La ciudad de Jaén presenta unos alrededores de interés paisajístico y recreativo. Lo cubren tres ambientes totalmente diferenciados: la sierra, la huerta y la campiña.
Hacia el sur se encuentra la denominada Sierra de Jaén ,algunas de cuyas estribaciones formadas por pequeños cerretes de agreste belleza, están muy próximas al casco urbano. en toda esta zona predomina el cultivo del olivar, entre el que aparecen las tradicionales “caserías”. Son viviendas rurales destinadas a la explotación intensiva del olivar. Muchas de ellas son de gran interés arquitectónico y algunas incluso de carácter monumental.
Hacia el norte se extiende la campiña, terrenos llanos, resecos, dedicados al cultivo del cereal. En ella se encuentran los “cortijos”, grandes explotaciones agro-ganaderas, surgidas en época medieval, algunos de los cuales fueron auténticos señoríos. Existen buenos ejemplares de cortijos, muchos con restos de fortificaciones a sus inmediaciones.
Cortando la sierra y la campiña, hay un hermoso valle que recorre el río Guadalbullón, que en su primer tramo se conoce por “Río Jaén”. Es río de escaso caudal, en cuyos márgenes abundan las huertas. Algunas son de venerable antigüedad. Hay también abundantes vestigios de instalaciones hidráulicas, como molinos y batanes. Hoy la mayor parte están reconvertidas en casas de recreo.