Algunas Notas
Colocas el disco en el plato. Te sientas ante los altavoces y, aunque intentes olvidarlo, temes que aquello sea una exhibición de técnica, un ejercicio de ingeniería sonora que sepulte todo sentimiento, cualquier toque de magia que hubiera sobrevivido a Eva Sobredo.
Y es que no deja de ser un prodigio tomar aquellas maquetas, aquellos apuntes generosamente desperdigados por estudios de grabación, emisoras de radio y hasta magnetófonos caseros e ir añadiendo instrumentos, los justos, para conseguir canciones actuales, vivas, llenas de esa dulce combinación de amor a la vida, mirada crítica y cierto despegue que conformaba la Cecilia que todos quisimos en aquellos primeros setenta.
El disco empieza a sonar. Esos teclados de Juan Carlos son decididamente actuales. ¿Resistirá la voz de Cecilia el salto? "Jugar al juego-juego de la vida... una rueda triste, una rueda amarga..." La atmósfera empieza a transformarse. Sí, es Cecilia, pero hoy. Como le hubiera gustado grabarlo a ella misma si no fuera por aquella madrugada de agosto en Benavente, hace ya siete años.
Las canciones siguen sonando. Amor, desilusión, gentes, mundos abiertos y habitaciones íntimas, generosidad, alegría, temor, hastío... todas las emociones humanas encerradas en una voz. Te olvidas totalmente de la técnica, que es el mejor elogio que se puede hacer a los técnicos. Hace ya muchos años que Cecilia me había regalado una cinta con algunas de aquellas "maquetas". Me sorprende seguir oyéndola igual. Nada ha cambiado. En lugar de dos guitarras solas, hay cuatro instrumentos más. Pero su voz es su voz. Sin maquillaje. Un ejercicio de honestidad que se agradece. Y que nos permite tener la misma Cecilia de "Dama Dama" o "Un ramito de violetas". Y además con canciones que tiene aquel mismo sabor, aquella vieja magia.
Termina el disco. Y sientes un olvidado nudo en la garganta y miras el teléfono con tristeza. Con la pena de no poder descolgar el auricular y felicitar a alguien por esas canciones, esos minutos, esas emociones.
José Ramón Pardo