Un relativo aislamiento ha mantenido a las provincia de Jaén, con su riqueza monumental, su paisaje, y sus añejas tradiciones, alejada de las grandes corrientes turísticas. Esta circunstancia, unida a un escaso crecimiento industrial, ha salvaguardado, a la postre, su personalidad étnica y su entorno ambiental, protegiéndola de vertiginosas transformaciones.
Se diría que el tiempo ha sentido la tentación de detenerse en Jaén, muchos de cuyos parajes conservan intacta su tranquila y sencilla belleza, la pureza y fervor de sus costumbres.
La que fuera en épocas escenario de históricas batallas, es hoy una tierra propicia al sosiego, donde el viajero tiene oportunidad de emprender un sugestivo recorrido a través de esta página web por su historia, sus leyendas, sus pueblos, su gastronomía y mucho más.