Paco Mora. LA CAMPAÑA

La campaña

 

La pregunta es, ¿sirve para algo una campaña electoral? Quiero decir para algo más que ver por la tele un día sí y otro también a un grupo de hinchas de tal o cual partido político encerrados en un recinto, agitando banderitas y jaleando las palabras (sean cuales sean estas) del líder "carismático" que parlotea tras un atril. Y si la campaña es para unas elecciones autonómicas y locales, ¿cambia en algo esto? Respóndase usted mismo. El primer día de esta campaña que sufrimos, José Luis Muñoz, desde su columna, se preguntaba si por fin nuestros políticos recuperarían la cordura y, en vez de seguir enzarzados en sus "crispaciones", le darían a su discurso el sentido propio que, tratándose de unas elecciones locales, debía tener. Pues casi no, querido José Luis, nueva decepción, ya en el arranque, en sus respectivos primeros actos, Zapatero habló de Iraq y Rajoy de ETA y los batasunos. En cuatro días acudiremos a las urnas y por lo visto y oído a los máximos responsables de los partidos (Rajoy se lleva la palma), más de lo mismo: vueltas sobre los temas "crispantes". Qué hartazón, qué engañifa, cuando lo que votaremos es cómo queremos que se gestionen las cosas de nuestras ciudades y pueblos: tráfico, vivienda, carreteras, educación, cultura, sanidad, etc. Pero de eso, poco. El problema es que estas campañas locales no se las cree nadie, o casi nadie, porque no son tales, sino la precampaña (pulso y baremo) de las próximas elecciones generales. Muy triste. Y así nos luce el pelo.

 

El Día de Cuenca
23 de mayo de 2007.