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La Baña
Situada a 995 metros
de altitud y con 570 habitantes, según el último patrón, es núcleo
de mayor población y capital pizarrera de la Cabrera. Es el
pueblo que mejor refleja la transformación sufrida en la zona en
los últimos 20 años. Cuenta con colegio comarcal, medico de cabecera, tres bancos, dos
supermercados, cuatro bares-restaurantes, discoteca, residencia de
ancianos y cinco empresas dedicadas a la explotación de
yacimientos de pizarras con más de 500 empleos directos.
La organización del suelo es propia del valle y está
influenciada por la proximidad de la montaña, que aquí
forma La Veiga, La Sienra, la Vega de San Fabián y la Vega de La
Barriada. El barrio situado al este es La Llama, entre las dos
iglesias está Cazaleas (Cazaleyas), San Pedro y Penilla están
separados por el arroyo Faeda y La Barriada es otro pequeño
barrio situado entre dos puentes.
En el pueblo hay dos iglesias: La parroquia, llamada también
"Iglesia de la paneira", tiene la particularidad, como
las parroquias gallegas, de tener a su alrededor el cementerio. La
torre es de principios del siglo XIX. Tiene una bonita cúpula de
estilo bizantino, con cimborrio, que años atrás fue reparada.
Posee uno de los mejores retablo de todas las iglesias de la zona,
salomónico con predela, un cuerpo y ático y tres calles. 
Una
inscripción nos recuerda cuando se hizo y quién fue el generoso
mecenas del mismo: "Hizose y dorose este retablo año de mil
setecientos y dos de limosna que dio a esta Iglesia, siendo cura
el licenciado Toribio González que dio esta limosna". En la
ultima reforma se ha sustituido toda la madera del pórtico. La
otra iglesia es la del Carmen, a la que los bañeses tienen mucha
devoción.
Los atractivos mayores están fuera del pueblo y son sobre todo el
Lago de La Baña de origen glaciar, donde nace el río Cabrera y
"La Fervienza", una hermosa cascada en un entorno
natural espectacular. La situación del pueblo ofrece un excelente
punto de partida para excursiones a otros puntos no menos
interesantes. A la comarca de Sanabria por la pista forestal de
San Ciprian y a Valdeorras, ya en Orense, por carretera, donde se
encuentran sitios del mayor interés, como el famoso bosque
formado por más de 300
tejos centenarios llamado "El texedal" o las ruinas de las
explotaciones de wolframio, de tanta importancia en la segunda
guerra mundial y algunos años después.
La Baña ha servido de escenario a dos novelas. La primera
titulada
"Entre brumas" fue publicada en 1921. Su autor, José
Aragón Escacena, ejerció como maestro en Silván. La novela
reproduce con fidelidad el dialecto que hablaba la gente, además
de retratar el ambiente y otras curiosidades interesantes. La
segunda, escrita por el novelista vasco Ramiro Pinilla, fue
publicada en 1977. Trata sobre un personaje nativo del pueblo y
sus correrías por él en los años de la posguerra. Al
protagonista le llamaban en La Baña "el ruso", apodo
con el que se trataba en aquel tiempo de aludir a la maldad por
excelencia.
Antiguamente la gente del pueblo hablaba un dialecto propio, el bañes,
sin embargo, todavía hoy su forma de hablar se distingue por una
entonación y acento únicos muy peculiares y curiosos, últimos
vestigios de esa música que ellos le ponían al dialecto común
en toda la zona.
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