Paco Mora. AH DE LAS ARTES

Ah de las artes

 

Sin duda Cuenca cada día es más fiel a su eslogan. Lo que antaño fuera vergel natural pero erial en lo que a las artes se refiere, hoy ha dado un vuelco importante. A las pruebas me remito: contamos con un teatro-auditorio cuya programación ya quisieran para sí otras ciudades, tenemos unas Semanas de Música Religiosa que son la envidia de medio mundo, un Museo de Arte Abstracto que es referencia obligada del otro medio, Fundaciones como la de Antonio Pérez, Torner (y pronto la de Saura) del mayor interés, Facultad de Bellas Artes, Conservatorio, etc., además de un flujo constante de conciertos y exposiciones temporales que ocupan casi cada día del año. Los políticos, claro, con tanto trajín cultural andan raudos para salir en la foto un día sí y otro también. Pero en el pecado llevan la penitencia, y me refiero en concreto a los responsables de Educación porque, oh paradoja, las enseñanzas artísticas se ningunean y tienen una más que dudosa cabida en nuestro sistema educativo. Los profesores de Música y Plástica andan de uñas últimamente, y con toda la razón, porque han reducido a migajas sus asignaturas, a vergonzantes "marías". Y esto es así por mucho que se quiera maquillar. La pregunta, en consecuencia, es: ¿si no educamos desde la escuela y el instituto la sensibilidad artística de nuestros chavales, para qué y a quién aprovechará todo eso a lo que me refería más arriba? Si no sembramos, qué haremos sino inaugurar piedras vacías para cabezas huecas. En fin. Confiemos en que rectifiquen. Por nuestro bien.

 

El Día de Cuenca
30 de mayo de 2007.