. Los resultados de las investigaciones realizadas para elaborar el primer reporte de desarrollo humano nacional fueron la base para formular el Plan de Desarrollo 1998-2000 en aquel país cuya meta fundamental es erradicar la pobreza extrema.

4.3 Egipto: Disminución de disparidades regionales en Desarrollo Humano.

Los reportes de desarrollo humano de este país analizan las desigualdades entre el campo y las ciudades, entre regiones y entre sexos. Los resultados de los reportes han servido como herramientas para el diseño de políticas de los distintos niveles de gobierno y para revisar el progreso que se alcanza en desarrollo humano. También, los 26 gobernadores de aquel país se han reunido regularmente para encontrar juntos soluciones a las disparidades regionales identificadas por el IDH.

4.4 Kuwait: Introducción del enfoque de Desarrollo Humano

El primer reporte publicado en 1997 permitió al gobierno de aquel país reconocer la importancia del concepto de desarrollo humano y su relevancia para que Kuwait deje de ser una economía basada en su riqueza petrolera para convertirse en una economía cuyo fundamento sean las capacidades de los individuos.

4.5 Brasil: Asignación de recursos conforme a las necesidades de Desarrollo Humano

La publicación del reporte nacional de desarrollo humano para el año 1996 involucró a 25 instituciones (autoridades oficiales de distintos ámbitos, ONG’s, agencias de la ONU y universidades) y generó información desagregada acerca de la situación de desarrollo humano en los 27 estados de ese país. Uno de los estados más grandes llamado Minas Gerais desagregó aún más el índice por municipalidades. De esta forma, promulgó la “Ley de Robin Hood" que asegura que mayores recursos de la recaudación estatal sean asignados a los municipios con bajo IDH y con desempeño pobre considerando otros indicadores sociales y de medio ambiente. El gobierno central planea utilizar una versión modificada del IDH en combinación con otros indicadores para asignar recursos a más de 5,000 municipalidades. Así, el tamaño de la población no será más el criterio principal para repartir recursos federales a las localidades.

4.6 Camboya: Énfasis en la discriminación de género

Publicados anualmente desde 1997, los reportes de desarrollo humano de este país han proveído de herramientas y datos estadísticos útiles para el diseño y evaluación de políticas públicas. Especial atención tendrá el grave problema de discriminación de género que sufren las mujeres de Camboya reflejado en el IDH desagregado por el sexo de la población.

 

5. Conclusión

El objetivo de este artículo fue presentar una explicación detallada del concepto de desarrollo humano y lo que se está haciendo en distintas partes del mundo para fomentarlo.

 

Dado que hoy en día la globalización de la economía genera la necesidad de que los habitantes de una nación se capaciten más y mejor en distintas áreas, una alternativa para enfrentar todo tipo de rezagos es impulsar una política de mayor inversión en desarrollo humano. Mejor educación, salud, alimentación, y mayores canales de participación social son considerados como elementos fundamentales de dicho concepto.

 

6. Fuentes

(1)   Informes sobre Desarrollo Humano del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (1997, 1999 y 2000), Nueva York, EUA. 

 

(2) Página de Internet de la Oficina para el Desarrollo de Recursos Humanos de Canadá: http://www.nald.ca/nls/ials/introduc.htm

 

CEIDIR

 

 

Notas



[1] Documento basado en los reportes anuales de la PNUD (UNDP), institución pionera en el cálculo del índice de desarrollo humano (IDH).

[2] La tasa de analfabetismo funcional es la proporción de la población de adultos de 16 a 65 años que obtiene una calificación de nivel 1 en la escala de alfabetización de la Encuesta Internacional sobre la Alfabetización de Adultos (IALS). Dicha encuesta considera tres categorías de alfabetismo: alfabetismo cuantitativo, documental y de prosa. Las tareas o pruebas diseñadas por la encuesta para cada categoría van de un grado de dificultad muy bajo o nulo a uno elevado, medidos en una escala de 0 a 500. La encuesta esta formulada para clasificar a la población dentro de cinco diferentes niveles de alfabetismo (combinando las tres categorías). El más bajo es el nivel 1 y se refiere, por ejemplo, a que los individuos tienen dificultad en identificar la cantidad correcta de medicamento que se debe administrar después de la lectura de las instrucciones o el modo de empleo del mismo. En países como Inglaterra, 1 de cada 10 adultos se encuentra ubicado en los niveles 1 o 2 de la encuesta, lo cual es considerado muy insatisfactorio.

 

 

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