Paco Mora. SUELTOS

Sueltos

 

Querido lector, leamos juntos hoy unos sueltos de periódico. Veamos: un tipo, convencido de ser la reencarnación de una deidad prehistórica (¿ ?), para demostrar su naturaleza divina se lanza en porreta viva desde un sexto piso, con tanta potra que los toldos de una frutería evitan que se deje los sesos en la acera. El hombre sale del trance con contusiones y un hueso roto, cosa de poco, pero ay, no vivito y coleando, pues los alambres sujetos a la estructura del toldo le cercenan limpiamente y de un tajo el pene. Suponemos que este bendito tronado achacará su "accidente" a un error de atención. Cuando escuchó el oráculo no supo entender el mensaje, él no es la reencarnación de un dios sino la de un ángel. Lo habrá sabido ahora que anda "despenado", por aquello de que los ángeles no tienen sexo. Pero veamos otro suelto: en un enterramiento, los deudos y allegados del muerto se llevan un susto tremendo cuando comienza a sonar un teléfono móvil con el inconfundible tono del aparato del finado. Lo han enterrado con el móvil puesto. El susto deviene en pánico cuando alguien dice que es él quien está llamando y le han contestado, así que lo han sepultado vivo y urge desenterrarlo. Lo hacen. Todo ha sido una broma macabra urdida por el propio fiambre (bromista patológico en vida) para el día de su último viaje, con la complicidad del amigo, claro. Y luego un colega me tacha de inverosímil porque en un cuento, que les contaré otro día, a mi protagonista se le cuela dentro de la pantalla del ordenador una mosca. Ja.

 

El Día de Cuenca
27 de junio de 2007.