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Formador independiente. XML, J2EE, PHP, UML y más

Empecé a impartir formación de forma esporádica en 1999 gracias a un amigo que tiene una empresa y me ofreció probar dando unos cursos para unos clientes. Me gustó la experiencia, y se me dio bien. En 2000 impartí muchas más horas, y pronto me di cuenta de que mi futuro laboral estaba en la formación. Se puede decir que descubrí mi vocación.

A principios de 2001 decidí registrarme como autónomo y empecé a colaborar con varias empresas distintas, lo cual pienso que me ha permitido acumular experiencia más rápidamente que de cualquier otra forma, al haber tenido que lidiar desde entonces con empresas, grupos de alumnos y materias bastante heterogéneas.

En total son ya tres años casi exclusivamente (en lo laboral) dedicado a la impartición de cursos. Y, especialmente en una rama tan nueva y cambiante como la informática, no suele ser muy buena idea hacer planes a largo plazo, pero sí tengo claro que me gustaría seguir en la situación que estoy ahora, impartiendo formación como profesional independiente.

De todos modos supongo que mi caso es una mezcla complicada. Cualquiera que conozca un poco del mundo de la formación en informática para empresas sabe que es un terreno pantanoso. Cualquiera que sepa algo de lo que implica trabajar por cuenta propia en informática sabe que también son arenas movedizas. Así que hay que desarrollar unos buenos pies de plomo cuando se juntas ambas cosas.

Por ello, después de algunas experiencias desagradables, intento trabajar sólo con gente seria y profesional, ya que yo por mi parte ofrezco seriedad y profesionalidad... aunque por supuesto sin perder la sonrisa.

Unas palabras sobre el estado de esta profesión. Creo que la formación en informática, sobre todo en materias de cierta complejidad como programación, diseño de aplicaciones, sistemas, etc., es una actividad con más futuro que presente. Me da la sensación de que todavía no es lo suficientemente entendida y valorada. En los tiempos locos que corren, con miles de tecnologías, lenguajes, estándares, técnicas, etc. por todos lados, es imprescindible una formación de calidad.

Y aquí es donde intervenimos los formadores, estos seres peculiares que trabajamos captando la información relevante, dándole sentido con una buena organización, y transmitiéndola de la mejor forma posible a quienes en último término son responsables de que los proyectos salgan adelante y las cosas funcionen, ya sean programadores, analistas, técnicos de sistemas, jefes de proyecto, etc.

En estos años he llegado a la conclusión de que un buen formador debe tener dos características principales: ser un buen pedagogo (saber explicar bien las cosas, resolver dudas, etc.) y saber tratar y conducir adecuadamente a un grupo de alumnos. Es evidente que para enseñar algo también hay que conocer muy bien ese algo, pero opino que es mejor formador alguien que sepa explicarse bien y tenga tacto para tratar a un grupo de personas (aunque no sea un experto en la materia que imparte) que alguien que sabe mucho de determinada materia pero no tiene capacidad para transmitirlo bien y para saber resolver las dificultades humanas que toda acción formativa conlleva.

Espero no haberte aburrido con mis andanzas y opiniones varias...

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